Mouse P.I. For Hire es un shooter en primera persona protagonizado por un ratón detective en un mundo en blanco y negro con estética de dibujos animados de los años 30 y sí, suena a juego que se sostiene solo por lo bonito que es. Pero no hay mucho más detrás y muy interesante. Después de haberlo jugado entero puedo decir que debajo de ese estilo visual tan llamativo hay un shooter con ADN de DOOM, unos jefes finales diseñados con mucha cabeza, una campaña de entre 12 y 20 horas según lo mucho que explores, un mundo hub con misiones secundarias y un arsenal que te obliga a usar todas las armas porque la munición no sobra nunca.
Lo primero que hay que explicar es su estilo visual porque es lo que engancha desde el primer segundo y lo que más llama la atención de primeras claro. El juego utiliza la técnica conocida como rubber hose (que en español sería algo así como "animación de manguera de goma"), un estilo de dibujo que nació en los años 20 y 30 con los primeros cortos de Disney y los estudios Fleischer. Los personajes tienen extremidades blanditas sin articulaciones definidas, ojos enormes, ese rebote elástico constante en cada movimiento y un aspecto general que recuerda inmediatamente a Steamboat Willie o a los primeros cortos de Betty Boop. Todo está dibujado a mano, fotograma a fotograma, con más de 54.000 frames de animación según los desarrolladores. Los personajes son 2D moviéndose dentro de entornos 3D y el resultado es visualmente espectacular. Y lo mejor es que este estilo no es solo para presumir: durante los tiroteos, todo lo que se mueve es un enemigo y el entorno estático te permite distinguirlo al instante. Es una decisión de diseño brillante que convierte lo bonito en funcional.
Un shooter con la fórmula de DOOM disfrazado de dibujo animado
No exagero cuando digo que Mouse P.I. For Hire tiene más en común con DOOM de lo que parece a simple vista pero bebe mucho y bien del gran titán de los FPS. Las arenas de combate tienen verticalidad, los enemigos te rodean y te presionan desde todas las direcciones, el ritmo es frenético y si te paras a pensar demasiado te matan, tampoco faltan los secretos y un poquito de exploración para avanzar que nunca viene mal. Tienes doble salto, dash con barra de aguante, y a medida que avanzas desbloqueas habilidades de movimiento como volar con la cola o usar un gancho para desplazarte por la arena que te van dando algunos NPCs de forma muy cómica mientras avanzas. El arsenal completo incluye la pistola de siempre, una escopeta que vuela cabezas de una forma que no esperarías de un juego con este aspecto, la James Gun (su versión del Tommy Gun, sí, es un chiste), y mi favorita: el Desvarnizador, un arma que elimina la tinta de los personajes y los derrite como si fuera la escena del juez en ¿Quién engañó a Roger Rabbit? -película que por cierto deberías ver ya mismo sino lo has hecho-. También tienes dinamita, puñetazos y una espinaca que hace exactamente lo que estás imaginando...
Lo que más me ha gustado del combate es que necesitas usar todo el arsenal. La munición escasea lo justo para que no puedas completar un nivel usando solo tu arma favorita. Llegas a zonas donde necesitas balas como el comer y tienes que ir cambiando sobre la marcha, lo que le da mucha variedad a los enfrentamientos. Los enemigos con escudo te obligan a tirar dinamita, los que explotan si se acercan te fuerzan a mantener la distancia, los francotiradores que cambian de posición te impiden quedarte quieto y los enemigos más grandes requieren estrategia real. Conforme cambias de escenario aparecen enemigos nuevos que se adaptan al entorno, aunque en algunas zonas ciertos tipos se repiten más de la cuenta.
💡 Los jefes finales son lo mejor del juego
Cada jefe final tiene mecánicas propias y muy originales que van escalando en complejidad. No son enemigos normales con más vida, son encuentros diseñados con cabeza que te obligan a usar todo lo que has aprendido. El juego te enseña mecánicas con los primeros jefes y luego las combina en peleas que exigen movimiento constante, esquivar láseres y gestionar enemigos secundarios. Es diseño de jefes de los que te hacen sentir que has mejorado como jugador.
Mouseberg, jazz y un detective con la voz de Troy Baker
Jack Pepper, el protagonista, está doblado por Troy Baker y le da una interpretación completamente distinta a lo que estamos acostumbrados a escucharle. Es un detective noir con un punto gamberro y cínico que encaja perfectamente con el tono del juego. Pero no es solo Jack: todos los personajes tienen personalidad propia con diálogos que mezclan humor absurdo, referencias inteligentes y ese tono de cine negro de los años 40 que te saca una sonrisa constantemente. El reparto lo completan Florian Clare como Wanda Fuller (la periodista que busca destapar la corrupción), Camryn Grimes como Tammy Tumbler (la inventora que mejora tus armas), Fred Tatasciore como John Brown y Frank Todaro como Cornelius Stilton. Todos están a un nivel excelente.
