
Los romances de Baldur's Gate 3 gustaron tanto que ahora otros estudios RPG sienten que competir contra ellos es casi imposible. Larian Studios creó en su momento un absoluto titán de los videojuegos en el que 'el corazón' era uno de sus puntos más memorables. Y eso tuvo un impacto que se siente todavía en forma de eco en la industria.
Para muchos jugadores, que un título tenga opciones de romance es esencial, más todavía en experiencias RPG. Pero no son fáciles de desarrollar. Así lo comentaba Josh Sawyer, de Obsidian, en una reciente entrevista:
"Requieren mucho tiempo y trabajo. Incluso si le preguntas a estudios para los que (los romances) son una parte central de su estilo, estoy convencido de que dirían que es muchísimo trabajo junto a todo lo demás que se supone que deben hacer tus compañeros de partida."
Y a pesar de eso, Sawyer considera que después de lo vivido con Baldur's Gate 3, los jugadores esperan ahora que todos los romances de todos los RPGs cuenten con el mismo nivel de detalle. Lógicamente, eso supone que Larian Studios ha subido el listón considerablemente respecto a los romances.
En esencia, la realidad es que los romances de Baldur's Gate 3 funcionan como cualquier idea tradicional de romance en los videojuegos: en base a tus acciones y decisiones, empiezas a ganarte la confianza de aquellos que te rodean. Después de una serie de interacciones positivas, el juego te da la opción de iniciar un romance. En eso no es revolucionario el título de Larian. Donde sí marca las diferencias es en cómo se construye todo.
Baldur's Gate 3 cuenta con 6 opciones de romance principales: Astarion, Gale, Karlach, Lae'zel, Shadowheart y Wyll, que básicamente son todos esos compañeros que se pueden unir a tu grupo al comienzo del juego. Pero es que además de eso tienes las alternativas de romance de otros como Halsin y Minthara e incluso 'intercambios' pasajeros con varios otros NPCs.
Es decir, ya de base hay 6 historias principales que dan pie a desarrollos y escenas únicas. Pero es que además en el caso de un personaje como Shadowheart, ese romance puede manifestarse de dos maneras distintas dependiendo de cómo ayudes a desarrollar al personaje: siguiendo su lado oscuro o haciendo que se apoye más en sus buenas intenciones.
Y en este sentido, los romances de Baldur's Gate 3 no son simplemente interacciones sin efectos en la narrativa. Cada romance implica que Larian ha tenido que crear permutaciones diferentes de la historia de cada uno de los NPCs, lo que supone trabajo a nivel de escenas y de diálogos. Y a eso es a lo que se refiere el desarrollador de Obsidian.
Baldur's Gate 3 no eleva el componente de los romances porque sean 'los mejores de la historia' (aunque lógicamente entran en esa discusión), lo hace por el cuidado con el que se construyeron. La atención a todos los detalles. Ese 'trabajo extra' que cita Sawyer que no todos los estudios se pueden permitir ejecutar y que, en hacerlo, nada te garantiza que vayas a dar en el clavo. Pero Larian lo bordó.
En definitiva, no es cuestión de que Baldur's Gate 3 reavivara el romance en los videojuegos o lo hiciera más popular, es que lo trabajó con tal minuciosidad que a ojos de otros desarrolladores casi todo esfuerzo se ve ahora insuficiente. Eso es dejar tu huella en el sector... a pesar de que no favorezca a todo el mundo.
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