Hace años que los eventos de videojuegos y presentaciones han cambiado, a pesar de que queramos seguir viviendo en la época de los "E3 de la magia" (que jamás van a regresar, lo siento). La industria al completo ha variado, y los desarrollos tan largos y costosos provocan que en la época con mayor cantidad de eventos y presentaciones por parte de las principales marcas haya menos sorpresas que nunca. Sin embargo, el State of Play del pasado 12 de febrero consiguió dar con la tecla, a pesar de no ser perfecto. ¿Por qué?
Para empezar, el State of Play sorprendió con su duración: más de una hora, cuando estamos acostumbrados a que estas presentaciones apenas lleguen a los 30 minutos (en el mejor de los casos). Esta es una de las primeras claves: esperar a tener algo que mostrar, de verdad, aportando el equilibrio que corresponde.
Uno de los errores más comunes que continúan cometiendo PlayStation, Nintendo o Xbox es celebrar este tipo de eventos cuando, en realidad, sólo tienen uno o dos anuncios realmente interesantes (en el mejor de los casos), pero se convierte en un jugoso escaparate en el que poder mostrar aquellos productos que, de otra manera, no captarían la atención del público. Por eso solemos decepcionarnos con los eventos: gran parte de su duración se dedica a proyectos que no nos atraen del todo y las sorpresas esperadas no llegan nunca. En el State of Play, sin embargo, se consiguió un equilibrio muy interesante.
PlayStation supo dar lo necesario para rellenar esa hora y pico de contenidos de diversa índole: vimos juegos nunca vistos, volvimos a ver títulos que están a punto de llegar al mercado, hubo presencia de estudios first party y third party... y sí, hubo sorpresas, aunque no demasiadas, pero en los momentos oportunos. Todos sabemos cuándo llega un "momento valle" en estas presentaciones: empiezan a sucederse los anuncios de juegos menos interesantes y sólo nos queda esperar a ese último anuncio como gran esperanza que, además, suele terminar defraudando. Aquí se nos fueron dando varias píldoras ilusionantes para calmarnos durante toda la presentación.

Anoche tuvimos esos momentos menos interesantes, pero siempre sazonados con anuncios puntuales más interesantes. Comenzar con una nueva entrega de Kena (inesperada por todos), entregarnos a un fabuloso Keanu Reeves y John Wick en mitad de la celebración, el regreso de Metal Gear Solid 4 por allá y terminar de forma apoteósica con esos anuncios de Sony Santa Monica y God of War, fueron suficientes para que el resto del evento no nos pareciera malo. Porque la clave está en la ilusión... un ente no palpable, pero que nos mantiene vivos.
En la industria actual, los grandes desarrollos llevan entre cinco y siete años (aunque hay quienes lo superan), por lo que el espacio para esas sorpresas que marcaban los eventos de antaño se han acabado. No vamos a tener sorpresa por parte de Naughty Dog, por ejemplo, hasta que no pasen varios años y finalicen el desarrollo de Intergalactic: The Heretic Prophet, al igual que tras la sorpresa de Sony Santa Monica y su trabajo con los remakes de los tres primeros God of War, no volveremos a tener más sorpresas por su parte en muchos años (o quizás una sí). Por eso hay que saber distribuirlas a lo largo del año y, sobre todo, tener un as bajo la manga guardado para cada evento.
En este último State of Play se fue más allá, y puesto que no teníamos imágenes de esos remakes de God of War (porque se encuentra en un estado muy temprano de desarrollo), se nos sorprendió a lo grande con el lanzamiento sorpresa de God of War: Sons of Sparta. De esta forma, cuando sí que puedan enseñar un primer tráiler de esos remakes, ya tendrán el hueco de esa "sorpresa final" disponible, porque es importante que el evento termine por todo lo alto, y es un error que PlayStation estaba cometiendo de forma frecuente desde hace mucho tiempo: terminar con Marvel Tokon o con Marathon no va a dejar contento al público masivo.
Las expectativas de los jugadores siempre son máximas, incluso cuando no se basan en ninguna posibilidad real. Cada vez que se produce el anuncio de un nuevo State of Play, surgen los deseos y los "rumores" acerca de desarrollos impensables. No se pueden cumplir tales expectativas, pero dar "algo" importante en cada evento es lo suyo.
Todos estos ingredientes, al final, sirven para un propósito mayor: percibir que tener una PS5 en casa ahora mismo es una bendición. La ilusión de la que hablaba. No sólo tienes la llegada inminente de grandes juegos third party como Resident Evil Requiem y first party como Saros (ambos presentes en el State of Play), sino que también das motivos para que merezca la pena en el medio y el largo plazo, con anuncios como los de God of War.
Y este debería ser el propósito de todos los eventos de videojuegos: que tus usuarios terminen felices e ilusionados de tener tu consola, no de que tengas un escaparate "gratuito" donde mostrar aquellos proyectos que no sabes vender de otra manera. Creo que juegos como Marathon no resultan del todo interesantes para una gran parte del público, pero en eventos como el de ayer, hasta el jugador comprende que deben estar presentes durante un tiempo... porque el resto merece la pena.
Ojalá no se quede en una simple anécdota y este State of Play marque el camino a seguir, no sólo para PlayStation, sino para el resto de grandes marcas de la industria. Es difícil tener listo un gran anuncio de uno de tus mejores estudios en cada evento, pero hay que cumplir con una serie de expectativas... de lo contrario, no lo celebres, ya que las ganas de los jugadores de ver algo interesante terminarán jugando en tu contra. Ojalá 2026 marque un año con menos eventos, quizás, pero más jugosos.
CONTENIDO RELACIONADO
Los rumores eran ciertos y ya está disponible la nueva actualización de Kingdom Come: Deliverance para PS5 y Xbox Series X/S.
Konami ha confirmado cómo de grande será el juego y confirma que este no será un spin-off más pequeño de lo habitual
El juego se aleja de Japón y Estados Unidos para ofrecer otro setting diferente y crear así una entrega única de Silent Hill
El equipo confirma que el desarrollo de los remakes de God of War acaba de arrancar y que todavía queda un largo camino hasta verlos en PS5
El estudio sorprendió durante el reciente State of Play con varios proyectos, pero aún se estaría guardando otro as bajo la manga
Se han desvelado los ganadores de la 29ª edición de los DICE Awards, con Expedition 33 como gran protagonista.
El prometedor juego de acción y aventura de Eclipse Glow Games nos deja ver a su protagonista Gwendolyn en una situación muy diferente
Muchos jugadores dan por hecho que saldrá en PS4, pero la realidad podría sorprenderte
La icónica mecánica opcional de los juegos originales podría desaparecer en esta nueva versión para adaptarse a los nuevos tiempos
El evento de PlayStation contó con la presencia de uno de sus personajes más míticos, pero no de la forma en la que nos hubiera gustado a muchos
Konami ha mostrado un primer gameplay del juego dentro del State of Play del 12 de febrero
El próximo proyecto de Bungie, padres de Destiny, tendrá un fin de semana de prueba gratuito en PS5, Xbox Series X/S y PC.