
Tenía muchas dudas con 007: First Light. Cada vez que pensaba en Lo nuevo de IO Interactive se me disparaban los niveles de cortisol. Puede parecer una exageración, pero nada más lejos de la realidad: el nuevo título de James Bond tenía algo que me olía ¨raro¨.
Quizás esperaba encontrarme con un juego que no supiera distanciarse lo suficiente del legado de HITMAN (obra insignia del estudio) y quisiera acercarse torpemente a Uncharted. Pero, después de probarlo 4 horas, puedo decir que me equivoqué con él tanto a nivel cuantitativo como cualitativo: no solo toma referencias estas dos sagas, sino que lo hace de otras dos más con bastante soltura.
Generando así una combinación a la que no se le ven las costuras, sin estancias separadas o contextos jugables a los que se les noten las líneas divisorias. 007 First: Light es sigilo, acción desenfrenada, secuencias cinematográficas y jugabilidad inmersiva; todo al mismo tiempo.
Era imposible que lo hicieran de otra forma. 007: First Light no logra escapar del legado de IO Interactive ni lo pretende, de tal manera que gran parte del juego se ve influenciado por HITMAN en relación a su componente de infiltración. Tiene todo lo que puedes esperar de un juego de sigilo, aunque su propuesta se adapta en tiempo real para reorientarse hacia la acción conforme la situación lo requiera.
En 007: First Light podemos hacer eliminaciones instantáneas de los enemigos desde detrás de una pared, una caja, una cornisa, un saliente elevado o un mostrador, pero también tendremos oportunidad de usar el entorno como otra herramienta de neutralización adicional: desde cortar el cable de un andamio para que se desplome sobre un enemigo hasta hackear un dispositivo cercano y causar una explosión que sirva como distracción. Los entornos de 007: First Light se podrían calificar como gadget contextual en sí mismo y seña identitaria de James Bond de cara a ensalzar su ya conocida habilidad para la improvisación.
Esto último va dirigido, además, a ensalzar otro concepto jugable esencial dentro de la fórmula de 007 First Light, el cual ha sido bautizado por IO Interactive como ¨aproximación creativa¨. Un elemento consistente en que cada misión se construye a partir de un conglomerado de caminos que representan posibilidades diferentes hacia un mismo objetivo. Algo que se nota, especialmente, en aquellas misiones donde James Bond debe sacar a la luz su faceta de detective.
Las herramientas del personaje a la hora de infiltrarse en una zona restringida van más allá del hecho de dislocarle el pescuezo a un guardia como si fuera una gallina. Y lo mejor de esto es que muchas de ellas se basan en ese tipo de entrenamiento especial que reciben todos los agentes ¨Doble 0¨ con tal de convertirlos en expertos manipuladores.
Algo que quedó reflejado a la perfección en una de las misiones de la preview, donde nuestro objetivo era el de colarnos en la sala de grabaciones de un evento de gala que estaba situada en un segundo piso fuertemente vigilado por guardias. Aquí, el juego ofrecía múltiples maneras de hacer las cosas:
Este James Bond no sería 007 si no contara con los típicos gadgets que lo convierten prácticamente en una entidad superhumana, y 007: First Light es un juego que tiene muy claro cómo ensalzar esa misma fantasía de poder que sirve para definir el tono del personaje en los libros y las películas.
Las opciones con respecto a esto son muy variadas: desde ver a los guardias a través de las paredes (elemento indispensable en cualquier aproximación sigilosa) hasta hackear sus móviles para distraerlos momentáneamente, pasando por infectarlos con un dardo venenoso para que abandonen su puesto de vigilancia durante unos segundos.
Estas habilidades, eso sí, no constan como movimientos que podemos utilizar de manera infinita. En su lugar, tendremos que ir recargando la ¨batería¨ de los distintos gadgets con ciertos elementos que encontraremos tirados por ahí como, por ejemplo, móviles o tablets (para la herramienta de hackeo) o botes de detergente (para la de los dardos venenosos).
Esto genera una dinámica de coste-recompensa que funciona bastante bien a nivel jugable, obligándote a estar pendiente a tu entorno como dispensador de recursos necesarios para avanzar. Aunque, por otro lado, también es cierto que esto rompe ligeramente la sensación de inmersión en según qué momentos: por mucho que sea lógico no poder usar una herramienta de manera indiscriminada, resulta rarísimo estar rapiñando batería de todos los móviles que casualmente nos encontremos tirados por ahí.
