
Durante meses, la conversación en torno a GTA VI fue una: ¿costará 100 euros de lanzamiento? ¿Será el primer juego que, viendo el aumento de precio de formato físico de Switch 2 romperá esa barrera psicológica de los 3 dígitos? Pues bien, no será el caso, pues el juego costará 80 euros. Pero sí que ha tomado una serie de decisiones todavía más preocupantes para el futuro del sector.
El motivo de que cada vez que un juego anuncia una expansión previo a su lanzamiento este sea criticado es obvio: hace que la palabra expansión deje de tener sentido como tal. En su lugar, la sensación que queda es que el juego cuenta con ese contenido de base, pero se decide recortar y aislar para vender posteriormente por separado. Y eso mismo ocurre con GTA VI ahora mismo.
Porque no, no estamos hablando acerca de que Rockstar haya confirmado expansiones o DLCs en un futuro con nuevas historias y demás. Es que simplemente por el hecho de comprar la edición cara (la que sí cuesta 100 euros) podrás acceder a una serie de establecimientos y ventajas dentro del juego que la versión base no incluye.
'Pero son solo tiendas de vehículos, ropa y tatuajes', sí, efectivamente es algo que puedes obviar para jugar de todos modos. Pero lo importante no es qué se restringe, sino lo que supone. Porque pasamos de ver lo que sobre el papel son expansiones o DLCs opcionales para complementar o ampliar la experiencia del jugador, a una compra obligatoria de salida si se quiere disfrutar de un contenido que está en el juego.
Y sí, ahora hablamos de simples tiendas. Pero el precedente es el problema: hoy son establecimientos secundarios, mañana pueden ser misiones, sistemas jugables o incluso contenido de historia reservado para quien pague más desde el día uno. La industria ha demostrado que siempre se puede pensar a peor.
La otra gran polémica que nos ha dejado GTA VI es la confirmación que su versión física no contará con disco. Y es que a esto es a lo que hago referencia: si parece surrealista, no lo descartes. Porque hemos llegado al punto de que PlayStation ha tenido que rectificar su marketing sobre PS5 y que será el mejor lugar para jugar a GTA VI... ¡para cambiar el modelo que usaron de una PS5 con lector de discos a otra digital!
Esta decisión supone la pérdida completa de propiedad del usuario: ni puedes dejar el juego, ni puedes venderlo después de jugarlo. Y no solo eso, también quedas sujeto al tiempo de vida que Rockstar le dé a GTA VI. Porque sí, es de esperar que esta entrega esté activa durante muchos años, solo hace falta ver el caso de GTA V. Pero ¿qué pasa cuando decidan cerrar servidores?
Estamos en un punto en el que se están tomando decisiones que puede que no cambien tanto la industria en los próximos 5 años, pero que pueden ser determinantes para el estado del mercado dentro de 20. Y lo peor es que es muy obvio que GTA VI no se verá resentido en sus ventas. Es un fenómeno demasiado esperado como para ello.
Si me dan a elegir entre que GTA VI hubiera costado 100 euros y que Rockstar no hubiera tomado las decisiones que ha tomado, o la situación que tenemos ahora mismo entre manos, definitivamente me quedo con lo de los 100 euros. Porque puede parecer una burrada, pero es una burrada de la que puede llegarse a entender la justificación en base a la salvaje inversión económica que habrá supuesto su desarrollo.
Los 100 euros no debían marcar el estándar para todos los juegos, pues se entendía que no todos los desarrollos (por mucho que fueran AAA) se daban en la misma magnitud que GTA VI. Era el reconocimiento de un estándar que todo el mundo anticipa de Rockstar Games. Y sin embargo, nos dejan con una serie de decisiones que establecen una dinámica muy tóxica entre compañía y usuario. Aún no es demasiado tarde para rectificar, pero es difícil imaginar que lo vayan a hacer.
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