Todo el mundo recuerda el descalabro que fue el anime de "The Promised Neverland": después de una primera temporada muy exitosa, el anime regresó con una segunda temporada que destruía por completo la historia, algo que hacía sobre todo por medio de la omisión de una gran parte de su contenido.
Ahora, se teme que con "Kaguya-sama: Love is War" pueda ocurrir exactamente lo mismo, y el temor es todavía mayor considerando que hasta hace unos años hablábamos de una de las IPs que mejor huella había dejado en toda la historia del sector. Y la duda es, ¿realmente hay motivos para tanto miedo con el final?
Para quien no haya escuchado cuál es el problema con el final del anime de "Kaguya-sama: Love is War", todo se remite a la siguiente decisión en torno a la adaptación televisiva: que la conclusión del anime se hará por medio de una historia completamente original.
Si bien es cierto que la historia en cuestión correrá a cargo de Aka Akasaka, lo que contaremos será con un cierre exclusivo para el anime que no tendrá en cuenta cómo se cerró el manga por su cuenta. Y eso lógicamente plantea una serie de pros y contras muy obvios para los espectadores.
Aunque pueda sonar con voz alarmante, no todo debe ser necesariamente negativo con la decisión que se ha tomado. Pero la duda reside en si los pros de una decisión de esta magnitud pesan más que los contras que derivan de ella.
Empezando por lo bueno, queda la obviedad de que tendremos a Aka Akasaka creando una historia que absolutamente nadie ha visto antes de "Kaguya-sama: Love is War". Y lógicamente, que un autor vuelva a su trabajo de mayor éxito siempre es positivo, más en este caso que el final está tan cerca.
Esto quiere decir que la película por el final de "Kaguya-sama: Love is War" cuenta con un atractivo máximo para los lectores de manga. Aquellos que ya han consumido la historia original tienen un claro incentivo al encontrarse un contenido que será novedoso hasta para ellos. Pero por otro lado... esa es la parte negativa justamente para los que ven solo el anime.
Antes de que se anunciara la película por el final del anime de "Kaguya-sama: Love is War", los espectadores ya se estaban resintiendo de algo que no gusta: contenido omitido. Tal y como ocurriera con "The Promised Neverland", multitud de partes del manga quedaron sin adaptación en el anime de "Kaguya-sama: Love is War", y hablamos de decenas de capítulos.
Esto quiere decir que con el final original como película de anime, aquellos que solamente vieran la serie de televisión literalmente no accederán jamás a cómo Aka Akasaka diseñó el final de la historia. Es decir, mientras que para los lectores de manga supone una oportunidad, para los espectadores de anime implica una negación mayúscula de conocer lo que fue la verdadera "Kaguya-sama: Love is War" en sus compases finales.
¿Podemos seguir hablando entonces de una adaptación como tal o estamos ante una reinterpretación? ¿Cuál es el motivo de que durante decenas de episodios se hiciera un trabajo mayormente fiel respecto al manga y que de repente la resolución se encuentre con este giro radical? En lo que estaba siendo un paseo agradable en coche, esto se siente como un volantazo desproporcionado.
Lo cierto es que es un escenario realmente difícil de leer. Si bien no se pueden sacar conclusiones hasta que no se haya emitido la película final de "Kaguya-sama: Love is War", existe la innegable realidad de que se va a omitir una cantidad inmensa de contenido que ahora solo será accesible mediante la lectura del manga.
A pesar de que se entiende y agradece la intención de darle un soplo de aire fresco a la versión anime, quizá la solución más acertada hubiera sido de llevar a cabo este movimiento una vez que el anime estuviera ya completo. Porque la pregunta ya no es si el final será distinto, sino si el anime de "Kaguya-sama: Love is War" seguirá siendo recordado como una gran adaptación… o como una oportunidad perdida.
NOTICIAS RELACIONADAS