Si creciste en la era dorada de Super Nintendo, probablemente recuerdes haber recorrido las tiendas de videojuegos buscando el próximo título que añadir a tu colección. Entre esos juegos puede que alguna vez te encontraras con Hagane: The Final Conflict, un plataformas de acción lanzado en 1994 que, si tuviste la suerte de comprarlo entonces por unos 60-70€, hoy podrías estar sentado sobre un tesoro que vale más que tres iPhone de última generación.
Lo que en su día era un juego más de ninja-robot con mecánicas de plataformas y acción, hoy se ha convertido en una de las piezas más codiciadas para coleccionistas de Super Nintendo. Una copia completa en caja de Hagane puede alcanzar precios entre 2.000€ y 3.000€ en el mercado de coleccionismo, dependiendo de su estado de conservación y región. Incluso los cartuchos sueltos, sin caja ni manual, se llegan a vender por más de 400€. Para ponerlo en perspectiva, este valor supera el precio de tres iPhone 15 (900-1.000€ cada uno).
La distribución extremadamente limitada de Hagane, especialmente en su versión PAL (europea), lo convirtió en una rareza desde el principio. A diferencia de otros clásicos de la consola que tuvieron tiradas masivas o han sido reeditados en colecciones y servicios virtuales, Hagane nunca ha vuelto a estar disponible oficialmente desde su lanzamiento original, lo que ha contribuido a mantener su escasez y aumentar su valor con el paso del tiempo.
Además, no estamos hablando de un juego mediocre que solo vale por su rareza. Hagane es considerado por críticos y jugadores como un título de gran calidad, con mecánicas pulidas y un nivel de desafío satisfactorio. Esta combinación de calidad de juego genuina con escasez extrema ha creado la tormenta perfecta que lo ha catapultado a la cima de los objetos de deseo para coleccionistas de videojuegos retro.
Hagane no está solo en este exclusivo club de juegos retro con precios astronómicos. Aero Fighters para Super Nintendo, un shooter vertical con distribución muy limitada, puede alcanzar entre 1.500€ y 2.500€ por una copia completa en caja. La desarrolladora, Video System, cerró hace años, lo que ha contribuido a que nunca haya sido relanzado en plataformas modernas.
Otro ejemplo es Clayfighter: Sculptor's Cut para Nintendo 64, un juego que originalmente ni siquiera estaba a la venta, ya que fue distribuido exclusivamente como título de alquiler en tiendas Blockbuster. Hoy en día, conseguir solo el cartucho puede costar entre 1.500€ y 2.500€, convirtiéndolo en uno de los juegos más caros y difíciles de encontrar para la consola de 64 bits de Nintendo.
CONTENIDO RELACIONADO
Parte de la comunidad teme que Marathon haya acabado convertido en el precio a pagar por el futuro de Destiny
Uno de los títulos de PS Plus de mayo no tiene nada que envidiar a EA Sports FC 26, por mucho que lo opaque
La desarrolladora sigue usando sus redes con normalidad, pero la espera de GTA 6 ha convertido cualquier publicación en un nuevo foco de frustración y especulación entre los fans
Su historia atrapa desde el primer momento, pero te quedarás por su jugabilidad medida al milímetro
Infinity Ward parece haber convertido la tensión entre dos de los personajes más queridos de la saga en uno de los pilares de MW4
Infinity Ward trae de vuelta una de sus experiencias más desaprovechadas, pero ahora tiene una gran oportunidad de triunfar con ella
IO Interactive confirma 1,5 millones de copias vendidas y el dato deja algo claro: el agente 007 todavía tiene mucho que decir fuera del cine
La nueva aventura de Nintendo ha reducido su precio en GAME
Jason Schreier asegura que Destiny 3 no está en desarrollo por ser demasiado caro, dejando preguntas abiertas sobre la visión de PlayStation
Nada de juegos como servicio. La compañía necesita un single player potente y hay una saga olvidada que sería perfecta
El estudio Eclipse Glow Games revela su trabajo con Unreal Engine 5 y NVIDIA, y confirma que el público por fin podrá probar el juego antes de que termine el verano
CD Projekt ya ha confirmado el nuevo DLC de Geralt, pero quien espere verlo en acción la semana que viene se va a llevar un chasco. La cita importante es otra