Análisis de Warhammer: End Times – Vermintide

PC
 

Hace un mes publicábamos nuestras impresiones de la beta de Warhammer: End Times – Vermintide, el nuevo título de la saga Warhammer que nos lleva a un escenario de combate y limpieza contra el ejército de ratas, los Skaven, que acecha a la ciudad de Ubersreik. Pero la versión preliminar ha terminado, y a Vermintide le llegó la hora de pasar a la fase de juego final, tras los últimos retoques aplicados por Fatshark, desarrolladora del juego. Unos retoques cuyas dimensiones no se han antojado especialmente grandes, pues esta versión preliminar ya estaba bastante preparada para ser la base clave de un juego final más grande, con más contenidos.

Warhammer Vermintide CGI

Brace yourselves! Ratas are coming!

Sin repetir en exceso lo que ya contamos en nuestras impresiones, comenzaremos por resumir la historia y objetivos en Vermintide. La historia gira en torno a la invasión Skaven, una horda de hombres-rata que invade la ciudad de Ubersreik. Nuestro papel es el de uno de los cinco personajes jugables, cada uno de ellos con sus habilidades especiales, características y tipos de armamento. Los personajes se pueden cambiar en cualquier momento, antes de comenzar una misión (siempre que en una partida no se repitan), y sus armas e indumentarias se pueden cambiar, tras desbloquear nuevos objetos como recompensas al jugar partidas. Las armas son muy variopintas, aunque cada personaje suele tener algunas especialidades asignadas. En la sección de armas cuerpo a cuerpo tenemos espadas, hachas, espadones, cuchillos, martillos y variedades de éstas, así como mezclas de arma con escudo, para poder bloquear y golpear con mayor eficiencia. En cuanto a las armas a distancia, hay ballestas y arcos, pero también pistolas de llave de chispa, arcabuces y otras armas de fuego más bastas, pesadas y avanzadas.

La taberna es el punto desde el que prepararnos para jugar.

La taberna es el punto desde el que prepararnos para jugar.

El “punto de encuentro” es una taberna, donde hay un mapa desde el que seleccionar la misión que deseamos jugar, junto a su dificultad, para comenzar el matchmaking, o crear una nueva partida, pública o privada. En la taberna también podemos cambiar nuestras armas o incluso usar la forja para mezclar objetos desbloqueados y así conseguir objetos diferentes y mejoras.

La jugabilidad es igual que lo mostrado en la beta. Como mencionamos en las impresiones, es un aspecto que si bien es bastante básico (no hay muchas más opciones jugables más allá de moverse, agacharse, atacar, bloquear, empujar, hacer ataques especiales con algunas armas y ataques cargados), sabe conjugarse bien con una estabilidad más que aceptable. Hay algunos ínfimos problemas en este aspecto; por ejemplo, en ocasiones las ratas se acumulan en grandes grupos y, debido a que el juego funciona mediante el sistema de “fusión de cuerpos, puede haber ratas tan cerca nuestra (o prácticamente en la misma posición que nuestro personaje) que no podemos verlas, pero nos atacan. Este “modo fantasma” es algo bastante positivo, incorporado para evitar que algún jugador o jugadora tapone una entrada, pudiendo pasar por donde está el personaje, atravesándolo en modo “fantasma”. No obstante, parece ser que también se extiende a los enemigos, pero a su favor hemos de decir que no percibimos que sea algo muy habitual. También hay un fallo bastante molesto, el cual no nos permite cambiar del arma secundaria (a distancia) a la principal (cuerpo a cuerpo) mientras recargamos la secundaria, tardando un rato en poder realizar este cambio. Esto nos deja sin posibilidades de defensa al no poder bloquear los ataques enemigos en ese tiempo, aunque por suerte es algo que no ocurre con todas las armas, pero sí con unas pocas, sobre todo de las primeras, y con las ballestas.

Las ballestas suelen dar bastante guerra con este problema de no poder cambiar al arma cuerpo a cuerpo mientras se recargan. Parece que es más un bug que otra cosa...

