Análisis State of Decay Year One Survival Edition (YOSE)

Xbox One
 

State of Decay es uno de los juegos más grandes que han existido sobre la temática zombie. No solo tienen un mundo tirando a grande, sino que en el año 2013 se atrevió a hacer algo que el resto de juegos de este género no habían hecho, un juego de supervivencia puro y duro.

Generalmente en este tipo de juegos buscamos la cura a la plaga o salvarnos in extremis abriéndonos paso entre hordas de no muertos con nuestras armas. Left 4 Dead, Resident Evil, Dead Island y compañía eran divertidos, pero no eran juegos de supervivencia (aunque alguno sea un survival horror) donde tenemos que buscarnos la comida cada día, así como cuidar de toda nuestra comunidad de supervivientes. En cambio, Undead Labs se atrevió a hacer un juego en el que sobrevivir era la principal baza.

Ahora nos llega State of Decay Year One Survival Edition (YOSE) para Xbox One. Y, sinceramente, no lo han llamado remaster edition, porque les podrían haber demandado por falsedad publicitaria. En este análisis vamos a analizar esta nueva edición del juego original, fijándonos en las mejoras que hayan podido hacer, con lo que no juzgamos la calidad del juego (que es altísima) sino la calidad de esta “remasterización”.

LOS ZOMBIES SIEMPRE VAN A PARECER FEOS

La calidad gráfica de State of Decay YOSE deja mucho que desear. Básicamente, ha habido algunas mejoras gráficas en los escenarios, con algo más de luminosidad o más hojas en las ramas de los árboles, pero generalmente es inapreciable. Los colores están menos desaturados, dando algo más de vida y color al conjunto de lo que vemos en pantalla y el HUB es mucho más nítido, pudiendo ver mejor los objetos seleccionados, así como el mini-mapa, la vida y la resistencia de nuestro personaje.

Lo que más ha mejorado son los personajes. Para quién no lo sepa, en State of Decay no controlamos a un solo personaje, sino a toda la comunidad de supervivientes que encontremos y se nos una. De esta manera hay bastantes personajes y muchos salen de manera aleatoria. De esta manera, hay más de 20 personajes jugables y han mejorado bastante el aspecto de los mismos. Ahora tienen mucha más resolución tanto en su físico como en sus animaciones. De hecho, tal vez contrastan demasiado con los zombies, que siguen pareciendo de la generación pasada.

Los vehículos también han mejorado ligeramente, con algún abollón que se perfila mejor en la chapa de las camionetas o con humo ligeramente más vistoso cuando derrapan. Pero, realmente no parece una mejora especialmente apreciable. De hecho, en lo que más se nota que han tocado los vehículos es en que a muchos les han puesto vinilos de llamas, en plan tunning, cosa que pega menos que ver a Rambo en Barrio Sésamo.

Y ahí acaba lo bueno, porque luego no paramos de apreciar fallos que antes ya estaban, además de algunos nuevos. Por ejemplo, un problema que tenía la versión original del juego es que al moverse en coche por el mapeado, a veces se nos creaba el mismo delante de nuestras narices. No era nada exagerado, pero sí que se podía ver State of Decay ladocomo de repente mejoraba la resolución de la carretera y empezaban a aparecer árboles y señales de tráfico alrededor de la carretera. Pues bien, sigue pasando. Además, ahora también tenemos nuevos bugs como infectados que se quedan dentro de paredes o vallas. También tenemos preciosos ejemplos en nuestros compañeros, que a veces no detectan un vehículo y se quedan andando contra él hasta que lo atraviesan o les empujamos nosotros para que encuentren el camino adecuado.

Pero podemos continuar. El juego corre a 60 fps, pero no son en absoluto estables. Realmente el juego tiene pocas caídas de framerate si estamos en una misión (porque todo está bastante más controlado) pero en el libre albedrío, si nos encontramos más de 10 zombies el juego empieza a petardear. Si lanzamos un coctel molotov, el juego se ralentiza porque hay demasiado movimiento en pantalla entre zombies, fuego, cristales que explotan y demás. Si el juego está en un punto tranquilo, buscando comida o materiales en las casas abandonadas, el juego va muy bien, pero como nos encontremos de repente con una horda o una plaga, el juego empezará a perder su fluidez hasta que nos deshagamos de un número decente de zombies. Esto no se debería permitir. Desde aquí esperamos que pongan algún parche para eliminar estos problemas, porque no es normal que llevando trabajando en la versión más de un año, los gráficos sigan siendo de la generación pasada y además tenga estos fallos.

