Cada vez son más las desarrolladoras que toman la decisión de hacer nuevas versiones de proyectos que salieron años atrás y en este caso, Ubisoft no iba a ser menos con la saga de Assassin’s Creed. Y es que, aunque ya se lanzaron otras anteriormente, solo fueron remasterizaciones, pero en este caso, han recreado desde cero Assassin’s Creed: Black Flag, la cuarta entrega enumerada de la franquicia. Yo he tenido la suerte de poder jugarlo durante unas semanas y personalmente, pienso que es el mejor homenaje que se le puede hacer a un videojuego.
Edward Kenway, la vuelta perfecta para ‘El Rey de los Piratas’
Entre el gran número de protagonistas que han formado parte de la saga de Assassin’s Creed desde sus comienzos, Edward Kenway (junto a Ezio Auditore) es uno de los más queridos por los jugadores, destacando claramente, por un carisma que nos engancha desde que hace aparición por primera vez.
Han pasado casi 13 años, pero la vuelta a ‘El Caribe’ en la Edad de Oro del siglo XVIII, nos ha llevado no solo a disfrutar de nuevo de una épica aventura, sino también, a redescubrir una trama que no solo ha envejecido muy bien, sino que ha sido recreada con numerosas novedades que van más allá de su unión con los Assassin’s y su conflicto frente a los Templarios. Con un componente nostálgico para los jugadores de la generación de PlayStation, esta entrega también se ha rehecho para otros nuevos que quieran adentrarse en la saga, disfrutando también de grandes combates navales, exploración por tierra y mar, además de impresionantes abordajes y saqueos.
Tratándose de un remake, Ubisoft no ha querido dejar pasar la ocasión de ampliarnos la historia con nuevas escenas donde, por ejemplo, veremos a Caroline, esposa de Edward Kenway. También se han ampliado las tramas de caras conocidas como la de Barbanegra y Stede Bonnet, entre otros nuevos personajes que como ya sabíamos con antelación, veremos a lo largo de esta entrega.
¡Al abordaje!
Seguro que alguna vez os ha pasado que, en algún videojuego, os habéis enganchado a uno de sus apartados que, por un momento habíais olvidado por completo vuestro objetivo a cumplir en la trama principal, ¿verdad? Pues esto es precisamente lo que me ha pasado en Assassin’s Creed Black Flag: Resynced en sus batallas navales.
Gran culpa de ello, tiene las numerosas mejoras que Ubisoft ha añadido en este apartado, donde el Jackdaw cuenta con un amplio abanico de formas en las que disparar con todas y cada una de las armas que forma parte de él. Eso hace que las batallas navales se sientan aún más realistas, sobre todo, también, con un sistema de clima dinámico, influyendo en el manejo del barco.
Y no puedo dejar pasar la ocasión de hacer mención a otras caras nuevas, que no serán otros que los nuevos oficiales, desbloqueándose conforme vayamos avanzando en el juego y que además de acompañarnos en alta mar, contarán con habilidades únicas que nos servirán de gran ayuda en las batallas, destruyendo por completo los barcos enemigos o protegiendo al Jackdaw de daños.
- The Padre
- Lucy Baldwin
- Tobias ‘Deadman’ Smith
Un sistema de combate brutal y completamente adictivo
Otro de los apartados del juego que han sido mejorados, ha sido el sistema de combate y este os aseguro que lo disfrutaréis de lo lindo, porque no solo contará con una mayor fluidez, sino también con brutales ataques, ya sea con espadas, hoja oculta o incluso pistolas. Además de ello, como no podía ser de otra manera, el sigilo hará que podamos acercarnos a los enemigos con mayor rapidez, al igual que el escondernos de ellos para no llamar su atención.
Donde más podremos experimentar las novedades del sistema de combate, será en el contenido secundario con el que cuenta el juego más allá de la trama principal y que, por supuesto, también contará con recompensas:
- Contratos de asesinos
- Cacerías Templarias
- Asaltos a fortalezas
- Liberación de almacenes
- Y mucho más...
