Hay veces en las que, para poner a prueba ese refrán que dice ¨la realidad supera a la ficción¨, lo único que tenemos que hacer es rebuscar en el pasado para dar con una de esas anécdotas que son capaces de provocar que la cabeza te dé mil vueltas por lo surrealistas que suenan. Y, precisamente, en este artículo quiero centrarme en aquella que habéis podido leer en el titular: de aquella vez en la que Napoleón perdió una partida de ajedrez jugando contra un robot. Os dejo con todos los detalles a continuación.
El Turco se corresponde con uno de los autómatas más conocidos en la historia y fue construido por el inventor conocido como Wolfgang von Kempelen en el año 1769. Se le conocía así porque se componía de un maniquí con turbante y túnica que intentaba emular los ropajes de un habitante de Turquía. Pero... ¿cómo es posible que existiera un androide en pleno siglo XVIII? Aquí es donde viene el giro principal de la historia.
La cosa es que El Turco fue inventado para poder jugar partidas de ajedrez contra otros jugadores y convertirse en una atracción casi turística para todo aquel que quisiera medirse contra él. Y es que, además del maniquí, el robot estaba compuesto por una gran caja que mostraba una serie de engranajes y mecanismos de relojería, que serían los responsables de hacer que pensara y se moviera por si mismo. A continuación, os dejo con una imagen de cómo era este robot para que podáis echarle un vistazo con vuestros propios ojos:

Pues bien; según recogían desde National Geographic, esta caja contaba con un cristal que generaría un efecto óptico que permitiría ver dichos engranajes, pero no a la persona que había dentro de la misma manejando a este supuesto autómata. Tal y como lo habéis leído: el truco aquí está en que este robot no era más que un maniquí que estaba siendo controlado por un hombre de apenas 50 kilos que se escondía en la ya mencionada caja. Algo que provocó que este robot ganase a muchos jugadores experimentados de ajedrez, incluyendo al mismísimo Napoleón.
Después de que Kempelen falleciera, El Turco fue olvidado durante un buen puñado de años hasta que un músico alemán llamado Johann Nepomuk Mälzel lo adquirió en el año 1805 para convertirlo en una parte de su colección. Sin embargo, este no fue el responsable de desentramar el ¨timo¨ del robot, sino que esto ocurrió muchos años más tarde cuando el androide fue comprado por un grupo de inversores y el hijo de uno de ellos, el cual descubrió que en esa cabina del autómata había una diminuta cabina en la que cabía una persona que, además, tenía acceso a una serie de palancas con las que movía los brazos del robot.
¿Qué opináis de esta historia? Evidentemente, se trata de una de las anécdotas más surrealistas que han girado nunca en torno al deporte del ajedrez, por no hablar de que estuvieron involucradas figuras tan relevantes del pasado como Napoleón o Benjamin Franklyn para, tal y como decía al principio, hacer que la realidad superase a la ficción.
CONTENIDO RELACIONADO
El mando saldrá a la vez que el juego y se podrá reservar a partir del 29 de enero
Finalmente, para ciertas misiones tuvo que realizar algunos disparos que eran obligatorios para avanzar
Un usuario se mete en la piel de un NPC para ver lo que los jugadores suelen hacer con ellos
Las autoridades ya investigan lo ocurrido en las instalaciones del estudio responsable de GTA VI
Alguien en Reddit ha compartido un inédito tráiler que asegura que lo vio en la tienda digital de Xbox
Puedes conseguir la versión de Nintendo Switch 2 por menos valor que la versión completa pero solo hoy
Son los últimos días para poder disfrutar de esta rebaja temporal en la tienda de PlayStation
Los datos no mienten y están sorprendiendo a más de un jugador, sobre todo viendo a Expedition 33 en la lista
En una semana aproximadamente, PlayStation revelará los títulos que darán el mes que viene
Embark Studios promete mapas más pequeños y otros incluso más grandes que los actuales
La colección sale a la venta este lunes con personajes icónicos de la saga de terror
No pagó dinero: la elección de este juego como último anuncio en The Game Awards 2025 fue elección de Geoff Keighley.