CEEEEREEEEBROOOOOOOO

Una de las peores cosas del State of Decay original es que el doblaje de las voces (íntegramente en inglés) no era muy bueno. Las voces no tenían mucha alma y la interpretación hacía torcer más de un gesto. Pues bien, eso no ha cambiado ni un ápice. De hecho, no creo que hayan metido ni una frase nueva (exceptuando al personaje nuevo que aparece en esta edición). De esta manera, volvemos a tener unos diálogos algo sosos y monótonos. Menos mal que tenemos subtítulos en español para entretenernos.

Aunque el tema de las voces no está muy allá, el resto del juego tiene un sonido decente. La naturaleza se escucha bien y podemos identificar con cierta facilidad si detrás de una puerta hay un infectado porque podemos sentir su respiración y sus golpes. Se escuchan pajarillos en el campo y algún insecto en la ciudad.

Los vehículos tienen sonidos característicos que los diferencian y les dan realismo, incluso hay algún coche modificado que da petardazos cuando cambia de marcha. Hay que decir también que su sonido al derrapar es déntico en casi todos los vehículos.

State_of_Decay_-_Facilities

Luego tenemos la banda sonora, que es casi inexistente, dado que el juego se quiere centrar en el sonido ambiente para darle tensión y realismo al título. A veces la banda sonora da ciertos problemas. Por ejemplo, hay una tonada para cuando nos rodean los zombies, bastante tensa y crispante. El hecho es que a veces la sintonía se activa aunque estemos solos. No es raro que salga el tema y empecemos a mover la cámara en busca de la horda que se nos acerca, para descubrir que no hay nadie.

Los sonidos de las armas tampoco están nada mal, teniendo todas ellas un distintivo timbre que las individualiza. Incluso este cambia de manera adecuada si las armas llevan o no silenciador.

Pero ahora es cuando viene el problema. Los sonidos son los mismos que en la versión original del juego. Es posible que se haya remasterizado ligeramente algún sonido o se haya retocado un poco la mezcla para que algunas cosas suenen ligeramente mejor, pero ahí acaba el trabajo extra. De nuevo, vemos un apartado en el que han hecho más bien poco.

REGLA Nº 1: CARDIO

Uno de los puntos fuertes de State of Decay era su jugabilidad. En YOSE no se ha visto alterada en absoluto, de hecho, ha sido mejorada. Tanto en el combate cuerpo a cuerpo como en el sigilo se han añadido animaciones. Además, también se han añadido opciones con la base y con los compañeros. Pero vayamos por partes.

State of decay helicópteroEn el combate cuerpo a cuerpo se han añadido algunas animaciones que dan a las acciones violentas de nuestros personajes más fluidez y gracia en el movimiento. Las habilidades especiales lucen algo mejor y las eliminaciones de combate son más fluidas, rápidas (algo que se agradece) y más violentas. No es un trabajo increíble, pero sí que es un trabajo notable. Además, las armas de filo ahora cortan más y las armas pesadas parece que tienen más peso realmente. Se ha trabajado bien en este aspecto.

En el ámbito del sigilo, se han añadido algunas animaciones nuevas como eliminaciones sigilosas. A parte de eso no han cambiado mucho más, pero tampoco lo necesitaba, ya que era un campo sencillo y bien llevado en el juego original. Aunque hay que decir que el movimiento se ha empeorado ligeramente. Antes, ir agachado significaba sigilo, pero no nos impedía hacer casi nada. En esta nueva versión, ir agachado al lado de un bordillo puede hacer que no nos permita subir a él, lo cual es un fallo gravísimo. Por no hablar de las ventanas, que para atravesarlas casi siempre vamos a tener que estar de pie, con lo que se le quita cierto peso al sigilo al ser algo más difícil de controlar.

El pilar básico del juego sigue siendo la supervivencia y en este tema han mejorado unas cosas y empeorado otras. Las cosas malas se pueden resumir en que ahora hay menos contenedores para supervisar en cada casa, camping, emplazamiento, etc. que encontremos. Así, mientras que en el juego original a lo mejor había una nevera, un armario, unos cajones, una estantería y un botiquín, ahora se han convertido solo en la nevera y en los cajones, por ejemplo. Por un lado está bien, dado que ahora no necesitas tener la mochila vacía para saquear una casa, pero por otro lado te quita oportunidades de encontrar objetos.

