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Análisis de Ys IX: Monstrum Nox

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Análisis de Ys IX: Monstrum Nox

La saga de rol y acción de Falcom presenta otra entrega tan divertida como interesante

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El género de los videojuegos de rol de origen japonés cuenta con grandes obras producidas por compañías muy destacadas, véase Square Enix, Bandai Namco o incluso Atlus. Sin embargo existen desarrolladoras más “modestas” que cuentan con un catálogo de JRPGs de una enorme calidad y que no suelen alcanzar el éxito internacional que merecen; este es el caso de Falcom, responsable de las sagas The Legend of Heroes e Ys. Mientras la primera de ellas presenta una jugabilidad de rol por turnos, la segunda ofrece un mayor enfoque en la acción y los combates en tiempo real, y en esta ocasión es hora de hablaros de lo que nos ha parecido su novena entrega numerada, Ys IX: Monstrum Nox.

Conociendo a los Monstrums

Adol “The Red” Christin regresa nuevamente como protagonista de esta secuela directa de Ys VII, aunque lo hace luciendo un aspecto más adulto y siendo uno de los dos pilares sobre los que se sostiene la historia de esta nueva aventura. A pesar de haber recorrido largas distancias junto a su fiel amigo Dogi para poder entrar en Balduq, una ciudad anexa al Imperio Romun, Adol es detenido por la guardia real y es transportado hasta la gran prisión del asentamiento. Precisamente en este lugar es donde conoce a la misteriosa Aprilis, una mujer que sin pensárselo dos veces usa sus poderes para convertir al personaje principal en un Monstrum, un guerrero con habilidades sobrenaturales que puede exorcizar a un determinado tipo de criaturas que amenazan la paz de la región y que habitan en una dimensión llamada Grimwald Nox. 

El juego arranca con esta premisa y nos presenta una historia que no sólo gira en torno a la figura de Adol, sino que la propia ciudad de Balduq y su prisión terminan por convertirse en los verdaderos protagonistas de Ys IX. Desde sus primeros compases, la trama principal introduce un halo de misterio en torno a estos dos lugares que logra generar bastante interés en la mente del jugador, algo que va en aumento con el paso de los capítulos en los que está dividida la trama principal. Por un lado cabe señalar que algunas partes no están al mismo nivel que muchas otras y que pueden llegar a hacerse algo simplonas, pero lo cierto es que por el otro, en líneas generales el conjunto se mantiene a buen ritmo a lo largo de las más de 25 horas que puede llevar el llegar hasta los créditos finales.

Algunos de los habitantes de Balduq tienen historias muy interesantes

Lo que nos cuentan es sugerente, sí, pero la narrativa de esta entrega no funcionaría tan bien de no ser por el diseño de personajes. Los compañeros de Adol son otros Monstrums cuyas identidades reales nos son desconocidas, y ya sea por sus personalidades, trasfondos o la forma en la que terminan relacionándose con los demás, terminan conformando un grupo destacable. Más allá de estos guerreros, al cumplir distintas misiones y avanzar en la historia, muchos individuos y criaturas se convierten en aliados de Adol y los demás, y tal y como sucedía en la entrega anterior, se termina formando una especie de gremio en la que cada uno de ellos aporta su granito de arena. Forja de armas, compra/venta de materiales o cocina son algunas de las opciones que ofrecen estos personajes.

Agilidad, acción y diversión van de la mano

En cuanto a novedades “de peso”, Ys IX: Monstrum Nox presenta un mayor enfoque en la exploración y propone una mayor libertad a la hora de moverse por los escenarios. Para moverse por la ciudad es posible cambiar de personaje en cualquier momento, y aunque cada Monstrum cuenta con sus propios “Gift” o dones especiales, éstos se comparten entre todos los miembros de la party (que es de tres usuarios simultáneos) y se puede echar mano de ellos cuando se quiera.

El uso de los Gifts potencia la exploración de los escenarios

Correr por las fachadas de los edificios es algo que añade mucha verticalidad a la exploración de entornos, aunque también es posible planear, colarse en lugares a través de pequeñas rendijas o activar un sexto sentido para encontrar elementos inusuales. En concreto este último Gift resulta especialmente útil para encontrar los cientos de objetos coleccionables que hay repartidos por la ciudad, algo que aumenta la duración del juego y añade un mayor grado de entretenimiento. Además, no es posible acceder a todos los barrios de Balduq desde el principio, por lo que poco a poco hay que ir desbloqueando zonas al cumplir ciertos requisitos relacionados con las batallas en el Grimwald Nox, donde hay que combatir oleadas de enemigos mientras protegemos un gran monolito.

Por supuesto también cabe señalar algunas de las misiones secundarias que se pueden encontrar por Balduq y sus alrededores, pues destacan por ofrecer una gran variedad de situaciones e incluso por tornarse realmente simpáticas debido a sus diálogos o a sus referencias a otros videojuegos.

