Colabora

Crítica El silencio del pantano: cuando el final desdibuja todos los aciertos

Fichas
Noticias
CRÍTICA

Crítica El silencio del pantano: cuando el final desdibuja todos los aciertos

La trama se pierde una vez abandona el retrato psicológico del protagonista

Publicado el 1
  • Fecha de estreno: 22/4/2020
  • Género: Thriller.
  • Productora: Zeta Cinema / Televisión Española (TVE) / Netflix / TV3
  • Distribuidora: Netflix
  • Director: Marc Vigil
  • Guionista: Sara Antuña, Carlos de Pando (Novela: Juanjo Braulio)

El cine negro es un tipo de película que nos presenta una sociedad violenta, cínica y corrupta que amenaza no solo al protagonista de la película, también al resto de personajes. Tenemos grandes ejemplos actuales de producciones bajo este género, y centrándonos en España, no podemos dejar de hablar de Que Dios nos pedone o Tarde para la ira, dos largometrajes que redefinieron el término 'thriller' (muy vinculado con el cine negro) y que triunfaron entre el público y la crítica.

Desde entonces, películas modestas han buceado en lo más oscuro de la sociedad española para ofrecernos historias deprimentes y depresivas como la que nos trae El silencio del pantano, el debut cinematográfico del genial realizador televisivo Marc Vigil (Malaka o El Ministerio del Tiempo) que, si bien él logra hacer correctamente su trabajo, parte de un guion un tanto errático que no sabe jugar a dos bandas, algo necesario partiendo de la novela homónima en la que se basa.

Cuando 'Q' no interesa por la fuerza de Falconetti

Partimos de la base de que El silencio del pantano es bastante correcta, pero que no dispone de la fuerza necesaria para ir más allá: cuando una película se centra en la historia de dos personajes, pero intentas por todos los medios que el público comprenda a la perfección a solo uno de ellos, estás escogiendo un punto de vista que, en este caso, no funciona. Los primeros 20 minutos estamos observando cómo Q, un conocido escritor de novela negra, logra impregnar a sus libros de la realidad que tanto gusta a sus lectores: se convierte en un perverso asesino que deseamos saber lo que oculta.

Pero el guion falla a la hora introducirse en la mente del autor: sus largos monólogos en 'off' simplemente son palabras vacías que nos relatan mediante sus textos lo que vamos viendo en pantalla. Si bien al final se descubre una especie de redención, y entre medias una relación con un chico que parece haber sido su pareja durante algún tiempo, solo nos quedan conjeturas si queremos saber por qué Q usa este método poco ético de obtener historias. ¿Está frustrado por no tener la calidad deseada? ¿Es una especie de vengador justiciero que le da un final a sus presas en forma de páginas en una novela? ¿Quiénes han sido sus anteriores víctimas?

El máximo error de la película, y quizás sea un fallo que provenga del libro en que se basa, es trasladar la mitad del protagonismo a Falconetti, un 'antihéroe' bien dibujado aunque bastante arquetípico, que además gracias a un loable Nacho Fresneda nos traslada a la cultura más kinki. Este personaje, junto a las contadas apariciones del personaje de Carmina Barrios, provoca en el espectador un interés mucho mayor por la historia de la corrupción que rodea a esta atípica familia que por la mente de Q, que al fin y al cabo simplemente es un escritor-asesino que ha dado con la víctima inadecuada y se ve salpicado por un entramado de negocios turbos.

Un final aún más agridulce

¿Por qué los responsables de El silencio del pantano han prefiero optar por un final abierto? ¿Por qué los últimos 20 minutos son un ir y venir de situaciones, cuanto menos casuales, en las que los personajes actúan por qué así ocurre en el guion? Coherencia es lo que falta en una película que también desaprovecha la ambientación magnífica en la Albufera valenciana: si en El Embarcadero fue un personaje más, en esta crítica de El silencio del pantano adelantamos que la zona de arrozales más grande de Europa no deja de ser un atrezzo más que, además, no exhibe su auténtica belleza.

Ni Marc Vigil, que demuestra saber trasladarse del formato televisivo al cinematográfico con acierto, puede salvar una película de la quema. Ni un ritmo ágil en su primera mitad salva a un largometraje que termina resultando tedioso, y que lejos de ser consciente de que en hora y media no se puede tratar a dos personajes por igual queriendo hacer introspección psicológica, nos presenta una historia que se nos antoja inacabada y, en ciertos momentos, incluso falsa. Ojalá todo el metraje hubiera apostado por escenas tan necesarias como la inicial que transcurre en un taxi, una secuencia de las pocas que nos presenta al verdadero Q.


El silencio del pantano

Puntuación Areajugones:
Suspenso
Valorar esta película
1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (Ninguna valoración todavía)
Cargando...

Ni un ritmo ágil en su primera mitad salva a un largometraje que termina resultando tedioso, y que lejos de ser consciente de que en hora y media no se puede tratar a dos personajes por igual queriendo hacer introspección psicológica, nos presenta una historia que se nos antoja inacabada y, en ciertos momentos, incluso falsa.

  • El ritmo ágil de la primera mitad
  • El trabajo como director de Marc Vigil y el papel de Nacho Fresneda
  • No se profundiza en Q ni en sus motivaciones
  • Una segunda mitad vacía y nada entretenida
  • Un guion deficiente que parece inacabado

Política de puntuación

Etiquetado en :

El Silencio del Pantano

Redactado por:

Amante de los videojuegos y del cine. Quizás The Legend of Zelda y Final Fantasy ocupen un lugar más alto en mi corazón que otros, pero amo a todos los que me divierten por igual.