Recorrer El Caribe nunca fue tan espectacular
Si hay una razón por la que me ha llevado más tiempo completar Assassin’s Creed Black Flag: Resynced, ha sido El Caribe y no es para menos, porque sus escenarios no tienen absolutamente nada que ver con la versión original y perderme por ellos ha sido un auténtico gozo. Y es que, el apartado gráfico ha sido recreado con el motor de Anvil y Dolby Atmos, dando más vida, iluminación y animaciones a todos los rincones del juego, con impresionantes vistas panorámicas y entornos detallados, repletos de vida animal y flora.
Sin ningún tipo de duda, es una de las mejoras más disfrutables del juego, porque hace que recorrer La Habana, Nasáu y Kingston por tierra o mar, sea una experiencia auténticamente espectacular, porque si, el mar también lo podremos recorrer nadando bajo el agua y descubriendo los secretos que oculta. Y sin dejarme atrás el parkour, haciendo que los desplazamientos de Edward Kenway sean aún más ágiles, ya sea impulsándose de un lugar a otro, o saltando entre atalayas o miradores.
Assassin’s Creed Black Flag: Resynced, no solo cuenta con novedades, sino también, ausencias
Si pensabais que las novedades que he mencionado han sido las únicas, estáis muy equivocados. Porque Ubisoft ha añadido otras tantas para hacer la experiencia no solo más realista, sino también, para sumar un plus de disfrute y quitarnos de algún que otro engorro presente en la edición original.
¿Y qué quiere decir esto? Pues bien, en la versión original, cuando éramos detectados, la misión se desincronizaba, obligándonos a empezarla de nuevo. Y en este caso, el sistema de detección reacciona de manera distinta, donde se puede improvisar movimientos para escapar de los enemigos.
El refugio de Edward Kenway, conocido como Gran Inagua, cuenta con un sistema de progresión que nos recuerda al de las entregas protagonizada por Ezio Auditore, donde se pueden restaurar edificios y mejorarlos, para así, conseguir ingresos, armas y mejoras navales.
También habrá nuevos contratos, recompensas, secretos, eventos y mucho más.
Pero al igual que hay novedades, hay otras ausencias que merecen especial mención, como el presente de Abstergo, el apartado multijugador y el DLC con el que contaba su versión original.
Conclusión de una aventura pirata recreada desde cero, ¿merece la pena?
De principio a fin, Assassin's Creed Black Flag: Resynced, merece la pena desde que se le da comienzo en los primeros minutos de juego. Y no solo por su espectacular apartado gráfico, que no hace más que encandilarnos y enamorarnos, sino por todo el mimo y trabajo que Ubisoft le ha puesto en todos sus apartados, que hace que le tengamos en una alta estima después de entregas que quizá nos han terminado alejando de lo que conocíamos como Assassin's Creed. Aunque cuenta con varias ausencias de antemano ya conocidas, todo el contenido que se ha mantenido dentro de él más sus innumerables mejoras, hace que sea una recreación de auténtico sobresaliente. La vuelta de Edward Kenway no ha podido llevarse a cabo de mejor forma, con una historia que no hace aguas por ningún lado y que ha sido ampliada con nuevas escenas y otros componentes. Sin olvidar por supuesto, su contenido secundario, donde además de lo mencionado anteriormente, también habrá un capítulo que se desbloqueará una vez terminado el juego, contratos navales, caza de animales, pesca con arpón, búsqueda de tesoros, eventos y otros coleccionables.
Lo mejor de todo, es que Assassin's Creed Black Flag: Resynced, no solo ha sido recreado para revivir una trama y experiencia de antaño para los más nostálgicos, sino también, para atraer a otros nuevos jugadores que podrán adentrarse en la saga a partir de esta entrega y sin necesidad de hacerlo con las anteriores.