Todos hemos estado familiarizados con los superhéroes más famosos de la factoría Marvel: Spider-man, Iron Man, X-Men, etc. Especialmente desde que Robert Downey Jr. diera el pistoletazo de salida al nuevo mundo cinematográfico de la gran M como Iron Man (2008, Jon Favreau). El éxito de la franquicia en el celuloide ha sido, desde entonces, indiscutible hasta tal punto que raro será el año que no disfrutemos de dos o tres películas de esta factoría. Sin embargo, como es evidente, existen personajes que, ya sea por trasfondo o carisma, siempre quedan relegados a segundo plano.
Para muchos, el universo de Guardianes de la Galaxia había sido desconocido antes del primer proyecto de James Gunn. Su trabajo no sólo nos hizo viajar por los confines del universo en una de las películas de acción más divertidas que se recuerdan, sino que consiguió poner de nuevo a los 70 de moda con su banda sonora tan pegadiza. Los cinco guardianes: Star-Lord, Gamora, Drax, Rocket Raccoon y Groot, se convirtieron automáticamente en una necesidad para los fans de la acción espacial. En este contexto nace "Guardianes de la Galaxia Vol. 2", el segundo arco de la trilogía de Gunn. ¿Estará al nivel de su predecesora?
Los guardianes de Star-Lord son ahora un equipo bien estructurado que trabaja resolviendo los problemas más imposibles de aquellos que están dispuestos a abrir su cartera para ellos. El film nos sitúa ante un conflicto de dimensiones universales derivado de la avaricia de Rocket. Tras una de las introducciones más intensas y divertidas que hayamos visto nunca, encontramos al equipo huyendo de los mandamases del espacio. En el camino, un misterioso hombre salva la vida del equipo ofreciéndoles cobijo en el planeta que él llama hogar. Esta casualidad nos ayudará a conocer, al fin, las raíces del líder de los guardianes con todo lo que ello representa mientras se juegan la vida ante enemigos de todas las regiones del universo. Paralelamente contaremos con la lucha encarnizada entre las hermanas Gamora y Nébula y volveremos a saber de Yondu, nuestro amigo azul. Por último, y como viene siendo costumbre en las películas grupales de Marvel, contaremos con adiciones a nuestro elenco que sirven, perfectamente, para aumentar nuestra ansia por conocer la historia al completa de los Guardianes en el cómic.
A primera vista el guión nos puede sonar un poco cliché y la marca Disney nos llegará a la cabeza. Eso sí, este es tal vez el único punto flaco que encontraremos y las florituras narrativas que observamos a lo largo del film cumplen su función para añadir color a esta historia tan personal. Star-Lord se enfrenta a sus orígenes resolviendo muchas incógnitas que han quedado en el aire y generando muchas otras al más puro estilo Marvel.
Ya hemos comentado antes que la introducción de esta película ha sido maravillosa y esto es debido a que el film muestra una potencia visual impresionante. Los efectos especiales se entremezclan con una atmósfera "setentera" que asientan las bases de un espectáculo de acción y color que hará de las delicias de los fans de los Guardianes y, por extensión, de Marvel. El trabajo de fotografía del largometraje es colorido, complejo y variado. Consigue transportarnos desde el principio a un universo en el que hasta el vacío más profundo luce una gama cromática atrayente. El futuro y el pasado se encuentran en perfecta armonía ante nuestros ojos.
La comedia vuelve a formar parte de este largometraje desde el principio hasta el final incluyendo pinceladas en los momentos más épicos que nos sorprenderán muy gratamente. La interacción entre los diferentes bandos se convierte en momentos de la hilaridad más absoluta. Eso sí, nunca se pierden de vista las escenas en las que son la acción y la seriedad las que toman el timón.
La banda sonora vuelve una vez más con unos "clasicazos" que combinan perfectamente con cada situación, aderezando obras orquestales del más alto nivel de épica.