La banda sonora es de lo mejor del juego y merece mención aparte. El compositor Patryk Scelina ha creado una banda sonora de big band jazz grabada en directo que suena espectacular, con la colaboración de Caravan Palace para un tema exclusivo. La música reacciona a la acción y se adapta al ritmo del combate, y el juego te permite ajustar cuánto "ruido de película antigua" quieres en el audio para meterte más en la experiencia. Es una banda sonora que te dan ganas de escuchar fuera del juego.
Entre misiones, te subes al coche de Jack y conduces por Mouseberg desde una vista cenital, un pueblo lleno de personajes animados con los que puedes hablar, un bar donde recoger información, la tienda de mejoras de armas y la oficina de Jack donde colocas las pistas en un tablero de investigación que va conectando los hilos del caso. Las misiones funcionan como casos de detective: te contratan para resolver un asesinato, una desaparición o alguna trama turbia. La historia es entretenida sin pretender ser algo que no es. No te va a volar la cabeza pero te mantiene enganchado queriendo saber qué caso viene después, y el mundo hub le da un respiro perfecto entre nivel y nivel sin sentirse repetitivo.
💡 Hay secretos y coleccionables por todas partes
Los niveles esconden salas ocultas, coleccionables y esquemas para mejorar tu arsenal. Abrir cerraduras se hace con un puzzle de ganzúa bastante original que es mucho más divertido que el típico "gira el stick" de otros juegos. Los esquemas te permiten mejorar las armas en tres niveles, añadiendo más daño, velocidad de recarga y un modo de disparo alternativo. También hay un minijuego de cartas de béisbol muy original que le da aún más vida al conjunto. Con tanta cosa por descubrir, merece la pena revisitar los niveles para no dejarte nada.
Un indie redondo a un precio perfecto
Mouse P.I. For Hire tiene más de 20 niveles repartidos en más de 10 biomas diferentes, una campaña que dura entre 12 y 20 horas según tu habilidad y las ganas que tengas de encontrar todos los secretos y coleccionables, y un rendimiento en PC impecable sin tirones ni bugs en todo mi tiempo de juego. La dificultad está muy bien equilibrada, con una curva justa que va subiendo sin picos injustos. El juego te exige pero nunca te frustra, y los checkpoints están bien colocados con un sistema de guardado manual mediante máquinas de escribir que encaja perfectamente con la ambientación.
Si tengo que ponerle una pega es que algunos tipos de enemigos se repiten más de lo deseable en ciertas zonas, aunque la variedad general es buena y los jefes finales compensan con creces cualquier sensación de repetición. También hay que mencionar los pequeños detalles que demuestran el cariño que Fumi Games ha puesto en cada rincón del juego: enemigos que mueren en posturas cómicas, gags visuales que te pierdes si vas demasiado rápido, referencias escondidas en cada escenario. Es un juego hecho con amor y se nota.
Mouse P.I. For Hire es de esos juegos que te recuerdan por qué merece la pena prestar atención a los indies. Tiene un estilo visual que no se parece a nada que haya en el mercado, un combate que engancha y mejora a medida que desbloqueas habilidades, unos jefes diseñados con inteligencia, una banda sonora de las que se te quedan pegadas y un precio de 29,99 euros que es casi un regalo por todo lo que ofrece
Mouse P.I. For Hire es de esos juegos que te recuerdan por qué merece la pena prestar atención a los indies. Tiene un estilo visual que no se parece a nada que haya en el mercado, un combate que engancha y mejora a medida que desbloqueas habilidades, unos jefes diseñados con inteligencia, una banda sonora de las que se te quedan pegadas y un precio de 29,99 euros que es casi un regalo por todo lo que ofrece
Apartado gráfico
Apartado jugable
Apartado artístico
Apartado sonoro
Estilo visual rubber hose espectacular que aguanta las 20 horas
Combate frenético con ADN de DOOM que te obliga a usar todo el arsenal
Jefes finales originales y muy bien diseñados
Banda sonora de jazz en directo excepcional
Rendimiento impecable
Precio perfecto por la cantidad de contenido que ofrece
Algunos tipos de enemigos se repiten demasiado en ciertas zonas
La historia entretiene pero no llega a enganchar del todo
El mundo hub está bien pero podría tener más profundidad
Ingeniero de Telecomunicaciones. amante de SEGA y todo lo que tenga que ver con Sonic. Nintendero por bandera y Game Pass en el corazón. Muy fan de Halo y las sagas Gears of War o Forza. Siempre con mi Steam Deck en la mochila...