
Cada vez que un juego muy esperado se acerca a su año de lanzamiento sin fecha concreta, salta la liebre y empiezan los nervios. Es lo que está pasando con Onimusha: Way of the Sword, el regreso de la mítica saga de acción de Capcom que nos pone en la piel de Miyamoto Musashi en un Japón feudal plagado de demonios. El filtrador Nate the Hate, una de las voces más fiables del sector, ha asegurado estos días que el juego sigue perfectamente encaminado para salir en 2026 y que Capcom podría desvelar su fecha en alguno de los grandes eventos de junio. Pero más allá del rumor, lo interesante es entender por qué la compañía se lo está tomando con tanta calma. Y la respuesta, lejos de ser preocupante, tiene toda la lógica del mundo.
Conviene quitar hierro al asunto desde ya, porque el silencio sobre la fecha se ha interpretado en algunos foros como un mal augurio, y nada más lejos de la realidad. Capcom no calla porque tenga algo que esconder, sino porque está en una posición tan cómoda que puede permitirse elegir el momento perfecto para soltar la bomba. Cuando una compañía atraviesa el año que está teniendo Capcom, la pregunta no es "¿llegará a tiempo?", sino "¿cuándo le conviene más lanzarlo para sacarle el máximo partido?". Y esa es una situación muchísimo más envidiable que angustiosa.
Para entender por qué Capcom puede jugar tan tranquila sus cartas hay que mirar lo que lleva de 2026, que es sencillamente espectacular. La compañía ha colocado ya millones de copias de Pragmata y Resident Evil Requiem en la primera mitad del año, lo que significa que sus cuentas están más que cubiertas y que no necesita lanzar Onimusha con calzador para cuadrar un ejercicio fiscal. Esa holgura es precisamente la que le permite no precipitarse: puede esperar al hueco ideal del calendario en lugar de tener que pelear por una fecha cualquiera.
Y aquí entra la parte más fina de la estrategia, la de no hacerse la competencia a sí misma. Soltar Onimusha demasiado cerca de sus otros pesos pesados sería tirar piedras contra su propio tejado, repartiendo la atención y las ventas entre títulos de la misma casa. Lo lógico, viendo cómo se mueve la industria, es que Capcom busque un respiro en el calendario donde Onimusha pueda brillar por sí solo, con foco mediático propio y sin canibalizar a sus compañeros de catálogo. Eso explica mejor que cualquier teoría pesimista por qué la fecha aún no ha llegado.
Si el rumor de Nate the Hate acierta, el desvelo de la fecha podría estar a la vuelta de la esquina. El sector encara un mes de junio cargado de citas en las que Capcom tiene por costumbre aparecer: el Summer Game Fest del día 5 en Los Ángeles, el Xbox Games Showcase del día 7 y el recién anunciado State of Play de PlayStation del día 2. La compañía ya ha usado estos escaparates para destapar proyectos como la secuela de Okami o Mega Man: Dual Override, así que no sería ninguna sorpresa que aprovechara uno de ellos para poner por fin fecha a las andanzas de Musashi. Eso sí, conviene tomarlo como lo que es, una previsión bien fundada y no una confirmación oficial.
Quede claro que Capcom tampoco lo tendrá del todo fácil cuando finalmente se decida. La segunda mitad de 2026 viene con artillería pesada ajena como GTA VI o Marvel's Wolverine, dos colosos capaces de eclipsar cualquier cosa que se les ponga cerca. Pero esa es justamente otra razón de peso para que Capcom afine la puntería con la fecha en lugar de soltarla a lo loco. Lejos de ser un síntoma de problemas, el silencio actual es la actitud de una compañía que sabe que tiene un buen producto entre manos y que quiere darle la mejor ventana posible. Onimusha lleva demasiados años esperando como para malgastar su regreso en un mal lanzamiento, y da la sensación de que en Capcom lo tienen igual de claro.
NOTICIAS RELACIONADAS