'Terminator 3: La rebelión de las máquinas' fue el principio del fin para una franquicia de acción y ciencia ficción que en pleno 2003, todavía tenía muchas posibilidades de crecer con secuelas, precuelas y todo lo que quisieran sus productores. Sin embargo, Jonathan Mostow, director de esta tercera entrega, olvidó mucho de lo que hizo grande a las dos primeras películas, desaprovechando un guion que no era del todo malo: queríamos serie B de la buena, no repleta de tópicos.
Lo sorprendente es que con el tiempo, hemos sabido que Ridley Scott rechazó la oportunidad de dirigir 'Terminator 3'. Es decir, uno de los mejores directores de la historia del cine iba a suceder a James Cameron, responsable de las dos primeras entregas, como Cameron hiciese con Scott y 'Aliens: El regreso'. ¿Cuál fue el motivo por el cual Ridley Scott declinó la suculenta oferta económica que la productora le puso sobre su mesa?
Siempre he tenido la sensación de que 'Terminator', a partir de su segunda película, es una saga sin rumbo que únicamente produce nuevas películas y productos relacionados con el objetivo de sacarnos el dinero. Sin embargo, puede que la situación hubiese sido totalmente diferente si Ridley Scott hubiese aceptado los 20 millones de dólares que le ofrecieron para dirigir 'Terminator 3'. ¿Y por qué la terminó rechazando?
"Estoy muy orgulloso. Rechacé una oferta de 20 millones de dólares. Nadie me puede comprar, tío", dice sin rodeos Ridley Scott en una charla con The Guardian. Y sus buenas razones tenía para negarse a rodar 'Terminator 3': "alguien dijo: 'Pregunta lo que gana Arnie'. Pensé: 'lo voy a intentar' y dije que quería lo que gabana Arnie. Cuando dijeron que sí, pensé: 'joder'. Pero no pude hacerlo, no es lo mío. Es como hacer una película de James Bond. La esencia de Bond es diversión y camp. Terminator es una tira de cómic. Yo intentaría hacerlo real. Y por eso nunca he pedido hacer una película de Bond, la jodería".
Sorprende que estas palabras estén pronunciadas por el director de 'Alien' y varias de sus películas, entre ellas 'Prometheus'. Pero creo que comprendo muy bien lo que está diciendo Ridley Scott: al final, lo que distingue a un autor de un mero artesano es saber qué proyectos encajan con su estilo y cuáles no. Scott entendió que 'Terminator 3' no era terreno para él, y que aceptar la oferta solo hubiese servido para firmar un trabajo que no reflejaba su visión creativa.
En cierta manera, tenía razón. 'La rebelión de las máquinas' es una secuela que funciona como entretenimiento palomitero, pero que jamás alcanzó el nivel de las dos primeras entregas. La saga nunca volvió a encontrar un rumbo sólido y cada nueva película parecía un intento desesperado por recuperar la magia perdida. ¿Qué habría pasado si Ridley Scott hubiera tomado el mando? Nunca lo sabremos, pero probablemente la franquicia se habría teñido de un tono mucho más oscuro.
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