Where Winds Meet llegó en noviembre de 2025 y en su primer mes ya había superado los 15 millones de jugadores y no es broma, es la muestra de que un juego gratuito puede atraer a miles de jugadores haciendo las cosas bien. El primer ARPG de mundo abierto Wuxia original del mundo demostró que había hueco para una propuesta así y que el público estaba hambriento de ella. Ahora llega su primera gran expansión, Hexi, y he tenido la oportunidad de jugar a fondo su primer capítulo, Jade Gate Pass, antes de su lanzamiento el 6 de marzo. Y lo que me he encontrado no es un simple DLC para salir del paso. Es una declaración de intenciones.
La expansión Hexi es enorme en ambición y en escala. Estamos hablando de tres capítulos que se irán desbloqueando entre marzo y mayo de 2026, con 3 mapas principales, casi 20 subregiones, 11 jefes únicos, 7 Legados de Jianghu y docenas de misiones secundarias. Pero lo más interesante no son los números sino el planteamiento narrativo. Hexi no continúa la historia del juego base. Se sale de su línea temporal y nos transporta a una era diferente de la historia china, la dinastía Tang, uno de los periodos más prósperos de la antigua China. Es como si el juego te dijera que ya conoces su mundo y ahora quiere enseñarte algo completamente distinto y de paso dejar claro que son capaces de cualquier cosa que te puedas imaginar.
Voy a ser directo: la ambientación de Jade Gate Pass me ha volado la cabeza porque está tan currado que asusta. Estamos acostumbrados a que los mundos abiertos nos lleven a bosques, montañas y praderas pero aquí te plantan en un desierto inmenso y consiguen que sea todo menos vacío. Las dunas tienen una deformación física que responde a tus movimientos de una forma que no había visto en el juego base, saltas y la arena reacciona creando patrones distintos, caminas y dejas huella real. Es un detalle que parece menor pero que hace que recorrer el desierto se sienta tangible. Y visualmente es una maravilla. Los atardeceres sobre las dunas, las tormentas de arena, las ruinas semienterradas que asoman entre la arena. Where Winds Meet ya era un juego bonito pero Jade Gate Pass eleva el listón.
Y luego están los momentos que no esperas que hay bastantes la verdad. En un punto del capítulo te transformas en un pez dorado etéreo que nada por encima de las dunas y es una de las experiencias más zen que he tenido en un videojuego en mucho tiempo. No tiene una utilidad mecánica evidente más allá de la exploración pero es el tipo de momento que se te queda grabado porque nadie te lo explicó y nadie te obligó a hacerlo. Simplemente ocurre y tú decides cuánto tiempo quieres quedarte siendo un pez dorado flotando sobre un desierto. Es Where Winds Meet en su versión más pura, ese juego que te deja respirar entre la acción y te regala momentos de calma que no sabías que necesitabas y en los que se te van a pasar las horas como si fueran simples minutos.
Jade Gate Pass no se limita a darte un mapa nuevo y mandarte a correr no amigos no. Las dos nuevas habilidades Wuxia que introduce el capítulo cambian fundamentalmente cómo te mueves por el mundo y cómo interactúas con él. Sand Race te permite surfear sobre la arena a toda velocidad y no es solo un sistema de desplazamiento rápido. Es una mecánica que sientes, que tiene peso y que convierte los trayectos largos por el desierto en algo divertido en lugar de tedioso. La segunda habilidad, Cosmic Reversal, es todavía más interesante porque te permite revertir el tiempo y reconstruir ruinas del desierto. Es una herramienta de exploración y podría decir de puzle a la vez que abre posibilidades que el juego base no tenía.
También hay nuevas monturas y la que más me ha gustado es el camello. Suena tonto dicho así pero montar un camello por el desierto con esa animación pausada y ese balanceo tiene algo que encaja perfectamente con la ambientación. No todo tiene que ser velocidad y espectáculo, a veces un camello cruzando dunas al atardecer es exactamente lo que necesitas. La zona de White Crown City, situada entre Jade Gate Pass y Lingzhou, funciona como un cruce de caminos que conecta las áreas del capítulo y tiene esa sensación de frontera antigua, de lugar que fue importante y que el tiempo ha dejado atrás. Toda la expansión respira historia y lo hace sin necesidad de pararte cada dos minutos a leerte un pergamino.
