Análisis OVERKILL’s The Walking Dead

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El apocalipsis zombi es uno de esos escenarios que la cultura popular ha explotado sin medida, proponiendo infinitos universos de toda índole en libros, películas, series y, cómo no, videojuegos. Sin embargo, si hay un nombre que destaque entre todo ese mar de muertos vivientes es el de The Walking Dead, una serie de cómics adaptados al formato televisivo con un éxito apabullante que, pese a la pobre acogida de las últimas temporadas, sigue contando con miles de fans alrededor del mundo. Y bajo esta marca de fama mundial llega el nuevo videojuego de OVERKILL, creadores de la saga Payday.

Un universo lleno de tonos grises a nivel moral con The Walking Dead, miles de ideas a explotar en un shooter cargado de muertos vivientes y el talento tras Payday se mezclan detrás de este nuevo shooter que prometía mucho. Pero, ¿se materializan estas promesas en un buen videojuego o se quedan en eso, en un mero sueño inalcanzable? La respuesta, ya os adelantamos, es por desgracia la segunda opción. Pero no vayamos demasiado rápido y expliquemos dónde está el problema.

Muy lejos de The Walking Dead

Cuando entramos a disfrutar de OVERKILL’s The Walking Dead lo primero que destaca es que, pese a que es la conocida marca lo que pone título al juego, el universo de The Walking Dead se ha dejado de lado absolutamente. The Walking Dead es poco más que un reclamo publicitario dentro de esta obra. Nos encontramos ante un apocalipsis zombi completamente genérico, en el que los personajes carecen de carisma y la historia no cumple ni siquiera como una excusa para ponernos a pegar tiros.

En OVERKILL’s The Walking Dead encarnamos a cuatro personajes diferentes que deciden montar un campamento para supervivientes del apocalipsis en medio de Washington DC, haciendo frente a los peligros que eso conlleva. Tendremos que encargarnos de mantener a raya, no solo a las infinitas hordas de muertos vivientes, sino también a la Familia, un grupo paramilitar formado por supervivientes que nos complica la vida todo lo posible.

El punto de partida tal vez no tenga mala pinta, pero la ejecución es simplemente horrible. La historia es el hilo conductor que nos lleva de una misión a otra y, a nivel narrativo, no tiene ni pies ni cabeza. Lo absurdo y lo surrealista se encuentran en una historia en la que un grupo de cuatro personas deciden hacer frente a centenares de soldados armados hasta los dientes y miles de muertos vivientes que con un solo mordisco resultan letales para, agarraos, conseguir un puñado de chatarra. Y por si fuera poco, nuestros personajes parece que hacen un amago de tener un trasfondo que se queda en eso, un simple amago. Los cuatro protagonistas resultan más planos que una tabla de planchar y las interacciones entre ellos son poco más que deficientes.

Al menos, el videojuego no se recrea en estas excusas absurdas y la narrativa queda relegada a un segundo plano, dejándose ver tan solo a través de escenas previas a cada misión que, por suerte, podemos saltar en cualquier momento para dejar paso al apartado jugable.

Buenas ideas, mala ejecución

Las propuestas en el apartado jugable de OVERKILL’s The Walking Dead no son en absoluto malas, y la idea es bastante atractiva en el papel. Un shooter cooperativo con toques tácticos que nos obligan a cooperar con el resto de jugadores para completar las misiones. Suena bien, ¿verdad? Pues la realidad es, desgraciadamente, muy diferente.

OVERKILL’s The Walking Dead propone una serie de misiones diferenciadas. A través de un mapa podemos elegir la que queremos realizar, de forma que vamos desbloqueando más pero siempre podemos volver atrás y repetir alguna de las que hemos completado con mayor dificultad o simplemente para conseguir algunos extras. El diseño de estas misiones, de primeras, resulta relativamente convincente, ofreciendo un mapeado con diferentes rutas que permiten aproximaciones distintas hacia el objetivo e intercalando todo con pequeños puzles basados en la exploración.

El problema viene cuando vamos avanzando en la historia y nos damos cuenta de que esto es todo. Las misiones no tienen variedad de ningún tipo y, si bien es cierto que el mapeado de cada una de las misiones es diferente, todas ellas tienen el mismo diseño y estructura. Además, pese a que existen rutas que permiten jugar de forma más agresiva, el videojuego solo insta la aproximación más sigilosa y penaliza ir de frente de forma severa a pesar de que es algo que claramente permite. Los puzles, por su lado, acaban resultando absurdamente repetitivos, tediosos y frustrantes debido a la ingente cantidad de zombis que no dejan de aparecer en ningún momento.

Uno de los pocos puntos positivos del videojuego lo encontramos cuando somos capaces de reunir un grupo de cuatro amigos con los que jugar. Es en ese punto cuando, tratando de actuar con sigilo, evitando alarmar a los zombis y destruyendo a La Familia antes de que se percaten siquiera de nuestra presencia, nos damos cuenta de cuáles eran las intenciones de OVERKILL con The Walking Dead. Sin embargo, si no tenemos a este grupo de amigos, es probable que se nos empareje con jugadores, que la comunicación sea nula y que la misión se convierta en un caos que acabe en fracaso. O lo que es peor, que por problemas con el matchmaking ni siquiera encuentre con quién jugar.

A pesar de que es posible jugar solo todas las misiones de OVERKILL’s The Walking Dead, la dificultad es absurdamente alta. El juego no se adapta al tamaño del grupo y, si ya es una obra relativamente difícil en grupos de cuatro (sobre todo por una curva de dificultad muy poco consistente y con picos muy acentuados), se convierte en algo prácticamente imposible cuando jugamos solos.

