Análisis One Piece: World Seeker: Lejos de Gol D. Roger

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Análisis One Piece: World Seeker: Lejos de Gol D. Roger

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Fama. Riquezas. Poder. Todo a cuanto un pirata puede realmente aspirar. Bandai Namco, por su parte, aspiraba también a todo esto mediante One Piece: World Seeker, el nuevo título de la afamada franquicia protagonizada por Monkey D. Luffy así como su tripulación ‘Los Piratas del Sombrero de Paja’. A raíz de las distintas muestras en formato imagen, tráiler y gameplay, se habían generado unas muy altas expectativas sobre las cuales se tenía muchas esperanzas puestas para con la obra. Desafortunadamente, el título queda lejos de cumplir con lo esperado tras cuatro largos años de desarrollo.

Un mundo entretenido, pero excesivamente inerte

Claramente, el principal punto atractivo de One Piece: World Seeker recaía sobre la presencia de un mundo abierto. Este añadido supondría que tendríamos la capacidad de controlar a Luffy no solo a nivel de combate, sino explorando los confines de Isla Prisión. A pesar de que es cierto que los desplazamientos por el mapa son relativamente entretenidos -siempre y cuando potenciemos nuestras habilidades de desplazamiento-, lo cierto es que no hacemos más que deambular por un mundo ‘inerte’.

El motivo de esta afirmación reside en que Bandai Namco no nos sitúa en una zona con personajes realmente vivos, sino que únicamente dispone a diversos NPC -aliados y enemigos- que se regeneran de forma constante. No existe margen alguno para sorpresa. No hay interacción entre facciones tampoco, un hecho sorprendente cuando a lo largo de la aventura empiezan a llegar cada vez más enemigos distintos a Isla Prisión. Es decir, a menos que no ‘activemos’ la acción por nuestra propia cuenta mediante una actividad secundaria o principal, lo cierto es que el mundo de Isla Prisión podría permanecer inamovible, sin fuerza por sí mismo. A estas alturas de la generación, el añadido de un mundo abierto no implica solo la libertad del jugador para desplazarse por una ubicación. El concepto se ha extendido y desarrollado, una realidad que no se ha tenido en cuenta para con Isla Prisión. La mera suma de unos coleccionables a recoger por los jugadores habría facilitado el hecho de que Isla Prisión supusiera un lugar de mínimo interés a explorar, pero ni siquiera se cuenta con ello.

one piece: world seeker

Principalmente, lo que nos permite One Piece: World Seeker es deambular al estilo Spider-Man -balanceo mediante los elásticos brazos de Luffy- mientras completamos continuamente misiones secundarias o principales. También contamos con algunos materiales y cofres predispuestos por las distintas localizaciones de la isla. Los segundos bien podrían actuar en favor de los coleccionables que hemos mencionado anteriormente, pero la cantidad de estos hace que sea una tarea demasiado sencilla como para que pueda suponer un verdadero reto de exploración a aquellos jugadores habituados a completarlos. Lo cierto es que las sensaciones de falta de contenido en el mundo de One Piece: World Seeker son una constante, y completar todos y cada uno de los apartados de misiones puede llevarnos entre 20 y 30 horas de actividad, como mucho. Un tiempo ciertamente insuficiente para una obra que pretende abarcar grandes dimensiones.

Sistema de combate impreciso y sencillo

Uno de los mayores intereses que presenta el universo de One Piece es el referente a los combates. Ya sean usuarios de frutas del diablo, artistas del combate o cualquier otra alternativa que podamos pensar, el camino de Los Piratas del Sombre de Paja no podría haber sido tan exitoso sin los épicos duelos a los que sus miembros han hecho frente activamente. Es por ello que, ciertamente, podía esperarse más del sistema de combate de One Piece: World Seeker que lo que ha acabado siendo realmente.

El combate del título de Bandai Namco presenta dos problemas clave: su sencillez y la dificultad a la hora de fijar a un enemigo. En cuanto al primer punto, en nuestro caso pudimos superar la historia del juego obviando completamente una de las dos ramas de combate y, además, centrándonos solo en golpear al enemigo y hacer uso de las técnicas que podemos aprender con Luffy. Precisamente, estas últimas, en su máxima expresión, tienen la capacidad de derretir a cualquier enemigo del juego -sobre todo si equipamos accesorios que ayuden a ello-, y cuando decimos esto incluimos aquí también a los jefes que encontramos a lo largo de la aventura. Salvo contadas excepciones, utilizar la habilidad más poderosa de Luffy -la cual cuesta poco cargar- supondrá que, como mínimo, cerca de la mitad de la vida del jefe enemigo quedará borrada. Además, la poderosa y conocida ‘Cuarta Marcha’ de Luffy puede acabar con un papel excesivamente secundario, pues su utilización implicará que durante cierto tiempo no podremos usar habilidades, algo que realmente no favorece a nuestras posibilidades.

