
GTA VI ha puesto a la industria de los videojuegos patas arriba en todos los sentidos, y uno de ellos tiene que ver con el formato físico y el formato digital. Aunque parece que al final sí que llegará una versión con disco en el futuro, Rockstar ha apostado únicamente por el formato digital en su lanzamiento. Pero, ¿cuáles son las verdaderas diferencias entre ambos formatos? Más de las que imaginas.
Dejando de lado lo obvio, que es la inclusión de un disco (o cartucho, o lo que sea) dentro de la caja, las diferencias más obvias tienen que ver con la propiedad. Por ejemplo, PlayStation Store deja muy claro que cuando compras un videojuego en su tienda digital, en realidad lo que estás adquiriendo es una licencia personal de uso, no el producto como propiedad transferible.
Microsoft indica algo parecido en su tienda, dejando claro que vende la licencia, mientras que Nintendo también habla de una licencia no exclusiva y revocable para poder usar un software en su consola. Es decir, que cuando estamos comprando un videojuego en formato digital en realidad estamos pagando por una licencia que nos permite usarlo en una cuenta específica, no por el juego en sí, que no te pertenece en realidad.
Si compras un videojuego en formato físico, obtienes una copia concreta del juego en un soporte, que a su vez te proporciona una licencia de uso. No es que el juego te pertenezca, pero la copia física sí, y puedes hacer lo que quieras con ella. Aunque haya elementos digitales que alteren su usabilidad (como servidores y otras licencias), puedes venderlo o prestarlo, por no hablar del mercado en general de segunda mano, que no es posible con el formato digital.
Por tanto, cuando compras un juego digital, en realidad estás comprando una licencia que queda atada a tu cuenta en una plataforma en concreto: si esta cierra o decide revocar la licencia, no podrás jugar. Un juego en formato físico, aunque también está muy atado en la actualidad a lo digital, sí que te pertenece, y no está atado a una cuenta o servicio concreto. Puedes usarlo en diferentes consolas y cuentas. Eso sí, siempre que incluya un disco, cartucho o soporte físico; si es una caja con un código, en realidad te están vendiendo una caja con un juego en formato digital (como GTA VI en esta primera tanda).
No hay un formato mejor o peor, pero las diferencias son obvias. El mercado digital está en auge y ya es mayoritario en el mercado de los videojuegos (y en otras formas de entretenimiento), pero nunca está de más saber qué es lo que realmente compras: el juego en sí nunca va a pertenecerte, o al menos no de la misma manera que un juego en formato físico.
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