
Paramount Skydance ha dado un paso de gigante en el mundo de los videojuegos con la creación de Paramount Games Studio, una nueva división que unifica sus dos equipos existentes, Skydance Interactive y Skydance New Media. La noticia, adelantada en exclusiva por Variety, llega acompañada de un anuncio inmediato: el estudio desvelará su primer juego AAA esta misma noche durante el Summer Game Fest que se celebra en el Dolby Theatre de Los Ángeles. Una entrada por la puerta grande para una de las grandes compañías de entretenimiento de Hollywood.
El movimiento no es un simple reordenamiento corporativo, sino una declaración de intenciones. Tony Driscoll, nombrado presidente de la nueva división, ha dejado claro que Paramount ya no concibe los videojuegos como una extensión de su negocio, sino como un pilar central de su estrategia de contenidos, a la altura del cine, la televisión y el streaming. Es el reconocimiento explícito de algo que la industria lleva años constatando: el videojuego no es un complemento del entretenimiento audiovisual, sino una de sus locomotoras económicas más potentes.
Una de las grandes dudas que despertaba la reestructuración era qué pasaría con los proyectos en marcha de Skydance New Media, y la respuesta es tranquilizadora para los aficionados. Tanto Marvel 1943: Rise of Hydra, la ambiciosa aventura ambientada en la Segunda Guerra Mundial, como el juego de Star Wars sin título desarrollado en colaboración con Lucasfilm, continúan su desarrollo sin alteraciones tras la formación del nuevo estudio. Ambos proyectos eran las grandes bazas de la compañía y mantienen su rumbo intacto.

Donde sí ha habido movimiento es en la cúpula directiva. Amy Hennig, la legendaria creativa detrás de la saga Uncharted, permanece en el estudio como directora creativa, garantizando la continuidad artística de los proyectos. Sin embargo, su hasta ahora copresidente Julian Beak ha abandonado la compañía. Junto a Driscoll, el equipo directivo de Paramount Games Studio lo completan dos veteranos de Skydance: Dan Prigg, que pasa a ser vicepresidente ejecutivo y responsable de videojuegos de Paramount, y Shawn Kittelsen, nuevo vicepresidente sénior y jefe de creatividad y producción.
La creación de Paramount Games Studio es la última muestra de una tendencia que lleva años consolidándose: las grandes compañías de Hollywood ya no ven los videojuegos como un negocio secundario de licencias, sino como un terreno en el que quieren producir directamente. El movimiento de Paramount se enmarca en la reestructuración general que David Ellison ha impulsado desde la fusión de Paramount y Skydance el año pasado, y llega además en pleno proceso de integración de la compra de Warner Bros. Discovery, lo que sitúa a la compañía en una posición de enorme peso dentro del entretenimiento global.
El que esta apuesta arranque precisamente con un anuncio en el Summer Game Fest no es casual. El evento de Geoff Keighley se ha convertido en el gran escaparate del verano para la industria, y presentar ahí su primer juego AAA es la mejor forma de Paramount de decir que va en serio. Habrá que esperar a esta noche para descubrir cuál es ese primer proyecto y sobre qué IP se construye, pero la jugada deja claro que una de las grandes de Hollywood quiere un sitio en la mesa de los videojuegos. La pregunta ahora es si sabrá estar a la altura de las expectativas que ella misma está generando.
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