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Análisis Gears Tactics

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ANÁLISIS

No podemos más que rendirnos ante la nueva vuelta de tuerca que The Coalition y Splash Damage ha logrado infundar a la saga Gears: su spin-off Gears Tactics ha logrado que el pilar principal de la marca (el frenetismo y la acción) sigan presentes pese a estar ante un videojuego de estrategia por turnos, y lo ha conseguido gracias a decisiones que más allá de consistir en buscar el mejor punto para cubrirnos, precisan de tomar la iniciativa para avanzar en el terreno del enemigo, aún con cuidado, pero sin dar marcha atrás.

Como ya hiciera una IP de Microsoft en el pasado, Halo Wars, el traslado desde un juego tradicional de disparos hasta la tradicional estrategia por turnos ha sido un acierto, gracias a un sistema de personalización de tropas y a un desarrollo jugable muy interesante que, aunque en los primeros compases parezca sencillo, se complica con el paso de las horas hasta depararnos auténticos rompecabezas mentales con los que lidiar en cada uno de los actos y capítulos en que se desarrolla una aventura que nos ha resultado lo suficientemente extensa como para dar buena cuenta de ello.

¿Es cierto que puede ser mejorable? Hay aspectos, como ciertas texturas o una repetitividad de ciertas misiones secundarias que nos han resultado un tanto tediosas, que apuntan a que los desarrolladores tienen margen de mejora para una secuela más que necesaria, pero ni con esos fallos de diseño o errores técnicos empañan el hecho de que todo aquel jugador de la saga Gears que se acerque a este spin-off se va a encontrar con un título propio de la marca, pese a haber cambiado de género.

Una historia que sirve de precuela

A los fanáticos de la franquicia Gears les encantará saber que lejos de ofrecernos una historia supérflua y liviana sin peso argumental dentro de la saga, Gears Tactics aprovecha su condición de precuela (se ambienta 12 años antes que la primera entrega) para depararnos, con espectaculares secuencias de acción, pero también con abundantes diálogos en cada misión, un desarrollo interesante, lleno de giros de guion, y que se guarda numerosas sorpresas para los amantes de la IP.

Los seguidores también serán conscientes de que Gears nunca se ha caracterizado por ser una saga que trate temas filosóficos aprovechando su ambientación postapocalíptica: la testosterona y la acción son los dos principales elementos que se impregnan en el guion de Gears Tactics. Pero como ocurriera, sobre todo, con las dos últimas entregas principales de la franquicia, también hay tiempo para tratar dramas humanos dentro de los personajes protagonistas.

¿Qué historia nos encontraremos en este spin-off? Comenzamos con la caída de Sera y la muerte de la mayor parte de sus habitantes debido a la amenaza de los ya conocidos Locust, los enemigos más reconocibles de la saga. Ukkon es quien está detrás de esta invasión, ya que gracias a su poder, sus súbditos no dejan de ser versiones mejoradas contando cada uno de ellos con tácticas y estrategias diferentes (importante este dato a nivel jugable). ¿Y quiénes seremos? Gabe Díaz, un Gears que actuará como gestor de sus tropas (otro aspecto esencial, ya que la personalización de estos es esencial) y que deberá eliminar el peligro que se cierne sobre ellos.

La personalización es la mejor baza contra los espectaculares jefes finales

Gears Tactics no va a ser un videojuego dentro del género de estrategia en tiempo real que vaya a inventar la rueda: sus bases jugables son las que podemos encontrar en numerosas franquicias que trabajan bajo este abanico de ideas, pero hay dos elementos que nos han encantado y que han permitido que gocemos con cada partida: la personalización de sus tropas y los estupendos combates contra jefes finales.

El desarrollo de cada mapa es el que todo el mundo podría esperar: comenzamos en un lado de la pantalla y tendremos un objetivo, pero mientras vamos buscando coberturas, nos vamos dando cuenta de que Gears Tactics no funciona quedándonos siempre en la retaguardia: como ocurre en su saga principal, en este spin-off deberemos ser conscientes de que hay que arriesgarnos, y es aquí donde el frenetismo se hace hueco dentro de la tranquilidad propia de los turnos. El jugador deberá ser consciente de que hay momentos en los que estar detrás de un muro puede servir para montar guardia y atacar a todo enemigo que se mueva, pero que con otro personaje lo suyo es avanzar y derrotar a ese otro enemigo que nos tiene la mira puesta.

