De mal en peor: Shogakukan también readmitió al autor de Act Age, condenado por asaltar sexualmente a una menor

Después del sonado caso de Shouichi Yamamoto, llega otra revelación que en absoluto deja en buena posición a la editorial

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Shogakukan se encuentra entre la espada y la pared ahora mismo: en los últimos días, la editorial se ha visto sumergida en el mayor escándalo de la historia del sector a raíz de una de sus publicaciones, siendo esta MangaOne. ¿El motivo? Haber ayudado a encubrir durante años a un autor que asaltó sexualmente a una menor y realizó toda clase de atroces actos.

Pues bien, cuando parecía que la situación no podía ponerse peor para la editorial, se han visto forzados a declarar una verdad que tenían muy bien escondida hasta el día de hoy: hace un tiempo readmitieron a Tatsuya Matsuki, el autor de "Act Age" que en su momento fue arrestado y condenado por, nuevamente, asaltar sexualmente a una menor.

Las explicaciones de la editorial Shogakukan y la revista MangaOne sobre la readmisión de Matsuki

Según adelanta la editorial, dados los acontecimientos de estos últimos días han querido ser transparentes para con los lectores y autores de sus publicaciones en torno al tema de Matsuki. Y es que el autor ha estado trabajando en el manga "Seisou no Shinrishi" bajo el nuevo apodo 'Miki Yatsunami'.

Seisou no Shinrishi
El manga en el que estaba trabajando el autor de Act-Age bajo su nuevo apodo

Esto es todo lo que han comentado sobre ello:

  • MangaOne confirmó que antes de ponerse a trabajar de nuevo con Tatsuya Matsuki, se aseguraron de que su condena por asalto sexual había finalizado. También hicieron énfasis en el remordimiento mostrado por el autor y el deseo de no volver a repetir algo así jamás.
  • El cambio de nombre fue para no evocar malos recuerdos a los lectores, pero Matsuki mostró muchas ganas de seguir escribiendo, además de que el psicólogo del caso determinó que su rehabilitación había sido suficiente.
  • Kaoru Yukihiria, quien trabaja como dibujante de Seisou no Shinrishi, fue informado de la situación y, pese a ello, aceptó trabajar junto a Tatsuya Matsuki, ahora conocido como Miki Yatsunami.
  • A consecuencia de que se haya revelado toda esta información voluntariamente, Shogakukan y MangaOne confirman que trabajarán con equipos especializados de investigación para determinar si tomaron las decisiones correctas. Y una vez más se disculpan por todo. Mientras tanto, el manga Seisou no Shinrishi queda suspendido.

Nadie ha forzado a Shogakukan y los editores de MangaOne a revelar esta información, según indican todo se ha hecho en pos de la transparencia y asegurarse que se toman las decisiones adecuadas de ahora en adelante. ¿Es esto suficiente para garantizarles la redención? Bajo mi opinión, claramente no.

Shogakukan muestra una perversión ética interna muy preocupante

Ahora mismo hay dos perfiles de escándalo muy distintos y a la vez muy similares en Shogakukan, concretamente en el marco de MangaOne: por un lado está el caso del momento, y por otro el caso de un mangaka que ya fue condenado y posteriormente readmitido por la editorial.

La diferencia entre uno y otro es que el caso de Shouichi Yamamoto sigue una larga trama de cambios de apodos e intentos de silenciar a la víctima por parte de los editores, mientras que el de Tatsuya Matsuki muestra cómo a los editores seguramente solo les importaba recuperar un autor de potencial a pesar de su condena.

Fotografía de Tatsuya Matsuki cuando fue arrestado por la policía

No es cuestión de no querer darle una segunda oportunidad a las personas, es que el mero hecho de cambiarles el apodo para que publicaran de nuevo es la prueba de que sabían perfectamente que estas decisiones iban a generar mucha polémica si salían a la luz. Hasta que ha llegado un punto en el que mantener el silencio podía acabar teniendo consecuencias muy negativas.

La industria del manga se encuentra ahora mismo llena de artistas con muchísimas ganas de debutar, buscando esa oportunidad con la que demostrar que tienen talento para crear historias. Así que se hace todavía menos justificable el hecho de encubrir a personas con situaciones legales muy serias.

Shonen Jump fue fulmimante con Act-Age, pero MangaOne y Shogakukan no

No estamos hablando de 'accidentes'; hablamos de que tanto Shouichi Yamamoto como Tatsuya Matsuki asaltaron a menores de edad de manera completamente premeditada. Aquí no hay beneficio de la duda: sus actos fueron obscenos y conscientes, y sin embargo una y otra vez se ha puesto por delante su carrera como autores de manga al bienestar psicológico de las víctimas.

No son casos que tengan interpretaciones: las víctimas de los mangakas fueron víctimas de escenas traumáticas que les marcarán de por vida. Si eso no es suficiente para justificar desprenderse de unas ventas, entonces qué clase de industria está quedando en la que escritores de supuestas historias inspiradores representan lo peor de sus propios relatos.


Cada vez más mangakas y obras han ido desapareciendo del catálogo de MangaOne, lo que está poniendo en un serio aprieto a Shogakukan. Estos actos no pueden transpirar sin consecuencias; puede que estemos viendo en tiempo real la caída de una de las editoras de manga más grandes de todo Japón.

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Redactado por:

Licenciado en Estudios Ingleses. Principal encargado de la sección de Anime de Areajugones desde 2022 y en el equipo de Videojuegos desde 2017. Puedes escucharme (y verme) en nuestro podcast Remakeados. Especializado en contenidos de entretenimiento digital. Siempre con el deseo de encontrar nuevos desafíos.

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