
Ya en los primeros tráileres de Resonance: A Plague Tale Legacy veíamos que la franquicia A Plague Tale iba a pegar un fuerte cambio. Mientras que las dos primeras entregas fueron continuistas en lo que a narrativa y personajes se refiere, aunque con una ligera evolución en el gameplay, aquí nos trasladamos a una escena totalmente diferente.
Aunque el juego tenga lugar dentro del mismo universo, ya se ha visto que va a estar mucho más enfocado en la acción y el combate cuerpo a cuerpo. La historia es distinta, a la par que los personajes. Pero ¿cómo le sentaría un cambio tan grande a una franquicia que ya de por sí era muy querida? Pues a falta de jugarlo por completo, yo ya lo he catado durante un par de horas y aquí os cuento mis primeras impresiones.
Lo que he podido probar de Resonance: A Plague Tale Legacy son el capítulo V y el capítulo VI. Ambos son muy diferentes entre sí, aunque controlemos al mismo personaje, Sophia, que es la nueva protagonista para esta entrega.
Los dos primeros juegos, si bien tenían combate, no estaban tan centrados en la acción sino en intentar sortear zonas de combate de la mejor forma posible, haciendo mucho uso del sigilo y sin combate cuerpo a cuerpo. De hecho, el mayor foco era la estrategia para poder avanzar por esas zonas y también las formas de intentar evitar al mayor enemigo de estos juegos: la plaga de ratas.
En Resonance: A Plague Tale Legacy, al menos en lo probado, no hay ratas que esquivar, y el foco en lo que a combate se refiere se centra totalmente en el cuerpo a cuerpo. Sophia lucha con espada y daga contra soldados enemigos. El combate, por lo tanto, es mucho más frenético y hábil que en los dos anteriores juegos.
Y ciertamente esta evolución le sienta de maravilla. El combate es muy ágil y divertido. No demasiado desafiante, al menos en lo probado en esta preview, pero sí con animaciones muy visuales. Las mecánicas no son muchas (atacar, ataque cargado, bloquear, contraataque y habilidad especial), pero sí que vas desbloqueando habilidades de Sophia a medida que juegas y recoges coleccionables.
Creo que esta evolución es una que le sienta muy bien a A Plague Tale, que ya de por sí destacan por su gran narrativa, pero les faltaba algo más de acción, y Resonance se lo da. Queda ver cómo evoluciona esa acción sin que quede demasiado pobre tras varias horas de juego, pero de primeras las sensaciones son bastante buenas.
En el capítulo VI, por el contrario, no hay combate, sino que nos encontramos en una sección más similar a la que vimos en anteriores títulos, con un mundo subterráneo y muy misterioso donde debemos evitar ser atrapados por un terrorífico monstruo (y hasta aquí los detalles, para evitar spoilers).
La mecánica es huir de la oscuridad, buscar la luz y evitar ser atrapada, usando incluso plataformas a modo de parkour para ello, por lo que aunque no haya combate, sí hay momentos más de acción, tensión y correr que de ir totalmente en sigilo.
Y si bien en los anteriores A Plague Tale había numerosos puzzles, en esta ocasión hay más. Pero la mayoría de los vistos se basan en un juego de luces, concretamente de luces roja, verde y azul que son emitidas desde un artefacto que porta Sophia cuando le da la luz directa. Hay que conectar las luces de colores con diferentes piedras brillantes que podemos ver en los escenarios donde se desarrollan estos puzzles.
Al principio, se hace raro, pero a medida que ves más puzzles de este tipo, se hacen interesantes porque les suelen dar una vuelta y no es tan fácil como ponerte en un lugar, emitir las luces a donde te digan y listo.
Especialmente en el capítulo V, Resonance se centra aún más en la exploración que en los anteriores juegos. Resonance no es un juego de mundo abierto, pero sí que el capítulo V tiene una sección en la que debes ir por diferentes caminos en el orden que quieras para poder completarlo, siendo una sección semiabierta que le sienta muy bien.
También hay muchas zonas que son opcionales y ligeramente escondidas que sirven para obtener coleccionables como Resonadores (para conseguir habilidades) o armas para Sophia, entre muchos otros. Así que conviene estar atentos a todos los recovecos que veáis, porque hay muchos más de lo que parecen.
La ambientación es espectacular. Aunque el juego tenga lugar en el 1333, una época antigua, ver edificaciones derruidas de la Antigua Grecia que tenemos que explorar es espectacular. Y visualmente no tiene nada que envidiarle a muchos de los AAA actuales, pues se ve espectacular, sobre todo en exteriores y en los rostros de los personajes.
¿Y qué hay de la trama? Sí, sé que ya estoy terminando el artículo y no he mencionado nada de ello, pero lo cierto es que la preview me ha dejado más preguntas que respuestas, pues han aparecido personajes que desconozco y hay detalles de los primeros capítulos que tampoco conozco. Sí es cierto que parece ser más misterioso y místico que los primeros juegos, donde la trama era algo más... "realista", dentro de lo ficticio.
El personaje de Sophia mola mucho en lo poco que he jugado con ella. Ya molaba en A Plague Tale: Requiem, donde aparece este personaje como uno muy principal en la trama, pero aquí, vemos a una Sophia mucho más joven (22 años) pero no inexperta. Durante el capítulo V, la acompaña Lenni, que parece ser una gran confidente para Sophia, aunque se desconoce qué relación hay entre ellas y cómo se conocen.
También Sophia tiene una conexión con el pasado, con un soldado griego llamado Teseo y que incluso controlamos en alguna ocasión, luchando contra soldados de la época. Sophia tiene constantemente visiones relacionadas con Teseo y personajes que conocía cuando aún vivía.
El concepto que tuvo A Plague Tale: Innocence fue muy original, y me gustó que repitiesen en Requiem y le diesen una vuelta. Así que tuve dudas sobre cómo le sentaría este cambio a Resonance. Pero tras haberlo probado y ver que Sophia era el mejor personaje que podía protagonizar un nuevo título de esta franquicia, solo me queda esperar con ganas al 27 de agosto para poder jugarlo completamente. Os recuerdo que saldrá para PS5, Xbox Series y PC.
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