State of Decay cochePero sin duda una de las grandes mejoras es el maletero de los coches. Ahora los coches también tienen espacios de inventario, para que metamos las provisiones que encontremos, como bolsas de comida, de medicinas o materiales de construcción. Está bastante bien porque ahora podemos recorrer varias casas sin importar que encontremos las grandes mochilas de supervivencia que nos ralentizan y que nos impiden llevar más cosas, ya que solo tenemos que llevarlas al coche y continuar nuestro viaje.

También han mejorado el intercambio de personaje. En el juego original debíamos acercarnos a otro personaje en la base de nuestra comunidad, hablar con él y decirle que le intercambiábamos el puesto. Esto podía ser algo engorroso, dado que teníamos que encontrar a un personaje que no estuviera cansado o herido y que además fuese nuestro amigo. Ahora solo tenemos que abrir el menú del diario, ir a la página de personajes, seleccionar el que queramos y presionar un botón. No podremos escoger a un personaje cansado, herido o que esté de misión, pero lo hace todo más fácil. Eso sí, como todo en la versión YOSE, una mejora lleva a algo malo. A la hora de cambiar de personaje, se nos presenta una pantalla de carga. Esta pantalla, en el juego original, no existía. Simplemente, hablábamos con el otro personaje, le decíamos que se ocupara él y la cámara cambiaba de personaje y punto. Ahora no, ahora hay una pantalla de carga de unos 20 segundos. Si hay una regla en las remasterizaciones es que se deben minimizar las pantallas de carga, no poner más.

28 DÍAS DESPUÉS

state-of-decay-lifeline-img-4Sin duda el punto más fuerte del juego. Se trata de un juego que buscaba la supervivencia sobre la historia o las misiones, con lo que se propuso ser casi infinito en cuanto a horas de juego. Esto lo consiguieron y no lo han tocado, gracias a Romero. En este sentido, el juego te presenta misiones principales y secundarias. Algunas de las principales no tienen tiempo límite o, si lo tienen, es terriblemente amplio, con lo que podemos hacer misiones secundarias, ampliando la experiencia obtenida por nuestra comunidad. Esto hace que el jugador pueda explayarse, conociendo el valle de Trumbull y a sus habitantes, pudiendo mejorar su situación consiguiendo mejores armas o ampliando las capacidades de la base gracias a la construcción. En este sentido es un gran juego.

Además, han añadido las expansiones que salieron a la venta en Xbox 360. Por un lado tenemos BreakDown, una expansión que en realidad es un modo supervivencia camuflado. En esta expansión deberemos sobrevivir en una zona, consiguiendo todos los víveres necesarios para pasar de zona conduciendo una caravana. Al hacerlo, llegaremos a otra zona y deberemos hacer lo mismo, pero ahora todo será más difícil. Es una expansión divertida y retadora con un buen número de logros para los cazadores. Es cierto que no es un nuevo escenario, sigue siendo el Trumbull que ya conocemos, pero sigue siendo divertido.

La segunda es Lifeline, que nos presenta una nueva historia, en los momentos en los que aparece la plaga zombie y los militares intentan combatirla. No está mal, pero al haber cortado los caminos, el escenario es más pequeño. Además, pierde casi todo el sigilo, ya que se centra sobre todo en armas de fuego y en hordas grandes de enemigos. Aun así, sigue siendo entretenido, aunque pierda la esencia original del juego.

State of decay cabecera

CONCLUSIONES

Si ya se tiene el juego en Xbox 360, no merece la pena conseguirlo en Xbox One, a menos de que seas un súper fan que desea tener la versión física. Además, las pocas o casi nulas mejoras, unidas a nuevos bugs, hacen que sea un producto final algo peor que el original en cuanto a programación y estabilidad se refiere.

Añade las expansiones del juego y algún regalito más, como un nuevo personaje, una nueva arma y un nuevo vehículo, pero no es suficiente como para pasar por caja de nuevo.

Pero hay que dejar clara una cosa, State of Decay es un juegazo y si no conseguisteis la versión original, esta es la oportunidad perfecta para hacerse con uno de los mejores juegos de zombies que se han hecho, además de tener sus expansiones y unos pocos extras.

Recomendado para quienes no lo tengan, para los amantes del género de supervivencia o de zombies, así como para aquellos que deseen arrollar infectados con una furgoneta con llamas de colores pintadas.


Positivo

  • State of Decay sigue siendo un juegazo
  • Duración tremenda
  • Hacer que los maleteros de los coches existan es un acierto

Negativo

  • Nula mejora gráfica
  • Bugs antiguos que persisten
  • Bugs nuevos que han aparecido
  • Más pantallas de carga que en el original
  • Más de un año esperando para casi nada
  • Podrían haber creado una nueva expansión para compensar
6.3

Jugable

Política de puntuación