¿Cuántas veces de tu vida has estado en una reunión con amigos, con tu pareja o con algún familiar (o bueno, puede que a solas también) y has tenido que tomar alguna decisión que, por pequeña que sea, no sabías hacia dónde tirar? A dónde ir a comer, a qué jugar, a dónde salir, qué actividad hacer, qué ponerte... Seguro que muchas más de las que puedas llegar a contar. ¿Y cuántas de esas veces has recurrido a lanzar una moneda al aire para salir de dudas?
Este es uno de los muchísimos "juegos" de azar que nos ayudan a tomar una decisión en la que estamos totalmente en el centro y no sabemos qué elegir. Como casi todo el mundo lleva una moneda encima, es muy fácil lanzarla al aire y ver si cae por el lado de la cara o por el lado de la cruz, ¿verdad? Bueno... ¿y si os dijera que esa probabilidad realmente no es del 50% y que hay un lado que cae más que otro?
Toda esta teoría surge de una investigación llevada a cabo en el año 2007 donde se llegó a la conclusión de que cuando se lanza una moneda al aire, ésta caerá por el mismo lado por el que se lanzó en un 51% de las veces. Pero ¿a qué se debe esto? Muchos pensarán que quizá sea por la divisa en concreto, que puede tener más peso en un lado que en otro. Si bien es un matiz que puede influir, el motivo real es por un bamboleo ligero que le damos a la moneda con el pulgar. Y esto provoca que se pase más tiempo la moneda con un lado hacia arriba.
Más de una década después, en el año 2023, el investigador František Bartoš, de la Universidad de Ámsterdam (Países Bajos), y un grupo de 49 personas (amigos y familiares) llevaron a cabo un experimento para comprobar si realmente tirar una moneda al aire da un resultado u otro en una probabilidad del 50%. Para ello, se reunieron y se pasaron 12 horas tirando monedas al aire y anotando los resultados. Todos ellos participaron.
En total, se hicieron 350.757 lanzamientos con un total de 46 divisas diferentes para que de esta forma el uso de una moneda concreta no influyera en el resultado. Y para sorpresa de todos, se confirmó la teoría surgida en 2007. En un 50,8% de las ocasiones, la moneda cayó del mismo lado desde que se lanzó. Eso sí, los resultados variaban dependiendo de la persona que la lanzase: hubo quien consiguió que cayera del mismo lado más del 60% mientras que otra persona lo hizo en un 48% de las veces.
Márton Balázs, de la Universidad de Bristol (Reino Unido), afirmó que no hay una moneda perfecta con la que hacer este juego y que el resultado sea del 50/50 por completo. Hay muchos matices que influyen, y que incluso una moneda virtual en internet tampoco puede ser azar por completo. “Una moneda ideal es una abstracción. No existe tal cosa como una moneda ideal”, afirma. “Es un proceso complicado. Por lo tanto, hay una desviación. Parece una desviación relativamente pequeña, como de un pequeño porcentaje, pero aún así existe”.
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