Nintendo Switch, un duro pero apasionante año por delante

Un producto con un concepto interesante que necesita tiempo

Nintendo Switch, un duro pero apasionante año por delante
 

Nintendo Switch es el nuevo hardware que está preparando la compañía nipona para lanzarlo el próximo 3 de marzo. Sin duda alguna, creemos que se trata de una de las conferencias de presentación más polémicas que han existido: como si se tratara de una reunión de resultados puramente económicos, los datos se iban sucediendo mientras no veíamos por ningún lado los juegos. Una conferencia larga, tediosa y aburrida, con sorpresas tanto positivas como negativas que trataré en este artículo de opinión.

En cambio, la conferencia también nos dejó de forma positiva la presencia de un sistema que puede dar mucho juego, de proyectos para la misma que seguro estáis deseando probar, y del apoyo sobre todo de desarrolladoras japonesas que van a llevar algunos de sus títulos a Nintendo Switch.

Un sistema que evoluciona de Wii U

En el breve vídeo que vimos durante el año pasado, ya pudimos ver cómo Nintendo Switch bebía mucho de Wii U tanto en concepto como en diseño. Se ha mejorado el concepto de portabilidad para hacerlo totalmente real (con Wii U era una posibilidad, pero restringida al ámbito de la casa), se ha reducido aún más el tamaño del mando-pantalla, e incluso algunos juegos como Mario Kart 8 repetirán con entregas mejoradas. ¿Pero es suficiente?

Por momentos, mientras veía la conferencia, pensaba estar ante una Wii U Pro. El nombre es totalmente diferente, pero el concepto no. Aunque se trate de una nueva generación para Nintendo, no hay un salto gráfico palpable, e incluso podríamos decir que hasta Super Mario Odyssey podría funcionar sin problemas en la antigua sobremesa. Nintendo va a tener que trabajar en vender el concepto “Switch” como parte ajena a Wii U, consola que ha sido un estrepitoso fracaso a pesar de contar joyas en su catálogo.

Convence más su gran concepto: si quieres jugar en casa, puedes hacerlo en un amplio televisor; si quieres llevarte la partida a la calle, ¡hazlo! Esto se debe a que, a pesar de que Nintendo nos venda la consola como un sistema de sobremesa, su producción no sería tal: la portabilidad es posible porque todo está dentro de la pantalla de Switch y no tanto del dock. Solo si la pones en el dock podrás jugar a una resolución nativa mayor. ¿Por qué se está vendiendo entonces como sobremesa, si todo el sistema está ubicado en la parte portátil? ¿Qué ha ocurrido con el concepto de consola de sobremesa?

Sería algo parecido a si PlayStation 5 trajese todo su hardware incrustado en un mando, y el mando pudieses llevarlo a todas partes para conectarlo a una pantalla. ¿Ha sido una equivocación? Personalmente, opino que ésto ha limitado la potencia gráfica de la que hará uso Nintendo Switch a pesar de que ya hay juegos confirmados que usen el motor Unreal Engine 4. Pero claro, era decidir entre realizar el concepto híbrido, o seguir anclado en el “streaming” que existía con Wii U.

A pesar de todo, obviando el detestado apartado gráfico (que nunca debería ser clave de juegos ni de consolas), tenemos a un sistema que tiene un concepto claro: juega cómo y dónde quieras. Wii U tenía ese concepto, sí: estamos de acuerdo. Pero lo desarrollaba de forma totalmente fallida, con un sistema que te limitaba la distancia de juego. Nintendo Switch ha sacrificado poder gráfico, para ofrecerlo como debería haber sido ofrecido hace años.

Esta funcionalidad puede ser la clave del éxito de Nintendo Switch: llamadlo innovación, llamadlo posibilidad, pero si con Wii el éxito fue gracias a los controles de movimiento, Nintendo Switch triunfará solo si sabe vender el concepto híbrido. Sí, también hay unos “joy-con” bastante interesantes con muchas funciones, pero al final, los controles van a quedar tapados por la posibilidad de jugar una entrega completa de Zelda tanto en casa como la calle sin comprar dos sistemas diferentes.

