No os voy a mentir: no me gusta nada (en general) la producción turca. Me parece una industria desfasada, y no solo en lo técnico: en lo social, cuidado si aparece un beso, porque en la mayoría de casos las parejas deben estar casadas o en relación para poder mostrar determinadas situaciones. Pero con Yakamoz S-245 me he tragado mi lengua.
Si la comparo con otra serie de Netflix, se viene a mi cabeza Into the Night, producción belga con la que comparte el hecho de ambientarse en un espacio pequeño (en este caso, un submarino) y en un mundo apocalíptico en el que solo se puede salir de noche (porque de día, el Sol te quema). Por lo tanto, si te gusta la ciencia ficción y eres fan de Kivanç Tatlitug (protagonista de telenovelas como Mi hijo o Sühan: Venganza y amor), ya tienes entretenimiento para los próximos días.
¿Hace falta ver Into de Night para disfrutar Yakamoz S-245? No, para nada, pero ojo, es interesante ver cómo la ficción fuera de Estados Unidos va creando universos en los que conviven proyectos diferentes como estos dos.
Yakamoz S-245 es una ficción de serie B que se centra después de una catástrofe en la que hay que viajar siempre de noche, porque de lo contrario, el sol te quema. Un biólogo a bordo de una misión de investigación submarina lucha para sobrevivir mientras una conspiración sale a la luz...
En resumen, hayas visto o no Into the Night, a poco que te guste la ciencia ficción, creo que Yakamoz S-245 es una buena serie de supervivencia, que además da pie a un universo televisivo inesperado.
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