Luces y sombras de Narco Road, primer DLC de Ghost Recon Wildlands

Ghost Recon: Wildlands

PC PlayStation 4 Xbox One
8.5

Muy bueno

Luces y sombras de Narco Road, primer DLC de Ghost Recon Wildlands

Los ghost están de vuelta en una aventura más alocada

Luces y sombras de Narco Road, primer DLC de Ghost Recon Wildlands
 

Hace ya unas semanas que llegaba a nosotros Ghost Recon Wildlands, la nueva entrega de esta saga tras su descanso de unos cuantos años. En esta ocasión los ghost se aventuraban en territorio boliviano para, a través de un enorme mundo abierto repleto de posibilidades, enfrentarse a la organización criminal llamada el cártel de Santa Blanca, la cual ha tomado el poder de la zona.

Ahora, tras estas semanas de rigor en las que vemos que el videojuego ha cosechado un gran éxito a nivel de ventas, le llega el turno al contenido descargable. El primero de estos grandes packs, titulado Narco Road, ya está disponible y nosotros lo hemos podido estar jugando estos días. Acompañadnos en este pequeño artículo para descubrir las luces y sombras con las que llega Ghost Recon Wildlands: Narco Road.

Las luces

Si algo hemos destacado de Ghost Recon Wildlands desde el primer momento es que se trata de un título que, con todos sus aciertos y fallos, a la hora de jugar resulta realmente divertido; y Narco Road no es una excepción. Con Narco Road llegan varias novedades que introducen modificaciones en los vehículos, la manera en la que llevamos a cabo las misiones e incluso la trama, a la cual se le da un nuevo punto de vista; pero, al final, estamos con una expansión de lo que ya hemos jugado y la base es la misma, manteniendo su esencia y diversión intacta.

De Narco Road podemos destacar como uno de sus puntos positivos la historia, la cual da un pequeño giro a lo visto hasta el momento. En un principio, el planteamiento es similar: un malo muy malo y muy misterioso lleva el contrabando a nivel mundial del cártel de Santa Blanca. Para llegar hasta él tendremos que vérnoslas primero con otros cabecillas de la organización, progresando dentro de esta. Sin embargo, la novedad viene de que nuestra misión no es matar uno a uno a estos personajes, sino hacernos con su confianza cumpliendo objetivos para ellos y, de esta forma, poder llegar hasta el hombre al mando, conocido como El Invisible. Este cambio de perspectiva le sienta bien a la obra de Ubisoft y, a pesar de que en el fondo es un mero cambio superficial, da una pequeña sensación de frescura que no le viene mal.

Por otra parte se han mejorado los vehículos, haciéndolos más rápidos y añadiendo en algunos de ellos mejoras como un blindaje que resiste bastante bien explosiones y balazos o un turbo. Junto a esto llega también una novedad en el mapa con la que se introducen pequeños eventos que nos instan a realizar ciertas acciones con determinados vehículos. De una forma similar a lo que ocurre en Forza, Narco Road propone algunos saltos, derrapes en ciertas curvas, o puentes por los que pasar debajo en avión. Todo ello se recompensa con pequeños aumentos de reputación dentro de la organización criminal, con lo que podremos acceder a nuevas misiones y avanzar más rápido en la historia.

Las sombras

A pesar de que Ghost Recon Wildlands es un gran título que nos resultó realmente divertido, y su expansión sigue la estela, son muchas más las sombras que tiene este primer DLC que sus luces. Sí, Narco Road sigue siendo un shooter, pero esta expansión obvia ese aspecto y se centra en aumentar el contenido en cuanto a los vehículos, precisamente uno de los peores aspectos del juego base. Y ojo, hemos dicho que aumenta el contenido, no que lo mejore. Narco Road te obliga a utilizar los nuevos vehículos en muchas ocasiones y te los presenta como una gran novedad que, a efectos prácticos, sigue sin funcionar en absoluto. Los pequeños eventos introducidos y el aumento en la velocidad  resistencia de los coches siguen sin ser suficiente para contrarrestar los problemas de control; y eso sin contar con que el manejo de los aviones es terrible.