Los objetivos se van sucediendo, y aunque desde casi el principio solemos tener nuestro destino final, habrá sucesos inesperados que nos pongan contra las cuerdas, como el hecho de destruir un nido de Locust con una granada de fragmentación para que dejen de salir nuevos enemigos. En las armas encontramos otro elemento importante de la jugabilidad de Gears Tactics: cada personaje tiene un tipo diferente, y dentro de cada una, diferentes habilidades. Por ejemplo, es esencial en todo juego de estrategia por turnos un 'curandero', hecho que se solventa con una granada especial que si se lanza, nos rellena el marcador de salud. Además, las ejecuciones propias de cada personaje no solo nos dejan varios momentos visuales sorprendentes y que nos recuerdan a la saga Gears: son los momentos en los que deberemos poner toda la carne en el asador para cargar contra el enemigo.

La personalización de nuestras tropas logra que ningún jugador sea capaz de tener el mismo equipo que otro: cargadores, armas, equipación de protección... Todo puede modificarse con el equipo que vayamos adquiriendo, dotando a Gears Tactics de un componente de gestión muy cuidado y que hace que nos planteemos con cautela cada misión antes de emprenderla, sobre todo si se tratan de jefes finales.

Y son estas batallas las que de verdad nos supondrán un problema: si bien la IA de la mayoría de enemigos es bastante buena, los enormes jefes a los que nos enfrentaremos, con tácticas únicas y muy diferentes entre sí, nos obligarán a plantear nuestra táctica para no perder a los combatientes en el terreno de juego. No solo son bestias a nivel visual: sus potentes ataques pueden acabar con personajes en un instante.

Diseño de misiones adecuado, hasta que llegan las secundarias

El diseño de las misiones principales nos parece adecuado: no deja de ser el básico que encontramos en cualquier producción de calidad dentro del género de la estrategia por turnos, avanzando por los terrenos de juego, con objetivos sorpresa que se van revelando cada poco tiempo y con diversas formas para llegar al final (podemos terminar con un enjambre gracias a una granada de fragmentación, o enfrentarnos a todos los enemigos que salgan hasta que se terminen para guardar este objeto proyectil y usarlo contra Locust más fuertes).

Problema: las misiones secundarias se repiten en muchas ocasiones, y a veces se hacen obligatorias para poder ir avanzando en la campaña principal. Si bien las situaciones que se dan en cada una de ellas son variadas, no lo son tanto las formas de proceder contra los peligros que acechan. Por este motivo, a veces tendremos la sensación de estar más de una hora sin profundizar en el argumento principal, limitando así el ritmo tan elevado que sí encontramos en el resto de misiones.

Apartado técnico potente, con lastres técnicos

Lejos de estar frente a una entrega menor de la saga Gears en lo que a gráficos se refiere, Gears Tactics ofrece un potente apartado técnico que se ve lastrado por algunas cargas de texturas que no se realizan en el momento adecuado. Pero las ejecuciones, los efectos visuales y la cámara hacen un trabajo envidiable que traslada la vista isométrica a la que estamos habituados en la saga principal, logrando ponerse sobre los hombros de los personajes en estos momentos para dejar que el título muestre toda su espectacularidad.

No hemos tenido ningún problema de ralentizaciones en nuestro PC, y hemos podido disfrutar de él en modo Ultra en todos y cada uno de los aspectos de la configuración gráfica. Estas eran nuestras especificaciones:

  • Sistema Operativo: Windows 10 Home 64 bits.
  • Procesador: Intel Core i5-8400 CPU 2,80 GHz (6 CPUs)
  • Memoria RAM: 8 GB
  • Tarjeta Gráfica: GeForce GTX 1050 ti

El Gears que todos esperábamos: un spin-off que no pierde su esencia

Pese a que el uso de las misiones secundarias para alargar artificialmente la duración de Gears Tactics puede ser un punto en contra para algunos jugadores, el resto de elementos de este spin-off funcionan a la perfección: frenetismo, personalización de las tropas, espectaculares batallas finales y un argumento que añade nuevos detalles al 'lore' de la saga son las principales señas de identidad de un título imprescindible en este 2020.


Gears Tactics

Analizado en PC

VideoGame
9.2
Puntuación Areajugones:
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La personalización de nuestras tropas, los combates contra los jefes finales y la agresividad son los tres elementos que diferencian a Gears Tactics de otros exponentes del género de la estrategia por turnos: no os equivoquéis, es un spin-off pero huele a Gears por los cuatro costados

  • La agresividad y el frenetismo de la saga están presentes en este spin-off
  • La personalización de las tropas y el desarrollo de las misiones secundarias
  • La historia se sigue con interés en todo momento
  • Los combates contra los jefes finales
  • Las misiones secundarias dan la sensación de alargar la duración artificialmente
  • A veces, lenta carga de texturas
Duración: 15-20 horas
Jugadores: 1
Idiomas: Textos y voces en español

Política de puntuación

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Gears Tactics

Redactado por:

Amante de los videojuegos y del cine. Quizás The Legend of Zelda y Final Fantasy ocupen un lugar más alto en mi corazón que otros, pero amo a todos los que me divierten por igual.