Las historias sobre las pésimas condiciones laborales de muchos empleados de la industria del anime no son precisamente poco conocidas, y estas circunstancias se dan tanto en forma de horarios de trabajo completamente salvajes hasta sueldos simplemente no representativos de la función que desempeñan. Con todos estos relatos ganando peso con el paso del tiempo, era solo cuestión de tiempo que surgiera un informe que llegara a buscar una reforma desde el gobierno japonés en la realidad que se vive para con el sector del anime.
Ha sido la firma Japan Research Institute la que ha presentado un informe fascinante analizando al detalle todas las partes problemáticas sobre cómo se gestiona la industria del anime a día de hoy, y AnimeHunch el medio que nos lo ha acercado a Occidente. Yo, por mi parte, os voy a destacar lo MÁS RELEVANTE de un análisis bastante denso.
Para comenzar, el análisis arranca con lo que es una realidad: en los últimos 10 años, el mercado internacional de anime ha crecido 6 veces por las 1.3 veces del crecimiento nacional. ¿Qué ideas ha generado esto?
Es en este punto en el que entran los otros dos apartados clave del análisis, y es que obviamente es imposible aumentar la capacidad de producción de anime por la demanada internacional, ofreciendo a su vez trabajos de calidad (que es lo que se busca), cuando el sector se encuentra limitado por las condiciones que recibe a día de hoy.
El análisis cuenta con una gran cantidad de datos demoledores sobre las condiciones individuales de los trabajadores del anime. Estos son los más llamativos:
Otro aspecto mencionado de relevancia es que se debería fomentar que dentro de los propios estudios se realizaran cursos o programas temporales para realmente enseñar cómo es trabajar en la industria del anime. A día de hoy muchos trabajadores son simplemente animadores que aprenden por su cuenta pero que desconocen por completo labores de producción, dirección y demás elementos clave en el conjunto de un proyecto.
Obviamente, es entendible ponerse siempre del lado de los animadores porque al fin y al cabo lo merecen por el trabajo que realizan. Pero la realidad es que las malas condiciones que estos reciben son en realidad un reflejo del pésimo respaldo económico que reciben los estudios de anime por lo general. En este sentido, ahí van otros datos que son realmente muy reveladores:
Obviamente no hay que quitar parte de culpa a una empresa como MAPPA por la gestión que hace de sus empleados, pero estos ya revelaron en su momento que a pesar de trabajar en franquicias como "Jujutsu Kaisen" y "Chainsaw Man", el dinero que obtienen de ellas simplemente no es suficiente. Y no, ha quedado demostrado que no es una excusa, sino una realidad. Es decir, a menos que realmente se cambie por completo la realidad de los porcentajes económicos actuales de los que vive el sector, es más fácil que la industria del anime se acabe marchitando más rápido de lo que acabe por florecer del todo.
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