
The Legend of Zelda, God of War, Halo... todas las grandes compañías de videojuegos tienen sus exclusivos, y durante décadas se han utilizado como estandartes del valor de la propia empresa. Pero ahora resulta que acorde a Matt Piscatella, el analista más grande de videojuegos, los exclusivos ya no son tan importantes como antes.
Piscatella realizó un comentario muy elaborado sobre el porqué de una opinión tan controversial como esa, y dice lo siguiente:
"Los exclusivos importan, pero no tanto como mucha gente cree. Lo llevo diciendo un tiempo y me dicen de todo a veces por ello, pero es la verdad. Importa para algunas personas y para otras, pues no. EA Cuando EA Sports College Football llegó a USA, se convirtió en uno de los 'vendeconsolas' más grandes que se habían visto en años."

El analista usa ese ejemplo porque encaja perfectamente con su argumento: para comenzar se trata de un juego que se publicó como multiplataforma, y además respondía a las necesidades de juego grupal y producto llamativo para el ecosistema del usuario estadounidense. Y ahí está la verdadera clave del mercado actual: los jugadores ya no eligen solo juegos, eligen ecosistemas.
Hay 3 factores clave que según Matt Piscatella definen el verdadero potencial de éxito de una consola, y estos son los siguientes:
Y sí, Piscatella reconoce que hay excepciones de grandes exclusivos como The Last of Us que han sido capaces de impulsar muchas ventas de una plataforma. Pero en última instancia concluye que los datos del año pasado señalan que cerca del 60% de personas que encendió una PlayStation en 2025, lo hizo para jugar a Fortnite, y ni un solo exclusivo consiguió acercarse siquiera a ese nivel de uso.
La lectura que ofrece Piscatella es incuestionable. Habla de datos y los números no mienten. Pero obviamente, una cosa es que los exclusivos no importen tanto para las ventas en el contexto actual de los videojuegos, y otra considerar directamente que no tienen valor alguno como marca.
Nintendo es el ejemplo más extremo y seguramente hasta el punto de que no es recomendable en esta conversación. Pero realmente la gran 'N' roja perdería absolutamente toda su esencia sin esos Zelda, Mario o Pokémon que durante décadas han sido estandartes de la cultura del entretenimiento.
Porque quizá Matt Piscatella tenga razón en una cosa: hoy en día las consolas se venden por comodidad. Pero los exclusivos siguen siendo los responsables de que millones de jugadores se enamoren de una marca y de que vuelvan a ella con el paso de los años.
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