
El último State of Play nos permitió echar un vistazo a Marvel's Wolverine a través de un gameplay extendido repleto de detalles sobre la historia del juego, pero otra de las cosas que llamaron la atención fueron los gráficos. Insomniac Games ha mostrado mucha destreza a la hora de reflejar un juego que está cuidado al milímetro, pero hay usuarios que no piensan de esta manera. Tanto es así que en redes se ha desatado un meme con el que se afirma que el juego de PS5 se ve como uno de PS3. Cosa que se puede desmentir de forma realmente fácil.
No hay más que echar la mirada hacia atrás y coger un ejemplo de cómo se veía Lobezno en PS3 para darte cuenta de que, efectivamente, probablemente tengas un recuerdo distorsionado sobre cómo eran los gráficos en esta época. De hecho, se puede hacer una comparativa entre la pinta que tenía el personaje en X-Men Orígenes: Lobezno de PlayStation 3 y en Marvel's Wolverine. A continuación, os dejo con ambas imágenes para que podáis echarle un vistazo:

En la imagen de la izquierda (vía Timo en X) no solo se observa una gama cromática mucho más limitada y menos verosímil, sino también un tratamiento mucho más primitivo de las texturas, las partículas y los efectos de luz. Por otro lado, la segunda imagen está mucho más llena de detalle y movimiento, haciendo que se sienta de forma mucho más viva. Evidentemente, hay salto gráfico en Marvel's Wolverine y que cueste verlo es a razón del mayor enemigo de la objetividad: la nostalgia.
Nuestro cerebro se corresponde con una masa plástica que trata de relativizar los recuerdos del pasado e incluso embellecerlos en ciertos momentos cuando necesita que sean un refugio al que acudir en el presente. Algo que ocurre absolutamente con todo aquello con lo que interactúa y, sabiendo que los videojuegos son una herramienta de gran estimulación cerebral, es evidente que siempre vamos a tender a recordar los juegos que se hacían antes como mejores.
De ahí surgen sesgos como el que se ha destapado con Marvel's Wolverine en forma de brecha amnésica entre lo que eran los gráficos de antes y lo que son los de ahora. No hay otra explicación posible y, de hecho, ocurre con más frecuencia de lo que parece. Sobre todo, en una industria empeñada en ir siempre hacia adelante y, en consecuencia, encontrando cada vez más dificultades para sorprendernos como algo nuevo. ¿Qué pensáis vosotros y vosotras? os leo en los comentarios.
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