Recuerdo perfectamente el momento en el que abrimos nuestra unidad de prensa de Xbox Series S; lo primero que destacamos es que era extremadamente compacta, lo que hacía que cupiese en cualquier rincón del comedor. Por desgracia, esta "miniaturización" también se trasladó a su almacenamiento interno, pues tan solo cuenta con unos insuficientes 512 GB, lo que se traduce en unos casi cómicos 364 GB utilizables por el usuario.
El tamaño del SSD interno de Xbox Series S es un dolor de cabeza si eres de jugar a juegos triple A nativos para Xbox Series
Abrimos nuestro artículo con Xbox Series S puesto que consideramos que es prácticamente obligatorio ampliar su escasa memoria si queremos tener instalados más de 3 o 4 juegos triple A. (O Warzone y un juego extra). Hay que tener en cuenta, eso sí, que Xbox permite mover juegos a un disco externo, aunque no ejecutarlos si son juegos nativos de Xbox Series, lo que quizá nos puede dar un pequeño respiro, aunque esto solo es una solución temporal, ya que en el futuro casi todos los juegos que aparezcan serán nativos de Xbox Series.
En el caso de Xbox Series X, su almacenamiento usable sube hasta los 800 GB lo que, sin duda, nos hará ir algo más desahogados que con su hermana pequeña, por lo que quizá podríamos replantearnos si invertir el (alto) precio que piden los de Seattle para ampliar su SSD.
Esta es, sin duda, una pregunta muy difícil de contestar, pero os intentaremos exponer nuestras experiencias tras una semana utilizándola, punto por punto. Es decir, nos vamos a centrar en si Microsoft y Seagate han hecho un buen trabajo en el desarrollo del cartucho, después dependerá de cada jugador valorar si le merece la pena invertir en tener una biblioteca más grande siempre instalada localmente.
Empezamos por el que es, quizá, su mejor baza, pues consideramos que la calidad de construcción de la tarjeta es exquisita; realmente no parece un accesorio para una videoconsola, es más parecido a una tarjeta de expansión para cámaras profesionales (similares a las típicas CF Express). La tarjeta está íntegramente construida en aluminio, lo que asegura su refrigeración y, por tanto, extiende la duración del chip de memoria y el controlador.
Por el lado que queda más expuesto está recubierta con una carcasa de plástico y que nos indica el tamaño de la memoria, lo que podría indicar que pronto podríamos ver una tarjeta de 2TB. También destacamos su elevado peso, lo que demuestra la solidez de la misma. Por mucho que lo intentéis, no, no conseguiréis partir la tarjeta de expansión para Series X|S.
La tarjeta de expansión para Xbox Series está construida y diseñada con mucho mimo y detalle
Un 10 en este aspecto para Seagate y Microsoft, ojalá todos los accesorios contasen con semejante calidad de construcción. En el siguiente vídeo (en inglés) podéis ver cómo es la tarjeta por dentro:
Muchas personas al pensar en un SSD muy rápido como el que tenemos entre manos rápidamente piensan en que lo más probable es que se caliente; bien, pues no es el caso para nada con esta tarjeta. Hagas lo que hagas no se calentará nada, de hecho superará la temperatura ambiente en unos pocos grados cuando le exijamos una alta carga.
Internamente, tanto el chip como el controlador de memoria cuentan con un compuesto térmico que transfiere el calor generado hacia el chasis de aluminio y por el lado opuesto de la placa encontramos un "thermal pad" que también ayudará con dicha disipación.
Nuestras pruebas han sido realmente exigentes y, por qué no, poco realistas (nadie va a estar moviendo toda su biblioteca desde el SSD hacia el almacenamiento interno de la consola constantemente ni abriendo y cerrando juegos, por ejemplo). Por lo tanto, Seagate y Microsoft merecen otro 10 en este aspecto. Muy buen trabajo en el apartado de la refrigeración.