A la hora de hablar del sistema de combate de Ys IX: Monstrum Nox, la palabra más adecuada para describirlo es “ágil”. Al contrario que en The Legend of Heroes, esta serie se caracteriza por ofrecer unas batallas en tiempo real repletas de acción y en las que es posible realizar esquives y demás acrobacias. Dependiendo del nivel de dificultad escogido, los enfrentamientos pueden llegar a plantearse realmente exigentes y obligan a dominar a la perfección todas las mecánicas de combate.

No sólo importa repartir espadazos a diestro y siniestro, sino que es esencial conocer las debilidades de las criaturas, evitar sus golpes en los momentos precisos o saber cuándo se deben ejecutar los ataques especiales de cada Monstrum. Sin duda alguna estamos ante un sistema de combate muy divertido, bastante fluido y que anima a participar en todos los enfrentamientos que nos echan encima.

Algunos jefes pueden ponernos en serios aprietos

Las mazmorras son una de las señas de identidad del género JRPG clásico, y en esta entrega regresan con un incremento en el número de rompecabezas. No son desafíos en los que haya que pararse demasiado tiempo o estrujarse los sesos, sino que simplemente ayudan a ofrecer más variedad y a sacar provecho de los Gifts de cada personaje controlable. Y en caso de atascarse, es posible bajar la dificultad de los enemigos o incluso “omitir” ciertas partes de las mazmorras, por lo que no hay riesgo que abandonar el juego a causa de algún tramo complicado.

Otro aspecto que vale la pena mencionar es que una vez finalizada la historia principal, el videojuego cuenta con algunos contenidos postgame para añadir todavía más horas de juego. El modo Time Attack se desbloquea al cumplir esta condición, y en él es posible volver a enfrentar a los jefes de cada mazmorra en un desafío contrarreloj (boss rush incluido).

Un apartado técnico que pide a gritos un cambio

La gran pega que se le puede poner a Ys IX es su apartado técnico, por varios motivos. A simple vista es innegable el hecho de pensar que estamos jugando a un título que luce como los videojuegos de la generación pasada, con algunas animaciones desfasadas o con unas texturas que recuerdan a las que se veían en obras de hace varios años atrás. El rendimiento pudo convertirse en la gran salvación de los gráficos del juego, no obstante también se experimentan caídas en múltiples ocasiones que acaban cortando el ritmo de los combates más multitudinarios. En conclusión se podría decir que Ys IX apunta a los 60 fps, pero en el cómputo general termina ofreciendo una experiencia más irregular de la que debería.

En lo sonoro, por otra parte, el resultado es mucho más satisfactorio y deja con un gran sabor de boca. Las melodías que suenan durante las luchas en el Grimwald Nox o al explorar las mazmorras se adaptan a la perfección a la acción del momento, añadiendo el ritmo que se pierde con los problemas de rendimiento. Además, las líneas de diálogo de los personajes principales nos dejan con unas actuaciones notables y que dotan de gran personalidad al personaje al que dan vida, ya sean en inglés o en japonés. Lamentablemente, esta entrega tampoco cuenta con localización al castellano, aunque no se precisa un alto nivel de inglés para poder seguir la historia

Visualmente, la saga comienza a mostrar signos de agotamiento

Conclusión

Ya sea por su historia, por su exploración o por su sistema de combate, lo cierto es que Ys IX es un juego realmente divertido y que ofrece una buena experiencia a los mandos. La saga de Falcom sigue presentando la misma fórmula que hace que sus diferentes entregas funcionen, y en Monstrum Nox se añaden suficientes novedades como para hacer que la experiencia sea aún mejor que la anterior. A pesar de verse lastrado por su apartado gráfico, este aspecto no se alza como una barrera que impida que el jugador pueda disfrutar de un buen JRPG, y eso es lo más importante.


Análisis de Ys IX: Monstrum Nox

Analizado en PlayStation 4

VideoGame
7.9
Puntuación Areajugones:
Notable bajo
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Con Ys IX: Monstrum Nox, Falcom ha vuelto a crear un JRPG realmente divertido. En esta entrega de la saga se suman bastantes novedades para hacer que la experiencia jugable sea aún mejor que la anterior, y a pesar de estar lastrada por sus gráficos, este aspecto no se convierte en una barrera que nos impida disfrutar de todo lo que tiene el juego ofrecer.

Historia

Jugabilidad

Gráficos

Sonido

Diversión

  • Historia interesante y con personajes muy trabajados
  • Un sistema de combate tan ágil como divertido
  • Su hincapié en la exploración es todo un acierto
  • Gran variedad de situaciones durante las misiones
  • El rendimiento en PS4 es mejorable
  • El apartado gráfico necesita una renovación
  • Textos en inglés
Duración: 25 horas (historia principal)
Jugadores: 1
Idiomas: Textos en inglés | Voces en inglés/japonés

Política de puntuación

Redactado por:

Licenciado en Comunicación Audiovisual y enamorado del octavo arte desde los tiempos de Nintendo 64.