Otro punto a destacar sería el diseño general de la consola: bonito, sencillo y parece que fácil de soportar al tacto. Nintendo 3DS, salvo en su modelo XL, es bastante difícil aguantar con ella largas sesiones de juego; en cambio, Nintendo Switch amplía su tamaño de pantalla y gracias a sus controles laterales tiene un tamaño perfecto. No estamos tan seguros sobre los “joy-con” una vez colocados en el soporte que los convierte en mando tradicional: podría ser demasiado pequeño y compacto.

Primer error: querer convivir con Nintendo 3DS

Nintendo debería cambiar su concepto de generaciones basadas en la compaginación alternativa de una consola sobremesa, y otra portátil. Nintendo Switch tiene ambas posibilidades, ¿para qué ponerla a competir contra Nintendo 3DS, consola asentada en el mercado y que muy pronto comenzará su declive? El % de usuarios interesados por el lado portátil de Switch, y que no posee Nintendo 3DS, deberá decidir entre una y otra: un sistema nuevo, con menos juegos y nada asentada; otro sistema con bastantes años en las estanterías, cientos de juegos disponibles, precios más bajos…

La compañía debería acabar con su concepto arcaico de sobremesa y portátil. Microsoft no ha tenido una consola portátil nunca, y Sony, tras el descalabro de PlayStation Vita, dudamos que apueste fuerte por una sucesora mínimo durante los próximos años. ¿No sería el momento de dejar atrás una portátil convencional y centrarse en un sistema polivalente que te sirva tanto para portabilidad como para comodidad hogareña?

Aunque no me gusta hacer previsiones, una vez pasado el lanzamiento inicial apostamos por unos meses difíciles y quizás una medida como la que implantaron con Nintendo 3DS en su primer año de vida: un nuevo programa Embajadores que provoque una bajada de precio y algún tipo de compensación para los usuarios que tengan Switch desde el inicio. El mayor rival de Nintendo Switch no es PlayStation 4 o Xbox One; es Nintendo 3DS.

Precios, ¿adecuados?

En este apartado podríamos hablar de diversos aspectos relacionados con el tema precios: consola, juegos y periféricos. Además, también trataré el polémico aspecto del internet de pago, algo que no ha gustado en la comunidad afín a Nintendo al no estar acostumbrados a un servicio online como PlayStation Network o Xbox Live.

¿Qué nos parece el precio de la consola? 329,99 euros (mínimo en nuestra zona) es demasiado. Aunque ya se puede reservar por diez euros menos en algunas tiendas de las que no haré publicidad, sigue siendo un precio elevado. El dilema viene cuando nos preguntamos por el futuro de Nintendo: si sigue apostando por portátiles como hemos tratado en el anterior punto, tendríamos un catálogo que bebería del contenido que la compañía ha creado para sobremesa desde hace años, eliminando la posibilidad de ver entregas principales de Pokémon, entregas de Capcom basadas en Monster Hunter… Pero si vemos un futuro en el que no  existan sobremesas o portátiles, sino simplemente Nintendo Switch, estaríamos comprando dos consolas en una. De todas formas, el precio justo habría oscilado entre 249,99 y 299,99 euros. Superar la barrera psicológica de los 300 euros en Europa es un error.

En cuanto a los juegos, tenemos los mismos precios que en la pasada generación con Wii U: proyectos que van desde los 40 a los 70 euros, y lanzamientos con un precio menor. Esa franja que he comentado haría referencia a distintos proyectos de Nintendo como 1-2 Switch, que valdrá sobre los 45 euros, Arms, que subiría a los 55 euros, y The Legend of Zelda: Breath of the Wild, que alcanza los 65 euros. Si comparamos con Nintendo 3DS, el precio de los videojuegos en Nintendo Switch ha subido bastante. ¿Es justo pagar por estos juegos cifras como las mencionadas? No están por encima de lo que vemos en el mercado con consolas como PlayStation 4 y Xbox One, pero Nintendo debería haber destacado también aquí y ofrecer unos productos a precios competitivos.

Los periféricos, en cambio, tienen unos precios inflados al máximo. Un pack de “joy-con” vale sobre los 70 euros. El mando pro, necesario para jugar a determinados juegos con mayor comodidad, sube hasta los 60. En ambos casos, muy por encima de la competencia. Cargadores de repuesto, cables, correas… Todos los accesorios tienen precios que han intentado subir para obtener beneficios de ellos. ¿Nintendo es consciente de ello? Por supuesto: también es consciente de que durante los próximos meses empezarán a lanzarse “marcas blancas” y sus accesorios quedarán relegadas a un segundo plano. El sello Nintendo en accesorios siempre ha sido sinónimo de precio elevado.