Las ballestas suelen dar bastante guerra con este problema de no poder cambiar al arma cuerpo a cuerpo mientras se recargan. Parece que es más un bug que otra cosa…

Algo que sí es más negativo es el rendimiento . En este aspecto, el juego deja que desear. En un equipo que cumple los requisitos mínimos, si bien no llega a los recomendados, pero con las opciones gráficas bajas, hay muchos problemas de estabilidad y fluidez. En la taberna todo va bien, pero una vez salimos a una misión, la cosa empieza a ir peor. Ni siquiera hablamos de los momentos horda en los que aparecen Skaven a puñados, sino pantallas sin ratas de por medio tienen estos mismos problemas. Esto no sólo causa problemas en el disfrute de la experiencia ofrecida por Vermintide, sino que es una gran molestia al jugar como tirador, disparando cualquier arma a distancia, pues la mitad (o más) de los disparos fallan.

Otro “problema” que hemos detectado al jugar partidas aleatorias mediante matchmaking es la “mala uva” de una buena parte de la comunidad. No es un problema intrínseco del juego, como es obvio, y por supuesto no es algo que tengamos en cuenta para hacer la valoración final del juego como obra, pero creemos que es interesante destacarlo como parte del análisis y las experiencias obtenidas tras varias horas de juego, sobre todo para “advertir” a quienes decidan jugar a este título.

Warhammer Vermintide screenshot 7Para empezar, ser nivel bajo es, bastante a menudo, motivo de desconfianza, recelo y mal trato. No hablamos de que quizás alguien de nivel 0 se ponga a jugar una partida en Difícil, sino de alguien que lleva un par de horas jugadas y sabe cómo va el juego se pone a ello. Subir de nivel no es difícil pero tampoco es algo que vaya muy fluído. Lleva unas cuantas partidas (ganadas) conseguir subir varios peldaños hasta superar el nivel, digamos, 15. Quizás la gente que ningunea a quienes tienen bajo nivel fueron de “antisociales” y estuvieron los tres primeros días jugando con bots en individual, quién sabe. Sí, las partidas pueden jugarse con bots, y de hecho, aunque juguemos en cooperativo, habrá bots reemplazando los huecos sin llenar por gente real. Los bots funcionan aceptablemente bien, aunque tienen un fallo bastante gordo cuando se ponen delante del jugador principal, lo cual es molesto cuando utilizamos un arma a distancia.




Otro pequeño problema con esto de empezar a jugar está en no saber a la perfección los mapas, cómo están formados, por dónde se continua y qué hacen ciertas cosas. Por ejemplo, en una de las misiones del juego se llega a una librería dentro del sótano, donde accionar un libro abre un pasadizo del que salen muchas ratas. Si es la primera vez que juegas, ten cuidado y evita “tocar cosas”, que luego pasan otras cosas malas. Como que, por error (al jugar una misión por primera vez y tocar donde no se debía) las ratas aniquilen a tu equipo y te expulsen de la partida (por votación, al menos es democrático). El caso es que aquí un servidor se pensó que un libro interactuable en una estantería era un tomo, y decidió “cogerlo”, aunque al final resultó ser el accionador de un pasadizo lleno de ratas (por las misiones hay varios libros que se pueden recoger, llamados tomos; cada personaje puede llevarse un tomo, y cuantos más se mantengan al final de una partida, más puntos se obtienen). La moraleja es que, a no ser que estés cursando o hayas estudiado un grado superior en videncia, mejor deja a la gente guiarte, que luego pasan cosas malas por no saberte el mapa de memoria. Y cuidado con quedarte atrás en mapas laberínticos, si no usas tu arácnido sentido de la orientación, de la suerte o de la videncia, la gente de la partida puede empezar a echar bilis por el chat de texto y hasta hacer un votekick.