Chris Pratt vuelve a demostrarnos que es un hombre que ha nacido para interpretar papeles de acción. Si bien todos sabemos que no puede haber otro Iron Man como su colega Robert Downey Jr., queda perfectamente claro que Star-Lord y Pratt son uno mismo y que va a ser muy difícil que lo imaginemos con otra piel. Es gracias a él que el personaje brilla tanto, debido en gran parte a su interpretación natural a la que ya estamos acostumbrados tras el primer volumen y otros títulos como "Jurassic World" y "Passengers". Su magnetismo es innegable.
Zoe Soldana interpreta a una Gamora en constante conflicto. Está dispuesta a demostrar que no es ninguna princesa en apuros y que desde luego no es otro personaje creado únicamente para causar tensión sexual con el protagonista, cosa que agradecemos sobremanera. Es imprescindible como aliada y como cabeza fría para un grupo de locos terribles. Su eterna contienda contra su hermana, Nébula (Karen Gillan), alcanza su clímax gracias a una correcta interpretación de ambas actrices.
Drax vuelve a las andadas a través de Dave Bautista, aunque es un personaje que queda rápidamente reducido a un profundo segundo plano. Sus apariciones son, en múltiples ocasiones, compartidas con un personaje añadido: Mantis (Pom Klementieff). Mantis es una empática, un ser capaz de percibir y hacer suyas las emociones de todo aquel al que toca. Este es un trabajo de actuación difícil que Klementieff hace suyo de inmediato.
Rocket y Baby Groot adquieren un protagonismo muy especial en esta entrega, especialmente nuestro vegetal amigo. La imagen simpática del pequeño arbolito aparece una y otra vez en pantalla desarrollando escenas hilarantes y tiernas. Marvel sabe perfectamente lo que se hace en este aspecto y explota continuamente a su "minion" personal para deleite de los fans.
Para concluir, las apariciones de Kurt Russel como Ego y de nuestro ya conocido Yondu (Michael Rooker), añaden una nota más de veteranía y calidad al proyecto.
"Guardianes de la Galaxia Vol. 2" es una película completa y extremadamente divertida. La acción, la luz y el color forman la melodía de un baile que tendrá al espectador entre la risa y la expectación. Cada minuto tiene algo nuevo que ofrecer y las reminiscencias a la época "garage" del coche fantástico, música disco y letras chillonas se convierten en un sello de identidad que, en el futuro, muchos largometrajes recrearán. Para muestra, el último tráiler de Thor. Marvel ha dejado el listón muy alto para el resto de proyectos de superhéroes que están por llegar.
James Gunn ha conseguido llevar la magia del cómic al celuloide y lo ha conseguido tan brillantemente que consigue desmarcarse del estilo propio de los vengadores para crear una película fresca, intensa y divertida sin recurrir al humor vulgar de "Deadpool".
https://www.youtube.com/watch?v=12gvJgLE4us
CONTENIDO RELACIONADO
PlayStation ha rebajado tanto el remake de Leon como la trilogía Resident Evil, aunque no todas las ediciones incluyen el contenido que muchos jugadores esperan
Blood Message ya se ha confirmado como una de las sorpresas que veremos en Summer Game Fest
Los últimos rumores chocan con el patrón que Nintendo ha seguido desde hace años
La Asamblea estatal ha aprobado el proyecto ‘Protect Our Games’, una propuesta que podría obligar a las compañías a avisar antes del cierre de servidores y garantizar algún tipo de acceso o compensación
El evento sería la oportunidad perfecta para allanar el terreno a PS6 o, de lo contrario, reafirmar la vigencia de PS5 unos años más
Le ha colocado un 85% de descuento a un título que salió hace apenas unos tres años
El estudio polaco que el año pasado sorprendió con uno de los survival horror más originales de la generación ya tiene nuevo proyecto en ese universo
El regreso de Claire Redfield llega con una promesa inédita en la saga: nada recortado, todo reinventado
Una filtración apunta al 25 de septiembre como la fecha de Way of the Sword
Las aventuras de CJ por todo GTA San Andreas apenas llevan unos pocos meses en total.
Imagina un Pokémon roguelike al puro estilo Slay the Spire, con combates automáticos: así es Pokelike.
Este juego mezcla exploración metroidvania y combates inspirados en Lies of P para demostrar hacia dónde puede evolucionar el género