Scorsese bajó al ruedo para rodar las casi 300 escenas de The Irishman

El director acumuló tanta carga de trabajo que tuvo que abandonar su estilo centrado en el dibujo de storyboards

Scorsese bajó al ruedo para rodar las casi 300 escenas de The Irishman
 

Aunque resulte increíble, Martin Scorsese está a las puertas de romper muchos récords de su propia carrera bajo el paraguas de Netflix. “The Irishman” nació como una adaptación ambiciosa, con un reparto de lujo, y una producción más que compleja. Sí todo ello eran señales de las dimensiones que podría adquirir esta cinta, pero esas previsiones podrían ser incluso superadas. Y es que el famoso director ha exprimido su posición al máximo, haciendo trabajar horas extra tanto a Robert De Niro, Joe Pesci, y el resto del reparto, como a Industrial Light and Magic.

Scorsese nunca fue un hombre que se contentara con el trabajo “bien hecho”. Ni lo hizo en “Taxi Driver”, ni en “Goodfellas“, ni tampoco lo hará ahora, que su carrera comienza a cristalizar tras décadas de subidas y bajadas. “En esta última película [The Irishman], hay tantas escenas -casi 300- que fue muy difícil estar en las localizaciones, pero cuando lo hice, me ocupé de los ángulos“, explicaba el director en el Festival de Cannes (vía GamesRadar). “Principalmente consistía en juntar a los actores y hacerles el rodaje cómodo. Eso se convirtió en la mise-en-scène (puesta en escena) para mí. Y eso tiene mucho que ver con ‘La ley del silencio’, ‘Al este del Edén’ y ‘Río Salvaje’. Hermosas películas, en cambio ‘Taxi Driver’, ‘Malas Calles’ y ‘Goodfellas’ estaban todas dibujadas.”

A lo largo de los años el director se forjó un método de trabajo que consistía en el uso recurrente de stroyboards. Trabajaba sobre el concepto pero nunca en el campo de batalla. Algo que se notaba en sus primeros trabajos, pero que parece ha decidido dejar atrás. “Todas las escenas de boxeo en ‘Toro Salvaje’ fueron diseñadas en papel“, explicaba. “Rodamos todas las escenas de combates primero. 10 semanas. Se suponía que iban a ser 3“, un estilo que Scorsese no pudo mantener en su último trabajo. “He dejado de dibujar y anotar muchas escenas de diálogos“, confesó. “Necesito trabajar con los actores, estar en el set, ver la localización“.

Lo normal en una producción media es encontrarse con 60-70 escenas, pero eso no era suficiente para el director. Una decisión que seguro tendrá repercusiones en “The Irishman” cuando aterrice en Netflix el próximo 2019. El público lo agradecerá, pero De Niro, Pesci, Al Pacino. Harvey Keitel,  Anna Paquin, Bobby Cannavale, Ray Romano, Stephen Graham y Jesse Plemons, seguro que no se tomaron la noticia con muy buena cara.


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