
Al final de la misión La Coronación de Sangre en el Capítulo 8 te espera uno de los momentos más impactantes de la historia de Crimson Desert: un enfrentamiento cara a cara con Gabriel Caliburn, el Duque de Demeniss. Lo que muchos jugadores no saben es que este combate tiene trampa: no puedes ganarlo. Cuando le bajas la vida hasta cierto punto salta la cinemática automáticamente y Kliff pierde siempre. Pero eso no significa que debas quedarte parado: hay que pelear, aguantar y aprovechar el encuentro al máximo.
Antes del combate hay una sección con el Casco Visione que tiene una trampa que hace reiniciar a muchísimos jugadores. Sigue estos pasos con cuidado:
| Paso | Qué hacer |
|---|---|
| 1. Entra al castillo | Dirígete al Gran Palacio en el centro de la capital de Demeniss. Los guardias son hostiles pero matarlos no afecta tu reputación. Cuidado con sus agarres: si te atrapan te teletransportan al tejado |
| 2. Encuentra el despacho | Sube al segundo piso y busca una sala grande que parece un salón de banquetes más que un despacho. Cuando entres en la sala correcta tu linterna empezará a brillar |
| 3. Escanea los fantasmas | Levanta la linterna con L1/LB y mantén pulsado hasta que la barra de "Aprendiendo" se complete del todo |
| 4. Activa el fragmento de memoria | Mantén pulsado el botón Opciones/Menú y selecciona Fragmento de Memoria: La Coronación de Sangre. También puedes hacerlo desde el inventario |
| 5. Sigue a los fantasmas sin quitarte el casco | Cuando los dos hombres salgan de la sala síguelos sin quitarte el Visione. Este es el error que más gente comete. No pulses Círculo/B bajo ningún concepto hasta que termine la secuencia |
| 6. Examina los grupos de nobles | En la sala del trono verás grupos de nobles como fantasmas. Examina los tres grupos con el prompt de interacción hasta que se active la cinemática |
Tras la cinemática de la masacre, Caliburn se vuelve contra Kliff y comienza el duelo. Como ya sabes, el resultado está escrito: cuando le bajas la vida hasta aproximadamente la mitad salta la cinemática automáticamente y Kliff cae sin importar lo bien que lo hayas hecho. No hay forma de cambiarlo.
Dicho esto, hay razones de peso para pelear en serio en lugar de quedarte quieto:
Caliburn es un oponente de tamaño humano con ataques bien telegrafíados. Su moveset no es complicado de leer pero sí rápido y con buena cadencia.
| Ataque | Señal | Cómo reaccionar |
|---|---|---|
| Combo de tres tajos | Su ataque principal: tres golpes de espada precisos en sucesión | Se puede bloquear e interrumpir. El parry en cualquiera de los tres golpes lo aturde y te abre una ventana de castigo clara |
| Estocada directa | Lanza una estocada rápida en línea recta | Esquiva en diagonal. Si lo pareas tienes uno o dos golpes de ventana antes de que recupere posición |
| Contraataque rápido | Responde a tus combos con un golpe inmediato si te quedas demasiado cerca | No encadenes más de dos o tres golpes seguidos. Entra, golpea y retrocede antes de que responda |
La clave de este combate es el parry. Caliburn tiene los ataques bien telegrafíados y sus golpes son los más fáciles de parear de todos los jefes humanos que has encontrado hasta este punto. Usa Concentración para ralentizar el tiempo si necesitas leer mejor sus movimientos, encadena ataques pesados tras cada parry exitoso y mantén la comida accesible para aguantar todo lo posible antes de que salte la cinemática.
Cuando salta la cinemática, Caliburn derriba a Kliff, se dirige al trono y se corona. Justo cuando los guardias intentan encarcelar a Kliff, Woosa y Maegu aparecen y lo teletransportan fuera del castillo para curarle. A partir de ahí el control pasa a Damiane para el resto del Capítulo 8, donde tendrás que infiltrarte de nuevo en el castillo de Demeniss para enfrentarte a Lucian Bastier.
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