Seguro que si ya has visto 'Hamnet', o bien leíste la novela de Maggie O'Farrell en la que se basa la nueva película de Chloe Zhao, es probable que te haya pasado lo mismo que a muchos otros: acabaste con la sensación de que la verdadera protagonista no es Shakespeare, ni siquiera su hijo, sino ella. Agnes. O Anne. Porque sí, desde el nombre empieza un misterio que no es fácil de aclarar.
'Hamnet', protagonizada por Jessie Buckley y Paul Mescal, convierte a la esposa de Shakespeare en una figura poderosa, intuitiva, casi mística: una mujer que entiende de hierbas, presiente el futuro y vive el el duelo por la muerte de su hijo de una forma devastadora. El problema es que no sabemos casi nada de la mujer real que fue. Y cuando digo "casi nada", es casi nada de verdad.
Durante siglos, la historia la ha llamado Anne Hathaway (como la actriz de 'El diablo viste de Prada'), pero hay un detalle que lo complica todo: en el testamento de su padre aparece como Agnes. Y lo más sorprendente es que solo ocurre en ese documento. En todos los demás que se han ido recopilando, se lee Anne.
¿Se trata de un error? ¿De un apodo familiar? ¿Dos nombres intercambiables como era habitual en la época? Nadie lo sabe. Maggie O'Farrell decidió llamarla Agnes en su novela como una manera de devolverle identidad propia y no solo ser "la esposa de William Shakespeare". Pero el misterio sigue ahí, está claro.
Durante muchos años, la narrativa dominante fue bastante cruel con ella: Anne era la campesina analfabeta que 'atrapó' a Shakespeare con un embarazo, él se casó enfadado y huyó a Londres en cuanto pudo para escribir teatro y olvidarse por completo de su familia.
¿El problema? No hay pruebas de eso. Ninguna.
Sabemos que se casaron en 1582, que ella era ocho años mayor y que estaba embarazada de su primera hija. Tres años después nacieron gemelos: Judith y Hamnet. Hasta ahí, hechos que se han comprobado. Todo lo demás son interpretaciones que se repitieron una y otra vez hasta que se transformaron en verdad.
Hoy en día, muchos historiadores coinciden en que esa imagen de Anne como una carga para el autor es más un prejuicio contemporáneo que un hecho histórico que se pueda constatar.
Otra gran pregunta sin respuesta. No hay cartas escritas por ella, ni firmas que lo confirmen. Durante mucho tiempo se asumió que no sabía leer. Pero ojo: eso no significa que no fuera inteligente, activa o influyente. En la Inglaterra del siglo XVI, muchísimas mujeres dirigían negocios familiares, elaboraban cerveza, comerciaban, cultivaban plantas medicinales y gestionaban hogares complejos. No necesitaban escribir sonetos para ser clave en la vida cotidiana.
'Hamnet' toma esa idea y la lleva más lejos: convierte a Agnes en una mujer profundamente conectada con la naturaleza y el conocimiento tradicional. ¿Es real? No lo sabemos. ¿Es imposible? Para nada.
Y llegamos a la tragedia que marcó un antes y un después en la vida de los protagonistas de esta historia: en 1596, Hamnet murió cuando tenía tan solo 11 años. Se cree que debido a la peste. Shakespeare estaba en Londres y es muy probable que no llegara a tiempo al funeral. Cuatro años después escribió 'Hamlet'.
¿Casualidad? Una vez más, nadie puede afirmarlo, pero es imposible no pensar que todo está conectado. El nombre, la obsesión con la muerte, los fantasmas, el duelo... 'Hamnet', la película, propone algo mucho más íntimo: la obra de teatro fue una forma de procesar una pérdida que destrozó a la familia. Y como no, Agnes es la protagonista. Aunque no podemos afirmar nada de ella con rotundidad.
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