
Devil May Cry es uno de los máximos estandartes del hack n' slash, una de esas IPs que hacen que te vuelvas loco metiendo combazos de todos los colores para acabar con tus enemigos. Dicho esto, entiendo perfectamente que haya rumores de un remake de la primera entrega, pues está lejos de sentirse como lo que representa a día de hoy.
Personalmente hay dos cosas que considero más distintivas de Devil May Cry: el brutal carisma de Dante y, como he mencionado, la potencia del gameplay. La primera entrega lógicamente mantiene esa personalidad de Dante que tanto engancha, pero no puedo decir lo mismo de la jugabilidad.
La realidad es que han pasado muchos años desde que Devil May Cry debutó en la industria de los videojuegos, y lo que en su momento se sintió como una propuesta jugable tremendamente revolucionaria, hoy en día se identifica más con palabras como 'tosco' y 'poco ágil'.

Eso es exactamente lo que sentí cuando jugué al primer Devil May Cry hace unos meses: sigue teniendo personalidad, pero jugablemente se siente muy lejos de aquello en lo que la saga terminaría convirtiéndose. Y eso no convierte al juego en malo, simplemente demuestra cuánto ha evolucionado la saga desde entonces.
Sin embargo, lo que sí me deja claro es que en pleno 2026, habiendo pasado ya casi 25 años desde que el primer Devil May Cry vio la luz, el rendimiento actual de dicha primera entrega hace que desear un remake tenga todo el sentido del mundo. Pero eso no es lo único.
Sinceramente, son varias las razones por las que considero que un remake de Devil May Cry tiene todo el sentido del mundo en este punto. Esencialmente:
Es decir, este año confluyen varios momentos clave para la franquicia Devil May Cry, y considerando que Capcom la ha dejado bastante en el congelador en tiempos recientes, es el momento de que vuelva a brillar con luz propia.
Obviamente, un remake de Devil May Cry no debe ser simplemente una excusa creativa para un momento especial; la primera entrega tiene mucho margen para reinventarse, con un Dante que debutó por todo lo alto al hacerse desde el primer momento un rostro muy reconocible de los videojuegos. Y honestamente, aquel diseño clásico puede verse increíble con un lavado de cara de nueva generación.
Estos últimos años de Capcom al frente de Resident Evil han sido ejemplares: la combinación de nuevas entregas junto a remakes han convertido a la compañía japonesa nuevamente en uno de los mayores referentes de la industria de los videojuegos. Y Devil May Cry tiene el potencial de navegar esa misma ola.
No, no todo los remakes han sido elogiables por parte de Capcom, como la nueva versión de Resident Evil 3 que tantísimas críticas recibió por parte de los fans. Pero de los errores se aprende, y Devil May Cry está en la posición de que Capcom sabe lo que funciona y lo que no con esta clase de proyectos. Después de ver lo que Capcom fue capaz de hacer con Resident Evil 2 y Resident Evil 4, cuesta no imaginar el potencial de un Devil May Cry rehecho desde cero.
Además, sin remakes, la realidad es que Capcom también ha sabido transformar IPs como Monster Hunter, la cual pasó de ser identificable solamente como una marca portátil para Nintendo... a verse como todo un mastodonte next-gen con criaturas diseñadas de manera increíble. El talento es desbordante a día de hoy en el estudio japonés.
En definitiva, por el 'timing' de la IP, el 'timing' de Capcom y las necesidades del primer Devil May Cry, lo del remake no debería ser simplemente un rumor: debería transformarse en una realidad. Porque Dante ya se convirtió hace mucho tiempo en una leyenda de los videojuegos, y ahora lo que falta es que su primera aventura vuelva a sentirse como tal.
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