Análisis The Hunter: Call of the Wild

PC
 

The Hunter: Call of the Wild es el nuevo juego de Avalanche Studios y Expansive Worlds. Se trata de la continuación de lo que ya se comenzó con el primer The Hunter, que está de forma gratuita para Steam y cuyo sistema se basaba en que, aunque el juego fuera gratuito, si el usuario quisiera usar un equipamiento determinado o mejorar algunos aspectos del título, lo pudiera hacer teniendo que gastar dinero real dentro del juego. Esta nueva entrega llega con la premisa y con la intención de dar un golpe definitivo sobre la mesa, llegando como un juego completo y queriendo tener la experiencia de caza perfecta.

Época de caza

En The Hunter da comienzo nuestro periplo aventurero con la creación de nuestro personaje. El editor es bastante limitado, solo nos dejará escoger entre unas tres opciones de personalización y, obviamente, elegir nuestro género. Además de elegir y confeccionar nuestro personaje a nuestro gusto, tendremos que elegir entre las dos reservas de caza que existen y las cuales están muy diferenciadas: una se basa en la flora y fauna que pudiera tener una zona similar en Europa, con animales de la zona y con el terreno típico de la zona, y la otra reserva se trata de una similar a los Estados Unidos, con las características similares a las del país Norteamericano. El inconveniente se encuentra en que elijamos la que elijamos, no podremos utilizar la otra con otra partida, puesto que el juego solo permite tener una partida.

Un mundo gigante y muy inmersivo

The Hunter usa el motor Apex de Avalanche Studios, dicho motor no se trata de un motor cualquiera, sino de uno que ha sido desarrollado a lo largo de 10 años, siéndole introducido mejoras y características para llegar a lo que es hoy en día, aprendiendo de otros mundos abiertos antes desarrollados como por ejemplo el anterior título de The Hunter. Los gráficos tienen un nivel muy alto, con unos grandes detalles y una definición más que correcta aunque en algunas ocasiones se nota que no son punteros. Pero en lo que más destaca este motor y estos gráficos, es en la vegetación, la inmersión es tremenda cuando el jugador se adentra en los bosques y nota como a los rayos de luz les cuesta más entrar entre las copas de los árboles, o como la lluvia tienen menos hueco donde caer.

El juego tiene una duración incalculable. Se trata de un mapa de mundo abierto enorme, de unas dimensiones titánicas donde a veces se hace muy tedioso ir de un lugar hasta otro lugar que según el mapa no estaba muy lejos pero que finalmente se tarda minutos y minutos y minutos. Quizás se echa de menos algún medio de trasporte en el que moverse más allá de los más que clásicos puntos de viaje rápido que previamente hayamos ido descubriendo.

La faceta jugable es quizás uno de los aspectos más flojos del título, el personaje se mueve algo tosco y torpe en algunos entornos y momentos en los que debe ser más ligero si no quiere ser descubierto por los animales que pretende cazar. Esto es importante porque los animales, como en la vida real, tienen los sentidos muy desarrollados, más que los humanos, por lo tanto en The Hunter todo cuenta. El ruido que podamos hacer será determinante para poder capturar a nuestras presas o no, ya que al más mínimo ruido que levantemos los animales pueden huir y no solo eso, pueden alertar a los demás de que hay peligro. Todo en el mapa puede hacer ruido, cada árbol, rama o charco puede hacer ruido, el cual se nos será indicado abajo a la izquierda. La lluvia o cualquier ruido ajeno a nosotros que sea producido de forma natural, le será de ayuda al cazador ya que el ruido que genere podrá ser camuflado, al menos en parte.

Además del sonido, uno de los aspectos más importantes a la hora de enfrentarnos a nuestras presas será el viento. El viento es un factor importante ya que produciremos un olor que puede ser detectado. Si tenemos localizado a un animal o lo estamos siguiendo mediante el rastreo, si el viento señala en su dirección, este se dará cuenta de nuestro olor, y podrá huir con más facilidad, por lo tanto la dirección del viento será un factor clave a tener en cuenta a la hora de acechar una presa.

