
The Witcher 4 es uno de los videojuegos más ilusionantes que tiene la industria por delante, pero es obvio que aún estamos lejos de verlo considerando que no tenemos ni fecha de lanzamiento confirmada. Y sin embargo, Ciri ya se ha empezado a ver envuelta en conversaciones de que si será 'woke' y que todo será mucho peor que en la anterior entrega. Pero la realidad es que el personaje nunca se ajustó a 'cánones tradicionales'.
Si tuviera que hablar de Ciri nunca lo haría empezando porque 'es una mujer'. Porque sí, su aspecto salta a la vista, pero incluso este es una interpretación. Porque lo realmente importante del personaje es cómo se enfrenta a un destino que pone recurrentemente el peso del mundo sobre sus hombros. Y eso le lleva a plantearse muchas cosas.
Pero para entender ese contraste, os dejo seguidamente con una serie de diseños que remiten todos a la propia Ciri:

Para que no haya dudas en cuanto a dónde pertenecen cada una de estas piezas:
Honestamente, debería haber cero quejas por parte de aquellos a los que molesta lo 'woke' en cuanto a cómo está siendo representada Ciri en los videojuegos y cómo parece que lucirá en The Witcher 4. Porque si algo parece obvio, es que CD Projekt RED ha suavizado mucho las ideas que se tenían de primeras con ella.
Tanto en The Witcher 3 como en The Witcher 4, CD Projekt RED ha presentado una Ciri más reconocible para el gran público que algunas de las ideas conceptuales más duras o menos convencionales que se barajaron en su momento. Solo hay que ver que en los diseños aparece con un cabello mucho más corto y un estilo más 'Tomboy' que el que se le acaba dando eventualmente. La realidad es que Ciri podría tener un aspecto mucho más frío y combativo y sería todavía más fiel a la visión original del personaje.
Ciri siempre ha estado huyendo. Su condición única hace que sea objetivo de muchos interesados en su poder y eso le ha llevado a tener serios problemas para entablar relaciones con terceros. Aun así, es posible listar una serie de situaciones amorosas que se han dado en los videojuegos y las novelas:
Es decir, los libros y juegos permiten leer a Ciri como un personaje cuya sexualidad no encaja fácilmente en una etiqueta cerrada. Puede leerse como bisexual, sí, pero sobre todo como alguien cuya identidad afectiva y sexual siempre ha sido más compleja que una lectura puramente heterosexual.
Y es que eso es Ciri: es un personaje que no tiene el beneficio de sentarse y echar raíces. No puede simplemente vivir una vida cotidiana porque no es una persona de a pie cualquiera; sus emociones, decisiones y vivencias están ancladas a un fluido vital constante. Y pretender que alguien como Ciri distinga a las personas simplemente por ser hombres o mujeres es hacerle un flaco favor dada la complejidad con la que ha sido desarrollada.
Con algo de fortuna, en algún momento se intentará dejar de usar el término 'woke' como una manera de buscar faltar al respeto a algo o alguien. Porque creer que Ciri se ha vuelto "woke" por protagonizar The Witcher 4 es, en realidad, olvidar quién ha sido siempre. Ciri nunca fue una heroína cómoda, simple o diseñada para encajar en una fantasía tradicional: es un personaje marcado por la violencia, el deseo, la huida, el trauma, la identidad y la supervivencia. El problema no es que The Witcher haya cambiado... quizá el problema es que algunos recuerdan The Witcher como una saga mucho más simple de lo que realmente era.
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