one piece: World seeker

Haciendo referencia al previo segundo punto, nos percatamos de este, especialmente, durante la batalla final del juego. Durante la misma, sin intención de hacer spoiler alguno, debemos seguir constantemente a un enemigo que se desplaza a gran velocidad a nuestro alrededor. Si pudiéramos mantener a este fijado de forma estable durante el combate, puede que la acción fuera más sencilla, sin embargo, el sistema de apuntado del juego no ayuda lo más mínimo a mantener la atención centrada sobre un rival que se desplaza ágilmente. En este sentido, el mayor enemigo que podemos encontrarnos no es tanto el rival a batir, sino la incomodidad de tener que seguirle a la par que atacamos o nos defendemos. Con todo esto no queremos decir que no haya diversión alguna en el combate de One Piece: World Seeker, pues la capacidad destructiva de sus habilidades, así como los ataques en sigilo -con los que hay que hacer algo de esfuerzo para hacer que sean importantes-, ayudan a que mantengamos mínimamente la atención. Aun así, no podemos negar que al igual que ha ocurrido con el mundo abierto, el sistema de combate también ha dejado bastante que desear.

Luffy, Jeanne y Isaac, y ya

Un punto relativamente a favor de One Piece: World Seeker es que consigue captar la esencia de Luffy como personaje. La determinación, el código de conducta, sus ideales… todo cuanto hace de este a uno de los protagonistas más icónicos del shonen japonés provocan que sea fácil disfrutar estando a su control. A esto ayuda también Jeanne, uno de los dos personajes originales de la aventura con el que Luffy consigue conectar fácilmente. Sin embargo, más allá de estos dos -así como de Isaac-, no encontraremos demasiado del resto de personajes, incluidos aquí a la tripulación de Luffy. Lo cierto es que llega un punto en que Isla Prisión abarca una gran cantidad de distintos rivales a los que Luffy se ha enfrentado durante su larga aventura, aunque su aparición se realiza, en la mayoría de casos, de forma excesivamente breve. En lugar de buscar encontrar un porqué para estos, las sensaciones son de haber intentado añadir a cuantos más nombres conocidos mejor, y fácilmente podrían haber intercambiado algunos de los introducidos por otros ausentes sin que absolutamente nada hubiera cambiado in-game.

one piece: world seeker

Centrándonos puramente en la historia de One Piece: World Seeker, hay que decir que convence como un posible OVA del propio anime. La historia original generada en torno a Jeanne y Isaac narra un relato de tragedia familiar que consigue dar en el clavo, sobre todo porque Luffy reacciona a las mil maravillas con una narrativa de esta índole. Por ello, resulta agradable evolucionar junto a Jeanne y descubriendo a Isaac, quien en cierta medida supone el motor de toda acción a transcurrir en el juego. Desafortunadamente, como hemos señalado, la presencia de un amplio abanico de personajes no genera ninguna historia secundaria que pueda seguirse con interés, por lo que solo la trama principal presenta ya no solo la simple idea de un buen desarrollo, sino un simple desarrollo de por sí.

Técnicamente correcto

Un punto en el que por fortuna One Piece: World Seeker no sufre es en su apartado técnico. El aspecto visual de la obra convence y no hemos sufrido ningún tipo de problema de rendimiento en todo nuestro gameplay. Puede que, como mucho, debamos hacer mención a algo que ya pertenece más a un problema de diseño, y es que si estamos mucho tiempo sin tocar el suelo, y acabamos cayendo al agua, podemos incluso vernos presentados con una pantalla de carga para enviarnos al punto inicial previo a la mencionada caída. Dado que esto no es algo que ocurre con mucha frecuencia, ciertamente no supone un problema durante las partidas, pero claramente podría haberse propuesto de una forma un tanto distinta. Asimismo, indicaremos que nos gustaría haber visto más modelos diferentes para los personajes de Isla Prisión, pues más allá de Jeanne y Isaac las sensaciones eran de estar hablando una y otra vez con los mismos ‘cuatro’ personajes.

Conclusión

Con todo lo mencionado, solo podemos concluir que la principal carencia de One Piece: World Seeker es no haber contado con la ambición en su desarrollo que parecía mostrarse en los tráileres. Esta nueva aventura de Luffy y compañía sigue siendo disfrutable gracias a la sencillez de la mayoría de sus conceptos, pero nos acaba dejando con la sesnación de que podría haberse conseguido mucho más con la propuesta. De este modo, a pesar de algún punto que puede ser molesto como el sistema de fijación en combate, creemos que One Piece: World Seeker sigue siendo recomendable para los grandes seguidores de Los Piratas del Sombrero de Paja, aunque desde luego no tanto como para considerarlo un indispensable, sin importar lo mucho que nos guste el universo.

Redactado por:

Graduado de Estudios Ingleses en la Universitat Autònoma de Barcelona. Sir Francis Drake me enseñó que no hay recompensa sin esfuerzo.

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