
Hay ofertas de las que entran por los ojos y obligan a hacer clic sin pensar, y hay otras que más bien invitan a sentarse un momento, sopesar y decidir con la cabeza fría. La rebaja que Amazon acaba de aplicar sobre la edición estándar en disco físico de Starfield para PlayStation 5 pertenece claramente al segundo grupo. El RPG espacial de Bethesda se queda en 37,10 euros frente a los 49,99 euros que figura como precio recomendado actual, lo que supone un descuento del 26%. Y si miramos hacia atrás, hasta los 70 euros que costaba en su día al lanzamiento, la caída es todavía más jugosa.
Por ese dinero hoy en día apenas te llevas un par de cenas decentes o un juego de segunda mano en una tienda especializada, así que la conversación sobre si compensa o no entrar al universo de Bethesda vuelve a estar abierta.
La edición estándar incluye el juego base y, conviene avisarlo, el disco físico requiere descarga adicional de contenido, así que toca tener internet y espacio en la consola. Una vez instalado, lo que se abre delante es el proyecto más ambicioso de Bethesda en muchos años: un RPG espacial de mundo abierto donde puedes crear el personaje que quieras, personalizar su aspecto, definir su pasado, pilotar tu propia nave, modificar armas a tu gusto y, sobre el papel, explorar más de mil planetas. La promesa es enorme, y ahí radica buena parte de la pega de la que ya hemos hablado todos durante meses.
Porque Starfield prometía ser el gran salto generacional del estudio y se quedó en algo más modesto: un juego sólido en sus combates, interesante en su sistema de naves, decente en sus narrativas paralelas, pero algo plano cuando uno se sale del guion principal y empieza a aterrizar en planetas vacíos. Personalmente creo que tiene un núcleo bueno enterrado bajo unas decisiones de diseño que envejecen regular, y mi experiencia mejoró bastante en cuanto dejé de tratarlo como un explorador de mundos y lo asumí como un RPG de Bethesda con escenarios cambiantes. Si uno entra con esa expectativa, hay decenas de horas de juego disfrutable. Si uno entra esperando el sucesor espiritual de Skyrim o el rival serio de No Man's Sky, la decepción está casi garantizada.
A 70 euros, Starfield era un riesgo difícil de justificar para quien no fuera ya fan acérrimo de Bethesda. A 50 euros seguía siendo una apuesta seria. Pero a 37,10 euros la ecuación se mueve. El juego ha recibido varias actualizaciones desde su lanzamiento, ha pulido aspectos importantes de la experiencia y, aunque sigue arrastrando algunas decisiones discutibles, hoy se siente más redondo que el día del estreno. A ese precio entra en el territorio de "le doy una oportunidad y, si no me engancha en diez horas, ya he pagado por la experiencia".
Hay otro factor a tener en cuenta. El disco físico permite revender el juego cuando uno termina, prestarlo o guardarlo en estantería como parte de la colección, cosa que la versión digital no ofrece. Si la balanza se inclina hacia "no estoy seguro pero quiero probarlo", la versión física por 37,10 euros es claramente la opción más sensata. Te llevas el juego, lo pruebas, y si no funciona lo recolocas en el mercado de segunda mano sin perder casi nada. Esa flexibilidad es justo lo que justifica esta compra ahora mismo y no antes.
Las ofertas de Amazon sobre títulos físicos suelen volar rápido, especialmente cuando se cruzan los 40 euros hacia abajo, así que si después de leer esto sigues con la duda, lo más probable es que merezca la pena entrar. Si la respuesta es un no rotundo, mejor ahorrar para el siguiente proyecto de Bethesda y dejar pasar. Lo que ya no vale es aquello de "lo compraría si bajara de precio", porque a 37,10 euros, el precio ha hecho su parte. Ahora toca decidir a cada uno si quiere subirse a esa nave o no.
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