Análisis Travis Strikes Again: No More Heroes

Nintendo Switch
 

La saga No More Heroes siempre se mantuvo en la memoria de aquellos jugadores que disfrutaron de las aventuras de Travis Touchdown y su particular estilo para manejar el humor, romper la cuarta pared y otorgar una dosis de acción sin parangón, de calidad suprema.

De vuelta a las andadas, golpeando de nuevo como bien reza el título, Travis Touchdown vuelve para otorgarnos una dosis de humor inteligente por momentos, por otros absurdo, pero siempre con la originalidad por bandera.

De vuelta a los golpes

Han pasado nada más y nada menos que ocho años desde que disfrutamos de la última entrega de la saga No More Heroes y se debe reconocer que las ganas por volver a hincarle el diente a una de las obras más laureadas del siempre innovador Suda51 eran enormes. Aunque se nos presente como una especie de spinoff con un presupuesto mucho más modesto que las anteriores entregas de la saga, si hay algo que caracteriza el enganche, el disfrute, la conexión entre jugador y juego, eso es sin lugar a dudas la originalidad y el maestro nipón ha vuelto a hacerlo.

Travis Strikes Again: No More Heroes confecciona un título donde la esencia indie resalta desde el primer momento. En esta nueva aventura de Travis Touchdown, él y el ya conocido Bad Man se disponen a enfrentarse en una pelea por cuestiones del pasado explicadas en juegos anteriores cuando a raíz de una causa son transportados en la consola de nuestro protagonista. La premisa, cuanto menos original, lleva a que nuestro objetivo sea pasarnos los diferentes juegos que se nos otorgarán en nuestra partida y los cuales podremos obtener a través de una aventura conversacional bastante atractiva; eso sí, se limita a pulsar un botón y a disfrutar de las peripecias que pasa Travis hasta conseguir una especie de bolas—clara referencia a Dragon Ball—que harán las veces de cartuchos.

A raíz de esa historia, se nos presenta clara la praxis que pretende seguir Travis Strikes Again: No More Heroes:  ofrecer a los jugadores variedad  y diversión en un mismo título, con toda la esencia de un No More Heroes.

Uno puede mantenerse previsor, temeroso de que la esencia se pierda debido a la bajada de presupuesto que se nos presenta para el título, pero ya con disfrutar de sus dos primeros mundos, nos damos cuenta de que esos temores desaparecen. La acción sigue prevaleciendo por encima de las mecánicas innovadoras que se nos presentan puntualmente a lo largo del título. Es cierto que la mayoría de la colección de minijuegos con los que nos topamos en nuestra aventura llevan consigo la etiqueta hack & slash, pero no podemos dejar pasar por alto esos pequeños toques que añade Suda51 para que cada título encontrado dentro del videojuego, sea totalmente distinto.

Los problemas a espadazos siempre son la mejor solución, Suda lo sabe, pero hay pequeños atractivos en cada mundo que nos ofrece la sensación de estar cambiando de tono de juego. El cambio de una cámara, las mecánicas utilizadas—dando inclusión a pequeños puzles, por ejemplo—son uno de los principales atractivos cuando nos ponemos a los mandos de un título que en todo momento engancha, ya no solo por su jugabilidad si no también por algo que puede pasar desapercibido, pero que sin embargo, llama mucho la atención si nos fijamos: la carga de filosofía que posee la historia.

En todo momento podemos disfrutar de un juego que, aunque se torne en momentos como un título que aporte diversión, comedia y acción, en otros momentos ofrece momentos para el recuerdo con conversaciones que son un verdadero deleite. Ya sea a través de algunas de las frases que nos sueltan bajo el título de “últimas palabras del abuelo” o, especialmente, en las conversaciones que Travis tiene con los enemigos finales de cada minijuego, podemos observar esa madurez. Travis Strikes Again: No More Heroes no tiene miedo alguno en hablar de la venganza de forma seria, de hablar de cómo se aprecia la alegría cuando se ha conocido el sufrimiento y de cómo a veces tienes que enfrentarte a tus propios demonios para resolver los problemas.

Sí, es cierto que Travis Strikes Again: No More Heroes posee un tono desenfadado, que te hace reírte a carcajada limpia en alguna ocasión. Es verdad que posee un estilo de juego muy particular, trasladado en su máximo exponente en, por ejemplo, las carreras de motos que ya os explicamos en el avance. Pero debo reconocer que, si algo me ha impactado de esta entrega, es esa profesionalidad que tiene para ponerse filosófico en su historia, para otorgar un trasfondo tan rico en contenido sin necesitarlo siquiera, y sin que sea clave para entender el juego y que guste; es totalmente prescindible sí, pero sería una pena que se pasaran por alto la cantidad de diálogos inteligentes que nos podemos encontrar en las aventuras conversacionales o en cualquier momento del título. Un auténtico diez en este aspecto.

Ahora bien, no todo es alegría y cosas positivas en este título. Mientras se poseen unas ideas geniales, totalmente creadas a partir de la mente de un genio que, en muchas ocasiones, te acaba rompiendo los planes de lo que creías que podías ver, hay algo en Travis Strikes Again: No More Heroes que no termina de casar y eso es, por momentos, su jugabilidad. Hay ocasiones en las que la pantalla se torna de forma isométrica; en esos momentos, especialmente visibles en el tercer minijuego del título, acabamos por experimentar problemas con el control de Travis, haciéndose un poco tosca la manera de manejar al personaje. Por suerte, no acaba de convertirse en un problema demasiado grande, pero sí es molesto y se podría haber pulido con un último vistazo. Por otro lado, hay ocasiones en los que ciertos minijuegos se hacen un poco complicados en su mecánica debido a los controles asignados para los mismos, pero, aunque sea una cuestión de práctica y de maña, no hubiera estado de más un control mucho más intuitivo y sencillo, más justo.

Conclusiones

Travis Strikes Again: No More Heroes es un título que devuelve toda la esencia de la saga a lo más aférrimos de la misma, pero, por supuesto, también hace que mucha gente pueda interesarse por la misma.

Es un título distinto en esencia, más cercano al terreno indie pero que no abandona su faceta de sorprender con algo fresco, nuevo, que enganche, divierta e incluso, como ya he comentado, nos haga reflexionar en más de una ocasión a través de sus líneas de texto. Tal vez no sea el mejor juego de la saga, pero se puede y se debe afirmar que merece la pena pasearnos con Travis por esta nueva creación de Suda51. Esperando desde ya un No More Heroes 3.


Positivo

  • Originalidad al estilo Suda51
  • Divertido, variado y con capacidad de enganche
  • La carga filosófica en su historia

Negativo

  • El control se hace tosco en algunas ocasiones
8

Muy bueno

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