Un aspecto que sí ha querido cuidar especialmente Microsoft es el de su facilidad de uso; nada más conectarla al sistema, se crea una unidad secundaria y ya estamos listos para mover nuestros juegos a ella, sin más complicaciones. Tan buena compatibilidad tiene un efecto contrario: Microsoft ha tenido que recurrir a un puerto propietario para las expansiones de memoria, a diferencia de su competencia, y esto nos obliga a aceptar el precio de 250 € por 1 TB de almacenamiento, casi el precio de la propia consola.
Otra desventaja que vemos a la tarjeta de expansión es que es completamente cerrada al entorno de la consola, no pudiéndola leer desde ningún otro sistema para transferir otro tipo de datos. Lo que sí nos permite y es algo que nos ha gustado mucho, es el hecho de poder "trasladar" temporalmente nuestra biblioteca con tan solo llevarnos la tarjeta. Es conectar a otra consola Xbox Series y aparecerán automáticamente todos los juegos que teníamos instalados, algo muy a tener en cuenta si tenemos varias Xbox Series o si queremos prestar nuestros juegos a algún amigo o familiar.
Entramos quizá en el aspecto del que menos vamos a hablar y que a la vez podría ser el más importante, pues evidentemente lo primero que queremos saber es si después de desembolsar lo que pide Microsoft por la tarjeta, vamos a obtener un rendimiento similar al del almacenamiento interno de la consola. Nuestra respuesta es simple: un rotundo sí.
Sin cronometrarlo, no apreciaréis ningún "delay" o carga lenta haciendo ninguna de las acciones habituales con la consola, pero cronómetro en mano, sí se ha notado una diferencia de 2-3 segundos a favor del SSD interno de la consola, algo completamente despreciable y que, de verdad, no notaréis. La tarjeta está 100% preparada para aprovechar la Velocity Architecture de Xbox Series.
Microsoft y Seagate se aliaron para que podamos ampliar, fácilmente y sin dolores de cabeza, el (escaso) almacenamiento interno que nos ofrecen Xbox Series S y X. Dicha inversión es casi obligada si contáis con una Xbox Series S, siendo algo más opcional en Xbox Series X por su mayor espacio usable.
Sí, la tarjeta es cara, muy cara para ofrecernos "tan solo" un espacio adicional de 1TB, pero a cambio os lleváis un producto de excelente calidad, que durará perfectamente toda la vida útil de la videoconsola, veloz y que, además, nos permitirá transportar nuestra biblioteca a casa de nuestros amigos o familiares.
Una inversión muy a tener en cuenta para disfrutar al máximo de lo último que nos ofrece Microsoft.
CONTENIDO RELACIONADO
Josef Fares, máximo responsable de juegos como It Takes Two o Split Fiction, ha hablado sobre el éxito de Expedition 33 y lo que puede implicar.
Un pequeño detalle en los tráilers ha despertado sospechas… y podría no ser una simple coincidencia
Si CD Projekt sigue la fórmula de Blood and Wine, estaríamos hablando de algo gordo. Muy gordo
La nueva entrega de THQ Nordic y Tarsier Studios llegará el próximo mes de febrero y ya es posible disfrutar de un avance
Esta particularidad la introdujo incluso Resident Evil 4 Remake, y le encajaría aún más a Requiem
Entre rumores fuertes, actualizaciones gratuitas y declaraciones ambiguas, estos son los tres DLCs que espero que se hagan realidad este año
El juego de Embark Studios ha superado ya las 12 millones de ventas y sigue en auge incluso en enero
La propia Capcom parece haber avisado de que habrá más de un juego en la retransmisión
Capcom emitirá un insólito gameplay mostrando a Leon con un tomahawk y Grace disparando a zombies
Rovio integra su división de licencias en las operaciones transmedia de SEGA antes del estreno de la tercera película en diciembre
El afamado periodista Jez Corden asegura que Ninja Theory habría detenido el desarrollo de su otro juego, Project Mara
He jugado durante varias horas al nuevo juego basado en la obra de Horikoshi y tengo sensaciones encontradas