Por último, la implantación de un online de pago solo tendrá sentido si realizan una reestructuración de sus servicios en línea. Hasta ahora, los juegos multijugador de Nintendo han sufrido de problemas de conexión y estabilidad que deberían solucionar con Nintendo Switch y los beneficios obtenidos del pago online establecido a partir de otoño. Sí, “prestan” un juego de NES y SNES durante un mes, pero apuesto que pronto veremos otro tipo de juegos “gratis” más cercanos al público.

Catálogo de lanzamiento escaso, pero 2017 tendrá contenido muy interesante

Nadie puede negar que ver el día de lanzamiento 5 títulos en la estantería es un problema de organización enorme. Aunque pueden sumarse otros títulos, los más destacables serán: The Legend of Zelda: Breath of the Wild, 1-2 Switch, una entrega de la extinta Skylanders y el último Just Dance. Ese mismo mes llegaría Super Bomberman R, uno de los títulos exclusivos más prometedores, y una apuesta de Konami por resucitar su franquicia estrella.

¿Soy el único que va a comprar la consola con un único juego como es The Legend of Zelda: Breath of the Wild? No entiendo como Mario Kart 8 Deluxe no está de lanzamiento, y como Splatoon 2 se ha ido a verano. En cambio, hay juegos como estáis viendo: el problema es que tienen una fecha de lanzamiento errónea y demasiado espaciada.

Otros títulos de calibre serán Xenoblade Chronicles 2, la continuación del juego original de Wii (y no de la entrega de Wii U); Super Mario Odyssey, una nueva entrega del fontanero más famoso que llegará con más libertad que nunca; Fire Emblem Warriors, que si sigue la estela del musou de Zelda podría ser uno de los esenciales del catálogo; Dragon Quest XI (y remasterizaciones de la franquicia Heroes); un Shin Megami Tensei totalmente nuevo creado con el motor Unreal Engine 4; Sonic Mania, también disponible en otras consolas y que supondrá la vuelta a lo clásico del erizo azul; Arms, una nueva IP de Nintendo que ha llamado mi atención especialmente gracias a la sorpresa que fue Splatoon (si logra tener muchos contenidos podría ser una gran sorpresa); y aunque no mencionaré todos, no me quiero olvidar del nuevo proyecto de los creadores de Bravely Default, y del anuncio de un nuevo No More Heroes.

Yo veo un primer año bastante intenso, porque salvo quizás las apuestas japonesas, el resto se lanzan durante este año junto a otros títulos como Steep, Rayman Legends, The Elder Scrolls V: Skyrim, nuevas entregas de FIFA (aunque parece ser que podría tratarse de una edición Legacy) y de NBA2K, los mencionados Splatoon 2 y Mario Kart 8 Deluxe, Snipperclips, I am Setsuna (ojalá tuviera una segunda vida en esta plataforma por lo cuidado que está), Rime, Fast RMX (a falta de la franquicia F-Zero…), etc.

No es un catálogo abultado de exclusivos, aunque hay casi una decena de ellos previstos para este año. Y hay bastante apoyo third que se basa en juegos ya conocidos debido quizás a las limitaciones del sistema. Solo me preocupa el ir a la tienda el día 3 y comprar solo un videojuego, eso sí, vaya videojuego: Zelda me garantizará horas y horas.

Nintendo Switch no es el boom esperado, “pero mola”

No quiero tildar a Nintendo Switch de decepción: a mí me ha gustado y apostaré desde el inicio por ella. Pero una serie de decisiones han empañado mucho su presentación: básicamente el alto precio de casi todo lo que rodea al sistema. Las consolas ya asentadas valen actualmente menos que Nintendo Switch, así que tendrá una dura competencia y un difícil comienzo.

No creo tampoco que Nintendo Switch sea un éxito, ni se acerque a Nintendo DS, 3DS o Wii en cuanto a cifras totales. Espero y deseo que le vaya mejor que a Wii U, consola que tiene numerosos proyectos a tener en cuenta y que no despegó debido a un público que no comprendió que era. Yo apostaré por lo híbrido de Switch, y quizás vosotros también.


Contenido relacionado