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Análisis The Elder Scrolls Online: Elsweyr - Nueva expansión, mismo sabor

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Análisis The Elder Scrolls Online: Elsweyr - Nueva expansión, mismo sabor

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Un verano más, The Elder Scrolls Online, el popular MMO de Bethesda y ZeniMax Online, recibe una gran expansión que funciona como un capítulo completamente nuevo. Elsweyr llega con un esquema similar a lo ya visto en las anteriores grandes contenidos, abogando por un diseño que funcione tanto como una expansión clásica (más contenido, nuevos retos y recompensas para los veteranos) como de forma totalmente diferente, permitiendo servir de punto de partida para las aventuras de los recién llegados al videojuego.

Nosotros hemos podido disfrutar durante las últimas semanas de la gran cantidad de horas y de contenido que The Elder Scrolls Online: Elsweyr trae al MMO. Si hace un tiempo os contábamos los detalles en un artículo inicial, hoy os traemos ya nuestro análisis completo tras haber jugado de principio a fin lo que incluye esta expansión. ¿Queréis saber qué nos ha parecido? Pues acompañadnos en nuestro análisis de The Elder Scrolls Online: Elsweyr.

Un mapa repleto de cosas que hacer

Una de las novedades más destacadas de estos grandes capítulos de The Elder Scrolls Online es la inclusión de enormes nuevas zonas en donde se desarrolla la trama. Siguiendo la tónica de lo visto en anteriores ocasiones, Elsweyr apuesta por llevarnos a un lugar que los fanáticos más longevos de la franquicia ya han visitado (en este caso, a través de The Elder Scrolls: Arena); pero, como es lógico, lo hace reimaginando por completo el lugar y permitiéndonos vivir una experiencia mucho más inmersiva que la original.

En ese sentido, Elsweyr se inspira fuertemente en las zonas del norte de África, y se contrapone a la perfección a los territorios que ya existen dentro del juego. Lejos de los volcanes de Vardenfell y los exuberantes parajes de Summerset, Elsweyr pone sobre la mesa un paisaje árido, dominado por tonalidades marrones, en donde se reconocen elementos de lugares como Marruecos o Egipto.

De esta forma, ya desde el primer momento resulta todo un éxito, proponiendo una zona que es atractiva visualmente para los recién llegados y, a la vez, original y fresca para los ya veteranos del MMO. Sin embargo, estos últimos reconocerán diversos elementos que se han ido añadiendo a la obra durante estos últimos años, y es que el esquema del mapa y de sus actividades es similar a lo ya visto en ocasiones anteriores.

Recorreremos gran parte del mapa, incluyendo las principales localizaciones, a través de la historia principal de Elsweyr, pero será crucial explorar por nuestra cuenta y realizar misiones secundarias para encontrar algunos retos ocultos por todo el mapa. Hay todo tipo de actividades esparcidas por el territorio y, en este sentido, el tamaño del mismo está realmente bien aprovechado, no dejando ninguna zona descuidada sin nada que hacer; vayamos a donde vayamos nos encontraremos con algo destacable.

Si bien la verticalidad sigue sin ser uno de los platos fuertes del mapeado, Elsweyr pone sobre la mesa una cantidad muy grande de terreno para explorar y que está plagado de misiones de historia, secundarias y objetivos separados. Todo ello, por supuesto, con la narrativa visual que caracteriza a esta obra y que convierte el fijarse en los detalles del escenario en una forma diferente de leer el lore del interesante universo de The Elder Scrolls Online.

Dragones y Khajiita

Pero no todo es reciclado de expansiones anteriores ya que Elsweyr tiene importantes novedades. La primera y más destacada es la inclusión de dragones por primera vez en The Elder Scrolls Online. Lejos de lo que hemos visto de los dragones en Skyrim, este capítulo mezcla a estas bestias con los Khajiita, con su sociedad y sus problemas. Un escenario completamente diferente que, sin embargo, vuelve a dar como resultado una historia realmente sólida.

La aventura principal que vivimos en Elsweyr (y de la cual no desvelaremos ningún detalle para no arruinar la sorpresa) es capaz de resultar interesante de principio a fin e, incluso si las mecánicas del juego no lograran convencernos, podría ser una excusa suficientemente buena para disfrutar de lo que Elsweyr ofrece. Si a esto le sumamos las misiones secundarias que nos permiten profundizar más en la sociedad y la cultura Khajiita, nos encontramos con una expansión que, a nivel narrativo, es sobresaliente. Mucho lore, personajes que resultan realmente humanos y toda una problemática relacionada con el entorno y la cultura. Desde luego, una gozada para cualquier fan del universo de The Elder Scrolls.

Por otro lado, la inclusión de dragones se ha utilizado como excusa para incluir algunos eventos en vivo que nos obligan a colaborar con muchos otros jugadores. De vez en cuando, tendremos la ocasión de responder a la llamada de eventos en vivo en los que colaboraremos con otros usuarios de todo el mundo para completar determinados objetivos y llevarnos recompensas muy jugosas. Si bien estas misiones no son especialmente originales desde el punto de vista mecánico, el simple hecho de tenerlas ya resulta una novedad que se agradece mucho.

Como otra de las principales novedades de Elsweyr tenemos la llegada de una nueva clase jugable: el nigromante. Esta división aterriza para revolucionar el juego y poner sobre la mesa una propuesta completamente diferente y que interactúa de forma totalmente nueva con el entorno. Los enemigos ya no son solo enemigos, sino que son potenciales aliados siempre que los revivamos; y, lo mejor: los NPCs ya no son meros espectadores, sino que son elementos de los que cuidarnos, pues pueden denunciar a las autoridades o incluso atacarnos si realizamos magia negra delante de ellos.

Esta clase es capaz de resultar llamativa tanto a nivel mecánico como visual. Igual que ocurría con la introducción del Warden años atrás, el Nigromante es capaz de poner sobre la mesa espectacularidad visual y mecánicas completamente diferentes. Los enemigos muertos ya no son algo de lo que olvidarse, sino potenciales aliados. Las misiones se pueden resolver de maneras muy diferentes con el nigromante y se abren una infinidad de puertas para dar pie a situaciones hasta ahora impensables dentro de The Elder Scrolls Online. Una adición simple pero muy, muy efectiva.

No reinventa la rueda; ni falta le hace

Elsweyr es el último regalo que The Elder Scrolls Online hace a sus jugadores y, sobre todo, a sus responsables. ZeniMax Online y Bethesda han dado con la clave para mantener a toda una enorme comunidad pegada a un videojuego durante meses y años a base de pequeños DLCs y grandes expansiones. Y Elsweyr es la más reciente adición que, si bien no reinventa la rueda, tiene suficientes novedades como para justificar su existencia y ofrece más de lo que los jugadores del MMO desean.

Es cierto que Elsweyr no va a ser ninguna revolución para The Elder Scrolls Online ni mucho menos para el MMORPG; pero ofrece más de lo que sus responsables saben que a la comunidad le gusta. Un nuevo mapa cargado de contenido, la posibilidad de empezar desde cero y una historia interesante sumergida de lleno en el universo de The Elder Scrolls. Poco más se puede pedir.

Redactado por:

Videojuerguista desde siempre. Fan incondicional de Fallout y Star Wars y amante del RPG viejuno. Hablo de videojuegos, cine, series o lo que me dejen. Ah, y me gustan los números.

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