Desde IO Interactive, señalaron hace tiempo la idea de que la saga Batman: Arkham constaba como fuente de inspiración clave en el sistema de combate de 007: First Light. Algo que pude confirmar de primera mano en las 4 horas que duró la preview, eso sí, alejándose de cualquier interpretación reduccionista que pueda hacerse al respecto. Sobre todo, porque este nuevo videojuego de James Bond se vale de otra herramienta de la que ya hemos hablado antes a la hora de abatir enemigos en situaciones de confrontación directa: los entornos.
Los movimientos más básicos de 007 pasan por los tres tipos de movimientos más típicos: atacar, hacer parrys y esquivar los golpes que no se puedan contraatacar. No obstante, 007: First Light va más allá y usa los escenarios como elemento impulsor de esa capacidad de improvisación característica de James Bond de la que ya hablábamos antes.
El entorno que nos rodea dentro del juego es un arma en sí misma en caso de que sepas aprovechar todas sus posibilidades. Más allá de pegar puñetazos, 007 podrá arrojar botellas para aturidir a sus enemigos, realizar ejecuciones instantáneas, estampar sus cabezas contra encimeras y paredes e incluso arrojarlos por salientes. De hecho, algunas de las animaciones de combate del personaje se han recreado como homenaje directo a las películas, haciendo que este James Bond imite ciertos movimientos clave que ya hemos visto en la gran pantalla.
Tanto es así que Tom Marcham, Senior Combat Designer del juego, nos reveló en una entrevista que su movimiento favorito emula una de las maniobras de acción clásicas del 007 interpretado por Pierce Brosnan. El gesto es prácticamente idéntico al que se puede ver en las películas: si corremos hacia un enemigo y llevamos a cabo un placaje hacia un saliente, nos lanzaremos con él para usarlo de colchón con el que amortiguar el daño de la caída. James Bond en estado puro.
007: First Light no es un juego solo de acción o solo de sigilo, sino que es ambas cosas al mismo tiempo. Algo para lo que Uncharted sirve como inspiración principal. Tanto es así que James Bond afrontará cada combate de la misma forma en la que lo hacía Nathan Drake: primero, optará por infiltrarse sin ser descubierto para pasar a una confrontación directa en caso de que la situación se tuerza (aquí el juego pasa a convertirse en un shooter en tercera persona con coberturas donde podremos usar los gadgets mencionados antes de manera ofensiva).
Esta dinámica consta como estructura jugable que soporta secuencias de transición y hace de bisagra entre los dos tipos de jugabilidad que hay en 007: First Light siendo, además, un reflejo identitario del personaje. Con esto, hago referencia a esa costumbre de James Bond de no ser el primero que dispara y hacerlo única y exclusivamente cuando su vida corre un peligro real; activándose así el famoso protocolo de ¨Licencia para matar¨.
Además de esto, la obra de Naughty Dog también consta como espejo clave en el que IO Interactive se ha mirado a la hora de diseñar las secuencias de acción de 007: First Light. Así, el juego está repleto de escenas cargadas de adrenalina en las que James Bond se salva por los pelos de una situación prácticamente imposible de eludir. Como ejemplo, destacaría una sección en la que teníamos que escapar de los malos conduciendo un camión de la basura a toda velocidad y otra donde debíamos avanzar por las azoteas protegiéndonos con las coberturas que encontrásemos para evitar los disparos de un francotirador.
Con todo ello, IO Interactive ha apostado por una propuesta cinematográfica de alta calidad a nivel visual, lo cual no solo se aprecia en la calidad de las animaciones, texturas o sistema de destrucción en tiempo real del juego, sino en cómo su imagen se estructura a través de una composición de planos encargada de traducir lo que todos tenemos en mente como película de James Bond al lenguaje del medio interactivo.
007: First Light apunta alto de cara a convertirse en la gran aventura de acción cinematográfica de este año, prescindiendo de cualquier elemento innecesario que reste calidad a su propuesta por pura acumulación de conceptos. En este sentido, se agradece que IO Interactive vaya en contra de las corrientes de mercado actuales; sin meter con calzador elementos que no encajen con el juego.
Por lo que pude ver en la preview, el estudio ha acertado de pleno con este nuevo James Bond: es carismático, bromista, auténtico y bondadoso por naturaleza; casi como si fuera un 007 interpretado por Tom Holland en un universo paralelo. A falta de ver cómo IO Interactive pule algunas asperezas del juego como, por ejemplo, la inteligencia artificial de los enemigos, la obra promete convertirse en uno de los lanzamientos más destacables de 2026. Casi convirtiéndose, de esta manera, en un paralelismo en relación a cómo le gustan los Martinis a James Bond. 007: First Light es esa adaptación del personaje ¨agitada, pero no revuelta¨ que llevamos tanto tiempo esperando.
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