Por otra parte, cabe destacar que Narco Road no es una expansión como tal, sino más bien un DLC standalone que requiere del título base para jugar. Cómo es eso, os preguntaréis. Pues bien, este primer DLC no nos permite utilizar ninguno de los personajes que tengamos en el juego base; se nos obliga a crear un nuevo ghost que empieza a nivel 20 con un set de habilidades y de armas predeterminado que no podemos cambiar de ninguna manera. Además, las nuevas armas no hacen justicia a su nombre y son simplemente variantes de armas que ya tenemos, pero con ciertas modificaciones que, por cierto, no pueden quitarse o cambiarse de forma alguna.

En cuanto a la nueva campaña nos encontramos con auténticas locuras desde el primer minuto. Empezamos por el hecho de que toda la nueva historia transcurre en una zona del mapa completo que, por conveniencia ha sido bloqueada, es decir, no podemos salir de ella para nada, es como un universo aparte independiente de lo que ocurre en el juego base. Por otro lado, todo el universo árido y dominado por el temor al cártel que se nos plantea en el juego original se va al garete con la inclusión de deportivos, monster trucks, motos de lujo y todo este tipo de añadidos.

Por su parte, las misiones cometen errores muy graves también, comenzando por que en la primera zona ya se nos obliga a utilizar los terribles vehículos, completar algunos eventos y, lo que más molesta, utilizar vehículos que, por algún motivo u otro (a veces porque están en mal estado, a veces porque un estúpido copiloto quiere molestar y gira el volante, y a veces por excusas más absurdas) de vez en cuando hacen lo que al videojuego le da la gana. Y creednos, no es para nada divertido ir conduciendo, que el copiloto gire el volante, te salgas de la carretera, te quedes atascado en unas piedras y tengas que matar a tu acompañante para reiniciar la misión y tener que volver a empezar.

Y por si todo esto fuera poco, Narco Road nos coloca como un hombre solitario sin escuadrón por defecto así que, a no ser que busquemos partida online con amigos o desconocidos, nos tocará jugar totalmente solos. Esto implica que algunos objetivos son más difíciles (aunque realmente no suele ser un problema salvo en las dificultad más alta) y que estamos condenados a oír cómo nuestro personaje habla para sí mismo de forma constante, dándose órdenes y pidiéndose explicaciones.

Para rematar esta serie de desdichadas catástrofes, tenemos el hecho de que no solo hay menos fallos, sino que nos hemos encontrado con más bugs en temas de animaciones e interacciones con otros personajes que en el juego base. Además, los subtítulos ni siquiera están bien puestos y van siempre a destiempo de las voces, resultando algo molesto (si es que acaso leemos lo que se nos dice).

En definitiva…

Resulta muy difícil recomendar Narco Road como una expansión de Ghost Recon Wildlands. Sí, el juego de Ubisoft tiene fallos y es divertido, y por ello Narco Road sigue pudiendo resultar divertido. Pero este contenido no es simplemente que no mejore la experiencia original, sino que la empeora. El ambiente es peor por la inclusión absurda de deportivos, monster trucks, turbos y eventos para vehículos (que siguen resultando horribles a la hora del manejo); el mapa no es nuevo, sino que se acota y recicla una zona del original; las nuevas armas son simplemente modificaciones de las que ya había; y encima ni siquiera podemos usar a nuestro personaje, sino que tenemos que crearnos uno nuevo ya evolucionado “de fábrica”.

Si sois de los que tenéis el season pass y encontráis un grupo de amigos, Narco Road puede ofrecer diversión en la casi decena de horas que dura, pero si estáis dudando acerca de su compra como DLC de forma independiente al resto de contenido descargable, nuestra humilde opinión es que mejor esperéis a Fallen Ghosts, la próxima expansión, para ver si en esta sí se mejora realmente el ya de por sí buen contenido que ofrece Ghost Recon Wildlands. Si aún no lo habéis hecho, podéis echarle un vistazo a las grandes virtudes del juego base aquí mismo, en nuestro análisis.


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