El combate de Where Winds Meet siempre fue uno de sus puntos fuertes y en Jade Gate Pass han subido la apuesta. Los jefes del primer capítulo son exigentes de verdad y eso es de aplaudir. Hay encuentros que te ponen contra las cuerdas y te obligan a conocer bien tus habilidades y tu equipamiento porque no vale ir de bravucón o te van a partir la cara en dos. Algunos enfrentamientos te colocan contra más de un enemigo a la vez y ahí es donde la cosa se pone realmente tensa porque gestionar dos amenazas simultáneas con el sistema de combate de este juego requiere una precisión que no todos los ARPG te piden.
El enfoque más cinematográfico que han dado a la narrativa de la expansión se nota también en los combates contra jefes. Las presentaciones son espectaculares, los escenarios donde peleas tienen personalidad propia y hay momentos durante las peleas donde el juego te coloca la cámara de formas que convierten un combate en una secuencia de película de artes marciales. Es ese equilibrio entre dificultad real y espectáculo visual que hace que cuando por fin derribas a un jefe sientas que te lo has ganado. No es dificultad artificial ni muros de vida inflados, es diseño de combate que te pide que juegues bien.
Si tengo que ponerle una pega a Jade Gate Pass es que en algunas zonas te puedes sentir un poco perdido. El desierto es enorme y precioso pero hay momentos donde las indicaciones de hacia dónde ir o qué hacer a continuación no son todo lo claras que deberían aunque esto se arrastra en parte del juego base. No es un problema grave porque explorar por explorar en este juego ya merece la pena pero sí que hay algún tramo donde te preguntas si estás yendo en la dirección correcta o si te estás perdiendo algo importante. En un mapa tan abierto y con tantas subregiones por descubrir un poco más de orientación no habría hecho daño. Es una pega menor en el contexto de todo lo que el capítulo ofrece pero es justo mencionarla.
Dicho esto, también es verdad que parte del encanto de Jade Gate Pass está en perderte y encontrar cosas por accidente. Ese pez dorado del que hablaba antes, los rincones escondidos entre las ruinas, los pequeños eventos que aparecen sin avisar. Hay un equilibrio delicado entre guiar al jugador y dejarle descubrir y Jade Gate Pass se inclina un poco hacia el descubrimiento libre. Para algunos eso será parte de la magia y para otros puede resultar algo frustrante en momentos puntuales.
Lo que más me llevo de estas horas con el primer capítulo de Hexi es la sensación de que esto es solo la puerta de entrada. Después del desierto vendrán las montañas nevadas de Lingzhou en el segundo capítulo y las vastas praderas de Kung Chan en el tercero. Si cada capítulo mantiene este nivel de ambientación, estas mecánicas nuevas y este diseño de jefes estamos ante una expansión que va a dar mucho de qué hablar durante los próximos meses.
Where Winds Meet ya demostró con su lanzamiento que tenía algo especial. La expansión Hexi demuestra que el equipo no se ha dormido y que sabe exactamente hacia dónde quiere llevar este juego. Jade Gate Pass es un desierto que esconde mucho más de lo que ves a simple vista y recorrerlo de arriba a abajo ha sido una de las mejores experiencias que he tenido con un ARPG en lo que llevamos de 2026. Si el resto de la expansión cumple lo que este primer capítulo promete los 15 millones de jugadores de Where Winds Meet tienen motivos de sobra para volver.
CONTENIDO RELACIONADO
El exitoso RPG de mundo abierto, desarrollado por Everstone Studio, debutará en las plataformas de iOS y Android
El nuevo juego de mundo abierto está repleto de contenido y con esta herramienta podrás sacarle el máximo partido posible
El MMO wuxia de NetEase alcanza casi 200.000 jugadores concurrentes y se convierte en uno de los mayores lanzamientos del año
El RPG de mundo abierto free-to-play de NetEase arranca fuerte en números pero con un 68% de críticas positivas que deja dudas sobre su futuro
Con un combate que mezcla conceptos de Sekiro y Ghost of Tsushima, este juego se posiciona como algo que quiero probar ya mismo
El RPG Where Winds Meet hace acto de presencia en el State of Play
Un inesperado título ambientado en la China feudal sorprende a todos durante el Opening Night Live