Noruega presenta una queja formal contra Nintendo, EA, Valve y Sony

Se desconoce el alcance de las posibles consecuencias

Playstation Store
 
 

Durante el pasado mes de febrero se informó de que el Consejo de Consumidores de Noruega acusaba a Nintendo por no ofrecer a sus compradores el derecho europeo básico de devolución como clientes. No obstante, en las últimas semanas múltiples compañías se habrían sumado a una perspectiva similar, pues a día de hoy ha sido posible conocer que dicho organismo ha dado forma a una queja formal contra Steam (Valve), Origin (EA) y PlayStation Store, mientras que la de Nintendo eShop estaría también en proceso.

El Consejo de Consumidores de Noruega indica que la culpabilidad de Steam, Origin y PlayStation Store reside en la falta de consentimiento expreso por parte del consumidor así como su reconocimiento de que, por ende, pierde todo derecho a una devolución“. En cuanto a Nintendo, señalan que ya les escribieron con anterioridad para que cambiaran sus prácticas y se mantuvieran, de esta forma, dentro de los límites que dictaminan las leyes europeas. No obstante, dicha petición no encontró resultado alguno, motivo por el que la queja formal se esté dando lugar con respecto a las cuatro empresas.

Finn Myrstad, director de servicios digitales en el Consejo de Consumidores de Noruega, añadió unas duras palabras en el informe mediante el cual detallaba la situación actual: El mercado digital de videojuegos está plagado de problemas en torno a reservas, productos sin finalizar, derechos de autoría y publicidad engañosa. Deberías tener los mismos derechos de consumidor que cualquier otro cuando realizas la compra de un videojuego“. El señor Myrstad asegura que no existen excepciones en cuanto al trato de la ley, y que como cuatro de las más grandes empresas del sector deberían ser capaces de apreciar las normativas y honrar a sus clientes de la mejor forma que puedan.

Noruega acusa a Nintendo de romper la ley con su política de devolución

Por el momento se desconocen las implicaciones que esta queja ya formalizada puede acabar teniendo en el futuro de las cuatro compañías. Lo que sí es seguro es que de no cambiar las políticas de todas ellas, Noruega podría acabar por convertirse en un territorio en el que la presencia de los videojuegos perdiera fuerza a gran escala.


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