Cada animal es un mundo, y cada presa tiene sus características. Sí que es cierto que no abunda la variedad en cuanto a animales por región y quizás se queden bastante cortos en ese aspecto, pero los animales que hay tienen sus características bien diferenciadas. Algunos tienen un carácter más asustadizo que otros, otros son más curiosos y otros quizás pueden ser más agresivos y nosotros podemos morir ya que tenemos una barra de vida, también pueden vivir en diferentes zonas y pueden ir en grupos o en manadas.

Los rastros nos darán una importante referencia sobre el rumbo que toman los diferentes animales. Los rastros se detectan de manera automática y aparecen resaltados en blanco, una vez que los rastreemos nos saldrá el animal que es y en azul, si encontráramos otro en blanco, no se trataría del mismo animal. Además, nos proporcionará información sobre si está huyendo, trotando o simplemente caminando. Además de huellas, nos encontraremos excrementos que nos indicarán hace cuánto tiempo paso por allí dicha criatura. También encontraremos rastros de sangre que aparecerá cuando disparemos al animal, y que podremos seguir hasta dar con su paradero. La efectividad del disparo sobre los órganos vitales determinará el tiempo que el animal tarde en caer desplomado o simplemente huir de nosotros.

Algunos fallos en el sonido y el códex

Uno de los aspectos que aún le quedan por corregir al título es el aspecto sonoro. El juego tiene bugs y errores por paliar aun, pero la gran mayoría se encuentran en los sonidos. En ocasiones no suenan los disparos que realizamos, aunque en el gameplay sí se haya efectuado, algunas llamadas de cebos tampoco suenan o cualquier tipo de sonido que se queda simplemente sin sonar fruto de algún error de programación que se solventará sin más problema a medida que saquen más actualizaciones. Quitando eso, el sonido está muy logrado y recreado con todo lujo de detalles




Otra de las cosas más positivas del título, es su códex. En él podemos ojear todo lo referente a los animales y demás características que el jugador haya encontrando a medida que avanza. El multijugador es algo que puede ganar muchos puntos si se juega con amigos, ya que podremos unirnos a partidas que existan, pero para conseguir una inmersión total podemos ir hablando con nuestros compañeros y crear una partida privada para poder manejar mejor los tiempos, no hacer ruido y conseguir las objetivos establecidos.

La optimización del día de lanzamiento fue mala, pero hasta la fecha de publicación de este análisis han ido metiendo parches que han corregido notoriamente el rendimiento. Si bien es cierto que para disfrutar de este juego a la mejor calidad en ultra, se necesitara de un ordenador de una gama alta, ya que la cantidad de elementos en pantalla es muy grande. Además, el manejo por el menú es algo incómodo y está todo muy colapsado en una misma zona.

Conclusiones finales

The Hunter: Call of the Wild se trata de un título de caza que está diseñado para aquellos amantes de este sector y que quieran disfrutar de una experiencia similar en un videojuego. El título no es nada receptivo con aquellos usuarios que puedan experimentar una cierta impaciencia por conseguir los objetivos establecidos ya que continuamente premia a aquellos que tengan paciencia y sean curiosos por el amplio mapa del que dispone el juego. El título se encuentra disponible solo para PC en la plataforma de Steam a unos 29,99€. Por el momento se desconoce si se introducirá más adelante algún contenido adicional ya sea gratuito o de pago.


Positivo

  • La flora y la vegetación está lograda a la perfección
  • Un mapa gigantesco
  • Una buena dificultad
  • Muchos elementos realistas a tener en cuenta
  • El códex es muy bueno y ofrece mucha información

Negativo

  • Algunos bugs molestos
  • Algunos animales no te detectan o huyen hacia el jugador
  • Mala optimización
  • Poca cantidad de fauna
7

Bueno

Política de puntuación

Álvaro García
Gracias a una de las muchas misiones secundarias de la vida estoy aquí. Amante de todo lo rancio, lo antiguo.