
Era un secreto a voces: PlayStation estaba preparando una nueva ronda de despidos que tenía a Bungie como foco central, fruto en particular de la floja acogida a Marathon durante estos primeros meses de vida. Hoy, la compañía japonesa ha confirmado las malas noticias, pero por sorprendente que sea siguen considerando a Marathon una de las máximas referencias de su catálogo.
La propia web oficial de Sony ha confirmado un correo interno que Hermen Hulst, CEO de la compañía, ha enviado en el día de hoy a todos los trabajadores de la empresa. Esto es lo más relevante de cuanto ha transmitido el directivo:

En definitiva, todo lo relativo a Destiny queda muy tocado dentro de la estructura actual de Bungie. Por el momento no parece que Bungie corra peligro inmediato, al fin y al cabo fue una potente inversión de la compañía hace unos años. Pero este es un primer toque de atención muy serio. Y la realidad es que pone contra las cuerdas a la desarrolladora.
Números, que es la mayor obviedad. La industria de los videojuegos ya ha demostrado que no tiene compasión con nada ni nadie. En cuanto entras a formar parte de uno de los conglomerados creativos más potentes del sector, estás obligado a rendir en todo momento. Tanto PlayStation como Xbox ya lo han demostrado: si no funcionas o no funcionas como nos interesa, no vamos a dudar.
El primer paso será conseguir que Marathon cale o despegue de alguna manera entre los jugadores. La realidad es que lo nuevo de Bungie no ha rendido como se esperaba, pese a que no haya sido recibido con malas críticas ni por parte de la prensa ni por parte de los jugadores. Pero no se ha convertido en ese 'Hit' que pudiera establecer la nueva era de la desarrolladora con la misma fuerza que Destiny los posicionó inicialmente.
Por otra parte, quedan esos 'proyectos de futuro' a los que ya se ha hecho referencia en algún punto. Lo cierto es que todo da a pensar que más allá de seguir trabajando en Marathon, Bungie se encuentra ya con nuevas propuestas para otros futuros lanzamientos. Si Marathon no evoluciona favorablemente, no sorprendería lo más mínimo si Sony les acabara empujando hacia su siguiente proyecto.
La realidad es que Bungie queda atrapada dentro de uno de los grandes problemas recientes de PlayStation: su apuesta irregular por los juegos multijugador y los servicios en vivo. Antes fue Concord, ahora es Bungie quien paga parte de esa estrategia con una reestructuración durísima. Marathon sigue en pie, sí, pero la presión sobre el juego y sobre el estudio es ahora mucho mayor
NOTICIAS RELACIONADAS