La noche de Halloween fue una sorpresa muy agradable para los amantes del terror, aunque en lo personal, creo que se quedó un poco por debajo de mis expectativas. No la considero revolucionaria, y solo llegó en el momento adecuado, con un director a la altura (David Gordon Green, enhorabuena, porque el mérito es tuyo) y con ganas de volver al relato original. Vamos, que se jugó con la nostalgia. Pero me he quedado sorprendido al ver que Halloween Kills, su secuela, parece ser mucho más ambiciosa y promete ir más allá.
Solo espero que Halloween Kills sea más atrevida que La noche de Halloween y no se convierta en un slasher más, sobre todo cuando llevamos años con un género más que trillado, con La calle del terror diciéndonos hola desde Netflix. El avance, por ahora, me ha conquistado.
NOTICIAS RELACIONADAS