
Quedan horas para que se levante el embargo y empiecen a caer las primeras notas de 007 First Light, que llega el 27 de mayo (con acceso anticipado el 26). Y como manda la tradición antes de cada lanzamiento gordo, la cuenta oficial de Metacritic ha lanzado la pregunta del millón a la comunidad: ¿Qué Metascore esperáis? Las respuestas no han tardado en llegar, y dibujan un panorama llamativamente optimista. La mayoría de pronósticos se mueve entre el 84 y el 90, con bastante gente clavando un 88 y unos cuantos atreviéndose con el 90 redondo. Hay algún voto más prudente en los 79 o incluso un 67 suelto, pero el grueso de la afición apuesta fuerte.
Antes de seguir, conviene poner las cosas en su sitio: predecir notas es un juego, no una ciencia, y estas cifras no son más que el pálpito colectivo de una comunidad ilusionada. Pero precisamente por eso son interesantes, porque revelan el nivel de expectativa con el que First Light llega a la cita. Y ese nivel, como vamos a ver, no es cualquier cosa. Para entender si tiene sentido, hay que mirar de dónde viene su estudio.
El detalle que lo cambia todo aparece al comparar esos pronósticos con el historial real de IO Interactive. El estudio danés tiene una trayectoria sólida pero con un techo muy concreto, y estos son sus números en Metacritic de los últimos años:
| Juego | Año | Metacritic |
|---|---|---|
| Hitman: Absolution | 2012 | 79 |
| Hitman | 2016 | 84 |
| Hitman 2 | 2018 | 82 |
| Hitman 3 (su techo) | 2021 | 87 |
La lectura salta a la vista. El mejor resultado de IO en su etapa reciente es el 87 de Hitman 3, su obra más redonda y pulida tras años perfeccionando una fórmula que dominan al dedillo. Y lo que la comunidad está pidiendo para First Light, esa horquilla de 86-90, es básicamente igualar o superar ese techo. Es decir, la afición espera que IO firme su mejor juego de la historia reciente justo en su estreno con una marca nueva.
Aquí es donde conviene aplicar el freno con criterio, no por aguafiestas, sino por realismo. Una cosa es que IO sea un estudio capaz de llegar al 87, que lo es, y otra muy distinta es asumir que va a clavarlo a la primera fuera de su zona de confort. Porque First Light no es otro Hitman: es su primer salto a una licencia de cine ajena, con una fórmula de acción y narrativa más dirigida que su habitual sandbox, y mecánicas nuevas como las secciones de conducción. El historial del videojuego basado en cine es, además, un terreno resbaladizo de manual, sembrado de proyectos que prometían y se quedaron a medias.
A favor juega que las impresiones tras probarlo han sido buenas, que el ADN de Hitman se percibe en su diseño, y que el retraso de dos meses se justificó precisamente para pulir. Hay motivos para el optimismo moderado. Pero esperar de salida un 88-90, su récord absoluto, con todos esos factores nuevos en la ecuación, es poner el listón donde solo llega lo excepcional.
Lo más probable es un resultado sólido en la franja media-alta más que un sobresaliente clamoroso. En cuestión de horas saldremos de dudas, y entonces veremos si la afición tenía buen ojo o si, una vez más, las ganas pesaron más que la calculadora.
NOTICIAS RELACIONADAS