Si bien es cierto que hay quien dice por ahí que este año no está siendo tan potente a nivel de lanzamientos como el 2023 (afirmación que me parece inverosímil aún cuando no han pasado ni tres meses de este 2024), no estoy para nada de acuerdo con este último cómputo de palabras.
Lo único que hace falta para eliminar de nuestra cabeza esa conclusión atropellada en todos los sentidos es tener la vista puesta sobre aquel sector que se aleja un poco de lo mainstream con tal de ofrecer experiencias nunca antes vistas o, como mínimo, que le dan un giro de 180 grados a aquello a lo que ya estábamos acostumbrados.
Algo así me pasa con el nuevo rogue like de moda. Su nombre es Balatro, lo está petando de lo lindo últimamente en la comunidad de jugadores de PC y no es muy difícil entender el por qué de su éxito.
Balatro es un rogue like, por lo que con este último término nos quitamos un buen porcentaje de las palabras necesarias para explicare en qué consiste exactamente: se trata de uno de esos juegos cuyas partidas se yerguen a partir de condiciones aleatorias con tal de lograr que ninguna sea igual a la anterior. Pero lo más llamativo de todo es que Balatro se aleja del a menudo del ideario colectivo del género que se acerca más a la fantasía o la ciencia ficción para bajar al mundo terrenal; para ofrecer una simple partida de cartas de póker.
Las razones por las que Balatro está siendo un éxito en Steam en estos mismos momentos van más allá de meramente enfocarse como un deck builder. La clave de todo está en haber encontrado ese equilibrio perfecto entre la realidad o el videojuego. O, dicho de otra forma, la manera en la que gamificar una actividad cotidiana para hacer que sus dinámicas se mezclen con aquellas que solo se pueden ofrecer en este sector del entretenimiento.
Poniendo ejemplos, la cuestión se puede visualizar de forma mucho más sencilla: tenemos manos de cartas de póker, pero estas se intercalan con otras de barajas distintas que tienen efectos especiales en nuestra jugada; nuestro objetivo es ganar la mano, pero todo se adereza con multiplicadores de puntos y estadísticas que se superponen a la experiencia de jugar al póker como tal.
Más allá de las descripciones que se puedan hacer del juego, existen datos que nos permiten calibrar cuál es el éxito real que ha ido consiguiendo desde que se lanzó al mercado hace tan solo unas semanas; cosa que se puede resumir en las medias que presenta Balatro en Metacritic:
¿Llegaremos a ver Balatro nominado en The Game Awards 2024 en la categoría de indies? No me extrañaría nada, pero solo el tiempo lo dirá ¿Qué os ha parecido el juego? Os leo en los comentarios.
CONTENIDO RELACIONADO
La cuenta atrás para la vuelta de Edward Kenway está a muy poco de llegar a su final
Sony ha vendido su decisión de dejar de fabricar juegos en disco en 2028 como un gesto de modernidad y comodidad para el usuario
EpicDB, una herramienta de terceros que rastrea la Epic Games Store, ha listado varias ediciones y contenidos descargables del juego, entre ellos un Story Expansion Pass
El antiguo ejecutivo de la compañía asegura que la máquina de Valve es una decepción
Equipe Falcon Brasil ha publicado un hack ROM del clásico de Super Nintendo que incorpora los 48 selecciones del torneo, uniformes actualizados, nombres reales de jugadores y el modo Copa del Mundo
Koei Tecmo y Omega Force han desvelado nuevos detalles jugables de A.O.T. 3, la entrega definitiva de la saga de acción basada en Attack on Titan
Akira Toriyama habría tenido la idea más rocambolesca para revitalizar a los dioses y la amenaza de Xenoverse 3
El terrorífico escenario también ha aterrado a celebridades dentro de la industria, incluido el creador de Metal Gear Solid
Los jugadores que habían reservado la versión digital para Switch 2 deberán realizar una nueva reserva
Repasamos a todos los artistas que acudirán a La Velada del Año 6
La próxima Xbox llegará sin lector de discos según los últimos reportes y todo apunta a un entierro definitivo del formato físico
El anuncio del fin del formato físico en PlayStation para enero de 2028 ha desatado un enfado que Sony atribuye a la resistencia al cambio, pero el problema real no es el digital