Warhammer Vermintide steam 6

Por la parte de las misiones cooperativas, lo único a lo que jugamos en Vermintide, recalcamos lo que habíamos dicho en nuestras impresiones: el juego podría ver aumentado su grado de rejugabilidad añadiendo algún modo más “infinito”, como algún modo horda. Las misiones que nos ofrece el juego son bastante largas, y aunque cada misión tiene su historia y objetivos marcados (todo ello en el contexto de la invasión de ratas), mantienen cierta linealidad que, aunque obvia debido al carácter de misiones con objetivos que tienen, puede mermar la rejugabilidad.

Pero este carácter de “rejugabilidad”, que se define como la capacidad de jugar a un juego más tiempo del necesario para “completar” lo que nos ofrece en base (esto sería, jugar todas las misiones y modos al menos una vez), no es algo que esté tan limitado: en las misiones, algunos de los enemigos se generan en ciertos puntos mediante patrones de aleatoriedad, por lo que una misión no es exactamente igual al jugarla varias veces. Si bien los objetivos son fijos, los caminos que recorrer también (aunque en ciertos puntos puede haber varias rutas, igualmente lineales), e incluso la ubicación de los objetos (como pociones, vendas y bombas), que en un punto aparezca una horda de enemigos, o bien una cantidad de enemigos más reducida pero acompañados por una rata gigante es lo que puede variar, en una misión, al jugarla en una ocasión u otra. En ocasiones también aparecen patrullas de Skaven, que son “ratas de élite” con armadura que patrullan ciertas zonas con un sonido característico. El juego en equipo puede permitirnos esquivarlas para evitar el combate, si bien no es muy complicado evitar este combate (digamos que las ratas están un poco ciegas y tampoco son muy listas, a veces ni se inmutan cuando muere un camarada suyo de repente tras ser alcanzado por una flecha).

En cuanto al apartado gráfico, la calidad del juego es algo que se mantiene prácticamente igual que en la beta, destacando lo positivo de las texturas y efectos de iluminación del juego, si bien debemos recordar lo mencionado sobre el rendimiento mejorable. También destacamos los efectos de mutilaciones, que si bien en la beta habíamos mencionado que sólo estaban presentes en la cabeza de las ratas, hay que destacar que es algo extendible a más partes, sólo que según qué arma usemos se cortan unas partes u otras (en ocasiones también es necesario hacer un ataque cargado, de mayor potencia y que requiere un tiempo en prepararse, manteniendo pulsado el botón de atacar). Las ratas pueden quedarse sin brazos o sin medio cuerpo.

Warhammer Vermintide steam 9

Conclusiones finales

Nuestra valoración de Vermintide es positiva. Fatshark ha trabajado en un juego que no pecase de demasiado complejo, haciendo el combate relativamente sencillo sin muchas fórmulas especiales, aunque sí aumentando la complejidad en el desarrollo de las misiones y la forma de organizarse en equipo, todo ello embebido dentro de un título con un aspecto gráfico positivo.

Pese a un par de defectos y fallos, y un rendimiento técnico mejorable, el juego nos brindará un buen número de horas de acción y diversión cooperativas, con cierta organización táctica, aunque a fin de cuentas es un avance más lineal, si bien hay lugar para esa organización. No obstante, aunque la cantidad y variedad de misiones es aceptable, se echa en falta algún modo adicional sin misiones, como hordas.




Por todo ello, contando con que el juego cumple con su cometido pero tiene ciertas carencias y algunos problemitas, nuestra nota final es de 7.5/10.


Positivo

  • Diversión cooperativa con la posibilidad de organizarse tácticamente
  • Sistema de combate bastante estable y sencillo
  • Buena calidad gráfica

Negativo

  • El rendimiento es mejorable
  • Hay algunos problemas técnicos con la jugabilidad
  • Falta de algún modo alternativo no-linea, como hordas cooperativas
7.5

Bueno

Política de puntuación

David Lorenzo
Redactor en Areajugones, jugador en PC y estudiante de telecomunicaciones. Tampoco le hago ascos a programar scripts para GTA V o pensar en proyectos que hacer con Arduino o cualquier otro soporte interesante.