Dentro del apartado jugable hay otro punto que debemos destacar como algo positivo, y es que el gunplay heredado de Payday sigue resultando bueno. La sensación de disparo, las diferencias entre las armas y el feedback cuando impactamos en un enemigo es algo que funciona y que puede ser el único resquicio de diversión que encontremos en OVERKILL’s The Walking Dead.

Más no es mejor

Otro de los grandes problemas de OVERKILL’s The Walking Dead es la inclusión de demasiadas opciones. No es que esto sea malo de por sí, hay RPGs muy profundos con centenas de opciones que son estupendos; pero el problema viene de confundir mayor cantidad con mayor calidad. OVERKILL’s The Walking Dead incluye un sistema de progreso relativamente complejo, con desbloqueo de armas, posibles mejora y reparaciones de estas, desbloqueo de habilidades para cada personaje e incluso mejoras de varios tipos para el campamento. Pero de todo ello, nada resulta relevante.

A medida que avanzamos se nos dan cada vez más y más posibilidades que, a fin de cuentas, a la hora de jugar cada misión por separado, no tienen apenas impacto. No resulta relevante si los habitantes de nuestro campamento están contentos, si tenemos una clínica muy avanzada o si existe siquiera un campo de tiro. Todas estas opciones acaban viniendo en cascada, ya que las desbloqueamos simplemente porque son requisitos para desbloquear otras cosas que, en su mayoría, provienen simplemente de querer desbloquear la próxima misión.

Con ello, toda esta cantidad de opciones queda relegada a resultar simplemente un incordio, un mero obstáculo que pasar por encima para continuar con las misiones principales de OVERKILL’s The Walking Dead. Y justo aquí hay otro detalle que se debería pulir, y es que progresar en el videojuego se basada en, literalmente, farmear recursos. ¿Cómo? Pues repitiendo esas misiones tediosas y repetitivas que ya has completado; y así hasta que tengamos los suficientes recursos para poder acceder a la próxima misión y nos demos cuenta de que, de nuevo, vuelve a ser igual a las anteriores.

Bugs vs zombis

Entrando al apartado técnico de OVERKILL’s The Walking Dead nos encontramos con una mezcla de luces y sombras. Por un lado, a nivel gráfico el videojuego luce bien y el rendimiento es, en general, bueno. Es cierto que de forma ocasional puede haber algún problema de lag pero esto es debido a la conexión o los servidores, ya que el framerate es bastante estable y la optimización del videojuego no es para nada mala.

Sin embargo, en la otra cara de la moneda nos encontramos con un videojuego al que le falta mucho trabajo para estar en condición de venderse como una versión finalizada. Hay algunos bugs que pueden acabar con una partida, encerrando a un jugador en un lugar del que no puede salir; la IA es muy mejorable y la interacción entre los enemigos humanos y los muertos vivientes provoca situaciones completamente absurdas; y hay numerosos glitches que son todo un exploit, como el hecho de poder moverte más rápido que un zombi para ponerte en su espalda antes de que le dé tiempo a girarse para provocar instakill como si el ataque fuera sigiloso, o subirse a un coche para que ningún zombi pueda tocarte ni hacerte nada de daño.

Pero esto no es todo, y es que la interfaz del juego y sus menús también dejan mucho que desear. Todas las opciones de las que hablábamos en el apartado anterior son algo que no se presenta y que se deja para que el jugador descubra, aunque la mayoría son obligatorias para avanzar. Y todo ello se hace a través de un sistema de menús eterno, poco agradable a la vista y, lo que es peor, muy confuso.

Un desastre apocalíptico

OVERKILL’s The Walking Dead es un videojuego que, en el estado actual, es imposible recomendar. Se trata de un videojuego del que, pese a que tiene buenas ideas para algunos apartados, no funciona bien desde absolutamente ningún punto de vista. La narrativa carece de profundidad y, en ocasiones, incluso de sentido; la jugabilidad resulta genérica, tediosa y está muy lastrada por un apartado técnico muy mejorable; y la progresión es algo aburrido y carente de relevancia que, además, llega escondido detrás de una serie de menús de lo más confusos.

OVERKILL's The Walking Dead Heather

 

Tal vez lo único que puede llegar a sacar a flote la experiencia para alguien sea que el gunplay es bueno y, cuando nos juntamos con otros tres amigos y nos coordinamos por un chat de voz externo (porque el videojuego solo incluye el de texto), podemos vislumbrar cuáles eran las ideas originales de OVERKILL para el desarrollo de este videojuego. Pero las promesas de esta obra no son más que un breve espejismo que desaparece con la próxima misión repetitiva, con el próximo pico de dificultad, con el próximo bug.


Positivo

  • El gunplay es bueno
  • Visualmente bonito y bien optimizado

Negativo

  • Apartado narrativo sin pies ni cabeza
  • Misiones repetitivas y sin ritmo alguno
  • Matchmaking importante pero deficiente
  • Muchos bugs y problemas en la IA
  • Sistema de progreso confuso e irrelevante
  • Menús muy poco claros
4

Malo

Política de puntuación

Víctor Rodríguez
Videojuerguista desde siempre. Fan incondicional de Fallout y Star Wars y amante del RPG viejuno. Hablo de videojuegos, cine, series o lo que me dejen. Ah, y me gustan los números.