Análisis Danganronpa 1.2 Reload

PlayStation 4 PlayStation Vita
 

Cuando alguien no enterado en la materia quiere iniciarse en el mundo de las llamadas visual novel, hay varios títulos que se recomiendan para entender ese mundo y, si aún cabe más, descubrir juegos que a la par de entretenidos tienen su atractivo personal. Si sumamos ingredientes como la cultura japonesa —prácticamente inevitable en este tipo de juegos—, lo macabro y lo misterioso, la saga que probablemente llegará a nuestros oídos es Danganronpa y sus dos primeras partes como elemento principal.

Si bien su lanzamiento en PSP estuvo enfocado en Japón y no salió de allí, con la PSVita y más tarde en PC, pudimos disfrutar de las dos primeras aventuras por separado. En esta ocasión Danganronpa 1.2 Reload llega a PlayStation 4 y PSVita para enseñarnos los misterios que esconde la Hope Peak’s Academy tras de sí.

La academia de los horrores

Como cabe de esperar en una colección de este calibre, los dos juegos se basan prácticamente en la lectura entre líneas, en el guion que se nos construye a medida que vamos conociendo los entresijos de la Hope Peak’s Academy. Para entrar en el meollo de la cuestión y saber un poco de la historia, necesitamos saber que ambos Danganronpa se apoyan en una idea clara: juntar a todos los estudiantes con habilidades especiales en un mismo territorio. Hasta aquí la propuesta parece sencilla y con bastante lógica para unos estudiantes que quieren seguir desarrollando sus habilidades personales dentro de una escuela especializada. Horas más tarde y por causas que ellos mismos desconocen, se dan cuenta de que se encuentran en un lugar donde están siendo vigilados en todo momento y la única forma de escapar de allí es ser el último superviviente en un entorno hostil: la única forma de escapar es matar a alguno de nuestros compañeros y no ser descubiertos. Llegados a este punto el juego nos otorgará más libertad para movernos por su mapa e interactuar con nuestros compañeros en busca de una salvación. Esto último tiene un ligero cambio en la segunda entrega, donde la libertad para movernos por el mapa está disponible de forma más prematura, casi desde el inicio de la historia en la que nos sitúa.

Detrás de todo este argumento cruel, mezquino y mortal, se esconde Monokuma, el director de la academia. Detrás de su fachada de oso de peluche se esconde un tirano que se divierte haciendo sufrir a los demás y perturbando su aparente felicidad. Esa perturbación de la felicidad es especialmente palpable en Danganronpa 2: Goodbye Despair donde por causas del guion observaremos hasta qué punto puede llegar la maldad de Monokuma.

Debido a los problemas causados por el antagonista de la saga el juego va dando giros de guion sorprendentes que, si bien en el primero son un poco más predecibles, en el segundo guardan tras de sí un halo de misterio que causa en nosotros una sensación de sorpresa. A pesar de ese pequeño detalle superlativo que tiene Danganronpa 2: Goodbye Despair ante Danganronpa: Trigger Happy Havoc, ambos se basan en la idea simple de escoger una víctima, resolver el misterio hablando y recopilando pistas ocultas en el atrezzo de los escenarios para finalmente someter al jugador a los juicios. Llegados a este punto es cuando podemos disfrutar de un ambiente mucho más interactivo y donde no todo consiste en dar a dos botones que nos permitan investigar o hablar con alguien.

Los juicios es el momento final, aquel donde nos toca decidir junto a nuestros compañeros quién es el asesino bajo la atenta mirada de Monokuma. El acierto supondrá un cruel y mortal castigo para el asesino o un castigo de las mismas proporciones para aquellos que se equivoquen en su planteamiento. La interacción en la que se basan estos juicios es en minijuegos donde deberemos rebatir las acusaciones erróneas que vayan saliendo a la palestra. La decisión en tiempo récord, la agilidad, o la coordinación serán determinantes para decidir el destino del caso. En el propio juicio encontramos momentos donde tenemos que rebatir las declaraciones de algún personaje a través de una bala que dispararemos cuando la frase errónea salga a la luz, o coordinación para apretar un botón en momentos clave que aparezcan en pantalla. En Danganronpa 2: Goodbye Despair nos encontraremos con nuevos minijuegos, algunos de ellos tan curiosos como el snowboard de estética vectorial en el que se nos plantearán varios caminos y deberemos decidir cuál tomar según la situación en la que esté el caso.

Es en los mismos donde se encuentra uno de los mayores problemas a nivel de conjunto en la saga Danganronpa: su localización, que sólo incluye el inglés y el japonés como idiomas. Durante la historia no será un problema leer lentamente, tomarnos nuestro tiempo para traducir aquello que vaya saliendo a la luz, pero en los juicios el tiempo aprieta y algunos minijuegos necesitan la lectura entre líneas y rapidez a la hora de hacer una lectura. Esto supone un problema para aquellos que no tengan un nivel más o menos fluido en el idioma anglosajón y prácticamente impediría su correcto manejo.

El concepto de jugabilidad está bien planteado en ambos títulos de la saga, y funciona a las mil maravillas. Con un aire en el que se respira un aroma a caballo entre Diez Negritos de Agatha Christie y Battle Royale de Koushun Takami, en todo momento se nos incluye en una historia atractiva en la que apenas hay altibajos y donde estamos pegados a la pantalla. La saga Danganronpa es de las típicas que te deja pensando tras una sesión de juego, de esas de las que te engancha y no te permite olvidarte del planteamiento hasta que acabas. Para colmo añade un personaje tan peculiar como Monokuma, que desde un primer momento se gradúa como una máquina de matar y un villano muy característico, de esos que no se olvidan con facilidad. Aun así, esto no sorprende cuando nos topamos ante un videojuego que muestra tantas formas de ser en sus personajes: el malote, el sabelotodo, una idol japonesa, un cocinero un tanto peculiar o el optimismo personalizado.

Dos títulos imprescindibles

Danganronpa 1.2 Reload es una oportunidad fantástica de sumergirse en un universo rico en historia y absorbente en jugabilidad. Ambos títulos son de ese tipo de experiencias de las que no se olvidan, aquellas que permanecen en el recuerdo por su fantástica trama, sus característicos personajes o un antagonista que perfectamente puede pasar al Olimpo de los villanos favoritos de un jugador cualquiera.


Positivo

  • La trama en ambos juegos está a un gran nivel
  • Prácticamente no tiene ni un altibajo en su planteamiento
  • Sus personajes son variopintos en la personalidad
  • Monokuma: un auténtico antagonista que recordarás siempre
  • Dos títulos entretenidos y con una duración considerable

Negativo

  • El estar traducido solo al inglés y al japonés puede dificultar el acceso a algunos jugadores
  • El inicio en ambos juegos es tal vez un poco lento y pesado
8.5

Muy bueno

Política de puntuación

Conecta el escribir sobre videojuegos con la ingesta de Doritos. Reside en Madrid rodeado de gatos.
 
X