
Esta última semana ha estado marcada por dos hechos trascendentales para los fans de los JRPGs: la revelación del 'nuevo' Dragon Quest XII, y la filtración de lo que potencialmente se trata del diseño de los personajes de Persona 6. Y en lo que debería ser un momento de mucha expectación la realidad es bien distinta: muchos fans optan por criticar con brutalidad a los protagonistas.
Vamos por partes: primero está el protagonista de Dragon Quest XII, un chico con una cara de pasar mucho sueño. Luce tal que así:

¿Tiene cara de sueño? Definitivamente, pero es que ya se ha establecido que la historia de Dragon Quest XII transcurrirá algo así como entre extraños sueños que, precisamente, no dejan dormir al personaje principal. Lo incoherente en este caso sería que el protagonista contara con un rostro radiante a pesar del contexto que le acompaña.
Asimismo, lo cierto es que en el lanzamiento de Dragon Quest XI ya hubo críticas similares al diseño del protagonista de entonces. Pero es que esa es la realidad: siempre las va a haber. Y el motivo de ello es que la apreciación de algo como un diseño de personaje es subjetiva en muchas ocasiones. Solo aquellos que se mantienen como absolutamente icónicos son capaces de trascender una etapa de críticas, en especial, durante los primeros compases.
Lo más surrealista de toda esta conversación es que las críticas también se están dirigiendo a Persona 6 a pesar de que ni siquiera sabemos si los diseños filtrados son oficiales (incluso si así lo parece ahora mismo). Para quien no lo haya visto, esto es con lo que se trabaja ahora mismo:
Lo que me sorprende no es que haya rechazo hacia los diseños, es que muchos fans hayan determinado ya que no sirven sin saber absolutamente nada de los personajes ni el contexto de la historia. No estamos hablando de diseños que lucen tan horrendamente mal que resultan injugables. De hecho, considerando que existe algo como Persona 4 y que pese a los diseños de personaje fue todo un éxito, es todavía más difícil de entender por qué se ha generado un rechazo tan directo a un elenco que luce sólido en su conjunto.
Y es que nuevamente me remito a lo anterior: ni el protagonista de Dragon Quest XII es un horror ni los personajes de Persona 6 hacen que la experiencia sea imposible de afrontar. Como fans, hay que empezar a diferenciar entre aquello que es 'malo' y lo que a uno no le gusta, pues las críticas a desarrolladores por preferencias personales carecen de la fuerza constructiva que requieren.
Creo que la respuesta es bastante obvia, pero no, todas estas críticas prematuras que estamos viendo no van a hacer que estos dos ansiados JRPGs fracasen a nivel comercial. Es un aspecto que puede alterar las opiniones de los fans en cierta medida, pero que vayan a vender más o menos eventualmente depende de otros factores más diferenciales.
En el caso de Dragon Quest XII, lo verdaderamente importante es determinar si ese reinicio de desarrollo y cambio en el tono inicial del proyecto acabarán creando una experiencia a la altura. Del lado de Persona 6, toca ver si después del éxito de Persona 5, en Atlus son capaces de evolucionar la experiencia lo suficiente como para demostrar que el auge de Persona no fue solo debido al éxito trascendental de una sola entrega.
En ambos casos son videojuegos que llevan muchos años de planificación a sus espaldas. Creer que simplemente el rechazo inicial por parte de un sector de los fans va a ensombrecer por completo el rendimiento de ambas entregas es absurdo. Al final, como ocurre con todas las entregas, los jugadores se acabarán acostumbrando al look de los personajes.
Dentro de unos años, cuando Dragon Quest XII y Persona 6 estén en las tiendas, es probable que nadie recuerde esta polémica. Lo que sí recordaremos será si sus historias, personajes y sistemas de juego estuvieron a la altura de las expectativas. Porque las primeras impresiones establecen opiniones, pero el tiempo es lo que realmente acaba determinando su lugar en la historia de los videojuegos.
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