
La industria de los videojuegos lleva años en terreno delicado y Xbox es ahora mismo la mayor demostración de ello: la división de videojuegos de Microsoft amenaza con el cierre de múltiples estudios ante muy malos resultados... y en la otra cara de la moneda está Capcom, disfrutando año a año de resultados excepcionales y el apoyo total de los jugadores. Y es que tienen la clave del éxito.
En las últimas horas ha visto la luz un dato absolutamente brutal: Devil May Cry V ha vendido más en este último año que en el que fuera su año de lanzamiento. 'Puede pasar', sí, puede ocurrir de no ser porque la última gran aventura de Dante y compañía vio la luz hace ya 7 años. Y en este escenario sí que es completamente ridículo el hecho de mantener una marca tan potente.
¿Cómo lo ha hecho la desarrolladora japonesa? Pues no, en este caso no ha sido mediante el desarrollo de nuevas entregas o el uso de remakes. Aquí entra otro atractivo comercial: la serie de Netflix, acompañado esto de descuentos constantes en los títulos de la compañía japonesa. Es una fusión de hype con oportunidad que año a año sigue dando a Devil May Cry V resultados excepcionales considerando su inactividad.
Pero lo de Devil May Cry es solo un ejemplo concreto de la filosofía con la que Capcom ha conseguido navegar unas aguas turbias en las que muchos se están ahogando en este punto. Y es que la clave, por sencillo que parezca, está en los videojuegos.
El gran problema de la industria de los videojuegos de esta última década es que muchos se dieron cuenta de que podían generar muchísimo dinero. Y el dinero siempre trae problemas. Porque cuando un producto artístico se empieza a valorar con la billetera, el 'arte' empieza a desparecer. Eso es lo que han conseguido muchos de los avariciosos dirigentes de este sector. Pero no le ha ocurrido a Capcom.
Sí, la desarrolladora tuvo algunos tropiezos como la polémica publicidad in-game de Street Fighter V o aquel fatídico Umbrella Corps que dejó a Resident Evil en su peor posición. Pero desde entonces todo lo que han hecho ha sido ir hacia arriba. Y con una maestría brutal:
Y como puede verse, en ninguno de estos casos se propone nada como un servicio de suscripción o un modelo como servicio. Capcom sabe lo que los jugadores quieren: buenas historias, buen gameplay y sobre todo respeto tanto para los usuarios como para sus propios productos. El gran éxito de Capcom está en haber conseguido que todos sus juegos sigan vendiendo con el paso de los años sin tener que caer en ninguna estrategia que devalúe sus obras.
En definitiva, mientras Capcom sigue obteniendo beneficios de títulos lanzados hace años, otras compañías necesitan éxitos inmediatos para justificar inversiones gigantescas. Es consecuencia de saber en qué cesta depositar sus huevos y consecuencia de tratar a sus jugadores como tal y no simplemente como clientes. Porque jugar a las historias de Leon o Dante no es comprarte un mueble; hay muchas más emociones y valores de por medio que hay que saber que tratar.
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