A veces, comenzamos documentales casi por inercia, porque están en la página principal de cualquier plataforma de streaming y pueden ayudarnos a conciliar el sueño una tarde de domingo. En algunos casos, nos enganchamos después de haber estado convencidos de que no íbamos a conectar con la historia. Eso fue exactamente lo que me pasó con 'Confía en mi: El falso profeta'. Pensaba que sería otro relato más sobre sectas religiosas extremas, un tema que, a estas alturas, creo que ha sido muy explotado en el formato documental. Y aunque así era, creo que la forma prevalece sobre el fondo y merece la pena echarle un vistazo.
A simple vista, la historia gira en torno a la comunidad FLDS de Short Creek y figuras como Warren Jeffs, considerado profeta por sus seguidores, y el posterior ascenso de Samuel Bateman, quien aprovechó el vacío de poder para construir su propia rama dentro de la secta.
Pero lo que diferencia a este documental no es tanto el qué, sino el cómo. No se limita a mostrar prácticas perturbadoras como los matrimonios forzados o el abuso de menores, que ya de por si resultan estremecedores, sino que trata de entender por qué ocurren. Y eso lo cambia todo.
Uno de los muchos aciertos del documental es situar en el centro a Christine Marie. Su historia personal, lejos de ser un mero complemento, se convierte en el hilo conductor que nos permite comprender cómo funcionan desde dentro estas comunidades que ponen en peligro la vida de miles de personas en todo el mundo.
Marie no es una observadora más. Creció dentro de un entorno religioso estricto, y además, ha estudiado en profundidad el funcionamiento de las sectas. Por lo tanto, su relato combina tanto la experiencia personal como su formación académica: no juzga, sino que intenta comprender.
Lo más perturbador de 'Confía en mi: El falso profeta' no son los hechos en sí, que también, sino la naturalidad con la que todo sucede. Bateman es un villano carismático capaz de generar confianza, de manipular desde la cercanía, causando mucho más miedo que la mayoría de películas de terror que puedes encontrar a día de hoy en Netflix.
Y pese a que Jeffs cayó, 'Confía en mi: El falso profeta' muestra cómo muchas personas relacionadas con la secta necesitaban seguir creyendo para vivir. Buscaban desesperadamente una figura que diera sentido a su fe. Siendo Bateman la persona que ocupó ese espacio convirtiéndose en el verdadero villano. Un villano que comprendía que necesitaban sus súbditos.
Y lo admito: no pensaba que este documental fuese para mi. No me engancho fácilmente a las historias sobre sectas, y menos aún cuando giran en torno a dinámicas tan duras como la poligamia forzada. Pero 'Confía en mi: El falso profeta' está tan bien hecho, que me parece un documental redondo. Y entiendo muy bien su éxito.
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